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Full text of "El paraiso perdido: Poema ingles"

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¡ 



\ ; 



EL PABAISO PERDIDO 

DE J. MILTOrí, 

POEMA INGLES, 

TRADUCIDO AI CASTELLANO 

:por el excelentísimo señor 

D. BENITO RAMÓN DE HERMIDA, 

Y DADO A LUZ 

POR SO HIJA 

LA MARQUESA DE SA^TA COLOMA. 



TOMO II. 



MADRID 

IMPRENTA DK IBARRA 
18x4. 



/• s 



CANT.O S¿PTIMP. 



.ARGUMENTO, 



«I 



'Kafoil cmdiseiendc gentros$ 
En instruir dAdan ctríno (arrojada 
JDesie el deJa a¡ infierno tenebroso 
La angéUca infiel huestf)fué acordada 
La creación dc^ un mundo prodigiosOy 
Y de el hambre su due^y enctmiendada 
JDe Dios al h^Oy que haxando al suelo^ ' 
En seis dias la acaba/, ^ouelve al cielo, ' 



f 



^ > , I 



•Di 



jvina Urania (si llamarte.es justo , 
Con este nombre) «desdedí oielp baxa¿:) 
¡Tú, qiy^ yoz diyinft.xzie.h^ guiado • ', 
Donde nuqcailegp. pegaseo vu^lp ., 
Sobre el Aonio monte .-rejsK>iit&4o! 
Tu genio invqco^ no:tti^i\ombre solo, 
Queninginna eres tú delaquellas Queve/J 
Fabulosas, hermanas, qUQ jbían formado ' 
Sobre el imtiguo Olymp^ un vano co^ot^ 
Eres hija del cielo , allí Q^ste, . t . . i 
Y á Ipsi montes y fu^nt^^s^ ptecedistei v;, * 
Antes qu$_6Sta&ComewQ.y:en las jA^b^ 

TOMO JI. A 



^ 
> 



t r*" 



(O 

Su akíy¿ frente aquellos escondiesen; 
Con la eternal sabiduría alegre 
En el cielo jugabas; 
Qual hermana con ella razonabas, 

Y el padre Omnipotente 
Vuestros cantos oia tompladenté. « 

Terreno huésped » con tu ampáriodi delá 
Mas sublime^ veloz^ he penetrado^* .'*. 

Y el a^re, que alH^. templas, respirado; 
Protege ahora mi átreiiddQ mtento, 

Y tórname al natar propio elem^ento: . 
No sin freno mi abgero caballo^ - *. 
Qual á BcJerofoate me.derrive, ' « ^' 
(¡Y de quanto mas alto!) desbocado, 
En los campos Aleyos^ donde errante ' * 
Gire, mísero, triste, abandonado (¿i^.- " * 

• Auna media-^carrera esta mi cá^té,^' ' 
Mas ceñido á la esfera i* que rí iolVám^ ' ^ ' 
Sin salir de la tierra, mas seguro^» -' ^ 
Entonará mi voz su ácfenfb ^ré> ;- ^ 
¡Voz, ni ironca,'ni'miida, todaVW.'- ; '' 
! A pesar, que 4'6l tiempo eh'el''ióaU¡dfei,' ' 
De soledad, tinieblas y peligros,^' •' " - 
Y'-de lenguas malvadas soy cercado! 
Mas solo no estaré, si visitado ' ; * * 
Soy de noche por tí, musa, doriíiidoj' 
O quando de la aurora refulgente 



( 5 > 

Se cubre con la purpura el Oriente. 

Plázcate pues Urania , de mi canto; 
£1 gobierno tomar , y aunque no muchoSi 
Proporcióname oyentes escogidos; 

Y aléjame los gritos disonantes 
De la turba de Baco clamorosa, 

Raza de aquellos bárbaros y que en Tracia 

Despedazaron su cantor divino, 

Cuyo acento arrastraba 

Las peñas , y los bosques encantaba,, 

Mientras que él y su lira confundidos. 

No Alerón por salyages alaridos: 

No á su hijo salvar pudo la musai (a) 

Pero suerte mejor yo me prometo;- 

Si de mi protección haces empeño, 

Que eres tu celestial , y aquella un sueño. 

Dime, Urania divina, lo ocurrido 
Después , que Rafael dulce y bondoso 
Al primer padre Adán ha prevenido 
La apostasía huyese, temeroso 
De la horrenda desdicha, que han sufrido 
Los celestes apostatas; ansioso 
Que él y su estirpe, fieles se portasen, 

Y al árbol prohibido no tocasen: 
Precepto del Señor , único y fácil 
Donde al gusto mas vario sazonadas 
Tantas frutas combidan delicadas. 

A 2 



(40 • 

De sucesos tan altos como estranos 
Escuchó Adán y con su consorte, atento 
La prodigiosa historia, 

Y profunda la grava en su memoria; * 
Mas no alcanza á entender su pensamiento 
Como el tranquilo asiento 

De la pa2^, y de Dios feliz morada, 
Con el odio y la guerra fué turbada; 
Pero viendo , que el mal , incompatible 
Con la dicha celeste , rechazado » 
Contra su autor revuelve mas terrible, 
Qual refluye en sí mismo el mar inchado, 
La inquietud se disipa y en su alma, 
Se restablece la dudosa calma. 

Y un deseo inocente 

De conocfer aquello, que presenté, 

Mas cerca le tocaba, 

Curioso únicamente le agitaba; 

A sabef-, como quando y porque causa 

Tan hermoso universo, que la tierra, 

Y los cíelos altísimos encierra, 
O se crió , ó ha sido fabricado, 

Y antes de su. existencia y acordanza, 
Qual de Edén, y del mundo fué el estada. 

Así como la sed mal apagada. 
Del arroyo ó la fuente no desvia 
El sediento sus ojos , y al murmullo 



•(5) 

Mas ardiente se enciende todavías 
Así a vista del ángel inflamada 
De saber, en Adán, la sed crecía, 

Y á su angélico huésped generoso, 
Repetía preguntad curioso^ 

De asombro llenan nup^tro oido, dice, 
Las grandes , rar¡is y estupendas cosas. 
Tan diversas de quanto acá mirasnos^ 
Que á enseñarnos baxaste del empíreo, 
Porque el hombre supiera 
Lo que ignoradp su ruina fuera. 
¡A la eterna bondad por sus favoi^s 
Gracias sin fin humildes le debemos, 
Sus avisos rendidQS;abrazamos: 
Con fé inmortal guardarlos prometemos: 
Su voluntad seguir solo anhelamos, 

Y que á tan noble fin fuimos criado^ 
De su amor conocemos penetrados; - 
Pero si te dignaste generoso. 

Para nuestra instfJiccion romper el velo, 
Que altas cosas cubría misterioso,! . 
Los secretos mostrándonos del cielo> 
A decirnos desciende bondadoso: - . < 
Las que no comprendemos de este suelea 
De las cosas , quizá , mas importantes, 
Aunque en él habitamos , ignorantes, 
Elpfincipio contarnos, no teientidei. - 



(O 

De esta bóveda inmensa y elevada, 
Que con errantes fuegos tanto luce 
De brillantes antorchas alumbrada; 

Y del ayre , que en todo se introduce, 
Todo penetra, y á la tierra amena 

En torno ciñe y el espacio llena; 

¿Qué inducir pudo ai Todopoderoso, - 
En su eterno descanso venturoso^ 
A fabricar en el obscuro caos 
Edificio tan vasto y portentoso? 
¿Quando fué comenzado, 

Y en que espacio de tiempo executado? 
Si hacernos tal placer te "es permitido. 
Instruyenos de quanto ha sucedido. 
No penetrar osamos los; misterios 

De la eterna divina Providencia: 

¡Para loarla solo deseamos 

De sus obras mayor inteligencia! 

Del dia la lumbrera 

Distante está del fin de su carrera; 

Y en el éter suspensa su luz pura 
Encantada parara , si te oyera 
Contar su origen y por que natura, 
JDdno ser, salió al ser, qual si ya fuera; 

Y si á oírte, quizá, se apresurasen 
El astro de la tarde y luna bella, 
Con lá noche vendrá grato silencio, 



X.70 

Y el sueño, para oirte, estará en vela, ".' 
O que se aleje haremos entretanto» ' ■ , ' 
Que te agrade seguir tu dulce canten 
De esta suerte podrá tu despedida 

Del alva preceder á la salida. 
A su huésped Adán así rogaba; 

Y así el ángel amable contestaba. 
Tus preguntas prudentes 

lia respuesta obtendrán \ pero no alcan2;a . 
De un serafín la lengua á referirte 
Los hechos del poder omnipotente; 
Ni comprenderlos puede humana mentet 
Pero de Dios lo que en mas gloria Ceda, 

Y á tu dicha y ventura contribuya, 
No negaré á tu oido, 
Proporcionado al humanal sentido: 

' Complacerte es mi encargo, si á lo justo 
Ciñeres tus deseos y tu gusto, 
Limítate á est^ coto : y no presumas 
Descubrir lo que Dios potente y sabiq, 
Cubre de obscuro velo, 

Y á ninguno revela en tierra y cielo: 
Harto campo, sin eso, queda abierto 
Donde corra el ingenio con acierto. 
Como al cuerpo mantiene el alimento. 
Es del alma el sah^r , grato sustento; 
Mas dañoso es á entrambos el exceso; 



<8^ 

y ú del cuerpo la salud apura. 
En el alma produce la locura. 

Después que Lucifer (asi llamado 
Porque un tiempo brillo tan distinguido^ 
Entre todos los ángeles primero, 
Qual hoy entre los astros el lucero) 
Fué según ya te dixe, derrocado 
Con su hueste rebelde al hondo infierno^ 
Y'tornando el Mesías victorioso, 
Viole el Padre volver desde su trono, 
De millones de santos aclamado, 

Y de huestes sin número cercado, ' 

Y así le dixo con gratíoso tono. 
¡Vano del enemigo fué el intento! 

Y mucho le engañó su atrevimiento, 
Creyéndose seguido 

I>emis ángeles todos y posible 
Con su ayuda subir sobre éste Alcázar 
De la deidad suprehia inaccesible: 
Con astucia terrible 
Muchos , sin duda , atrajo á su partido; 
(De los que silla alguna ya no existe) ^ 
Pero huyeron los 'mas su infiel exemplo, 
Muy bastantes al culto de mi templo, 

Y á llenar el empíreo dilatado; 
Mas porque no se engria 

Dé su in&me delito presumiendo, - - 



(9) 

Que el cielo ha de^pobla^o, 
Reparar esta perdida resuelvo^ 
Aunque perder perdidos no es un daño. 
Con mayor dolor suyo y desengaño. 
Un nuevo mundo criaré al momento» 

Y de un hombre una estirpe innumerable^ 
Que allí habite dichosa , mientras tanto, 
Que su virtud probada y su obediencia, 
Se traslade del cielo á la morada : (3) 
Que en feliz unión juntaré al suelo 

£n un reyno de paz y de consuelo. 
De mi imperio la vasta hermosa anchura 
Gozad vos solamente por ahora, 
Celestiales potencias, con holgura. 

Y tu mi Verbo, hijo mío amado. 
De esta obra te encarga, á tí la fio; 
Mi espíritu y poder contigo envió. 
Habla,. y tu voz al punto obedecida, 
La tierra y cielo , en términos prescritos, 
Háganse en los espacios del vacio, 

Que llena, aunque infinito, el poder mió. 
Poder que e:iterzo en mi reposo eterno 
Libre en obrar ó no , como és mi agrado. 
Porque mi voluntad sola , es el hado. 

Habló así el Padre : el Verbo omnipotente 
Todo al punto lo cumple velozmente. 
Son del Señor las obras mas ligeras, ^ ^ 



C lo ) 

Que el tiempo y movlmierito^ 

Su querer es obran (4) pero al oido 

D^ hombre mas atento. 

Sin la voz y el discurso deten ido. 

Explicarlas no puede el pensamiento» 

Al escuchar la voluntad sagrada 
Grande fué el regocijo en todo el cielo; 

Y los ángeles saqtos 

Gloria á Dios entonaron en sus cantos; 
¡Gloria á Dios en la altura, 

Y paz á la humanal raza futura! 
¡Gloria al que los impíos 
Arrojó con su ira vengadora 

De su vista y lugar , do el justq mora! 
Gloria y loor al que con alta ciencia 
£1 bien sacó del mal; a los perversos 
Espíritus rebeldes subrogando 
Una estirpe mejor , que le adorase, 

Y sus tronos vacantes ocupase; 
Extendiendo por todas las edades 

A innumerables gentes sus piedades. (5) 
Con ruido sonoro 
Abrió el cielo sus puertas éter nales, 
Veloces volteando en quicios de oro, 
Al Rey omnipotente , que glorioso 
Sale á criar un mundo portentoso. 
De radiante magestad ceñido. 



De serafines, ángeles, virtudeS| 

Y de carros alígeros cercado, 
Para pompas solemnes prevenidos, 
Entre dos montes de metal guardados. 

Mas llegando del cielo á los umbrales, 
A mirar se detiene un proceloso 
Vasto abismo, feroz y tenebroso, 
Qual turbulento mar, donde las olas 
Al furor de los vientos encrespadas, 
Suben unas sobre otras empinadas, 
Con hórrido bramido amenazando 
Los cielos asaltar y al duro encuentro, 
Los polos confundir y al hondo centra 

¡Inquietas olas, turbulento abismo. 
Silencio y paz : vuestra discordia acabe! 
£1 Verbo dice ; y con paterna gloria 
En las alas de ardientes querubines, 
Corre veloz el mundo , no nacido^ 
Sobre el caos informe, que le escucha, 

Y á su voz calma su impetuosa lucha, 
A la corte brillante que seguia. 

Para ver creación tan prodigiosa, 
Admiración y gozo suspendía; 
Quando alzando su diestra poderosa, 

Y á su rápido carro deteniendo, 
£1 inmenso compás toma de oro 

De Dios guardado en divinal tesoro. 



(») 

Para medir el universo un día, 

O lo que ya en su mente prevenía; 

Y un píe fixo en el centro , el otro gira 
Con dilatado torno en el profundo. 
Hasta aquí llegarás, diciendo ¡ó mundo! 
De tu extensión es esta la medida, 
Solamente á estos límites ceñida. 

Así Dios crió el cielo, 

Y la masa terrestre, informe suelo. 

Que un hondo obscuro abismo sumergía; 
Pero de Dios espíritu fecundo 
Sobre él con fuertes alas discurría, 
Su seno cobixando, 
Calor vital activo en lo profundo 
Amoroso y benéfico inspirando, 

Y las heces mortíferas del mundo, 
De la vida enemigas , separando; 
A su vivaz aliento, 

Kegular empezando el movimiento, 
Se reúnen las cosas semejantes; 
Las otras buscan sitios mas distantes, 
Entre todo circula el ayre leve; 

Y la tierra, en sí misma equilibrada, 
De su centro quedó solo colgada. 

La luz se haga , dixo Dios , y pura. 
Brilla la luz en la mansión obscura; 
Etér^ quinta esencia y la primera ^ 



(13) 

De las cosas , que xhuestm la natura; 
De su oriente natal vuela ligera, 
En' esférica nube radiante, 

Y mientras no se cria el sol brillante 
£1 Señor vio la luz, y al verla buena, 
Entre ella y las tinieblas intermedio 
Puso por división un hemisferio; 
JDia la luz llamando, 

Yá las sombras, de noche^el nombre dando. 
Así en tarde y mañana el primer dia 
Fué' de placer colmado y de alegría. 
• Dia feliz natal de cielo y tierra, . 
Que los coros celestes transportados 
De la luz al aspecto prodigioso 
(Improvisa alumbrando refulgente 
Al nueva mundo desde el nuevo oriente) 
Celebraron con canto armonioso; > 
De sus arpas doradas el concento, 
Acompañando su divino acento; 

Y al gran Dios aclamaron poderoso 
Criador, quando el dia comenzaba, 
O en la noche primera terminaba. 

El Señor otra vez luego así dice: 
Hlgase el firmamento entre laS aguas, 
Unas aguas de otras divididas; 

Y el firmamento se hizo, á grande altura. 
De la parte del ayre la mas pui^a', 



Líquida.^ elemental y transparente, 
Que la concavidad de nuestra esfera 
Dilatado ha ceñido, 

Y de constante división servido 

A las .aguas, que báxo de él estaban, 

Y á las que superiores le cubrían, (6) 
Porque como la tierra , así fué el mundo 
De un Océano inmenso rodeado, 

Que el turbulento caos arredrase, 

Y pacifico el orden conservase. 

Cielo y Dios llamar quiso al firmamento; 

Y á este segundo dia 
Saludó de los coros }a armonía. 
Qual embrión la tierra aun se ocultaba 
En el seno del húmedo elemento; 

Y de blando calor con la energía, 
Un prolifico humor la penetraba, 

Y á ser madre fecunda preparaba, 
Quando Dios á las aguas así ordena; 

Aguas , que estáis debaxo el firmamento. 
En un lugar unios , y aparezca 
El Árida (la tierra) en el momento. 
Al punto las montañas obedientes 
Las desnudas espaldas levantaron, 

Y al cielo sus caberas elevaron, 

Del agua alzando túmidas sus frentes;* . 
Pero quanto mas crecen en altura 



Cí5) 

Mas {>rofundan un lecho en la llanura. 
Donde el agua ruidosa 
Se precipita alegre y presurosa: (7) 
Tal hor^ en grupos , como en seco suelo 
De la lluvia las gotas se congloban, 
Tal hora su corriente embarazada 
£n cristalinos montes elevada 
Prestísimas las hondas se movian, 

Y á la divina voz obedecían. 

Qual exércitos grandes de la trompa 
Presurosos se juntan al sonido, 
(De exércitos hablar ya me has oido) 
Así del agua la confusa turba 
Olas sobre olas corre á su destino, 
£n las llanuras lenta, 

Y en los pendientes con furor violenta, 
Los estorbos ven(¡iendo en su camino 
De peñascos y montes , que rodea 

Con giro tortuoso serpentino, 
O subterráneo el paso se franquea, 
La tierra fácilmente penetrando, 
Mientras que el suelo se mantiene blando, 

Y la aridez y sequedad no adquiere. 
Que la dureza terrenal requiere; 
Menos por donde en fluidos raudales 
Llevan al mar los rios sus caudales. 
A este seco terreno 



Llamó Diói tierra y al profundo seno 
Do á su orden las aguas se juntaron 
Mar le llamó; y viendo todo bueno; 
Yerba, dixo, la tierra ya produzca, 

Y su arjdez se cubra de verdura: 
Aitioles crezcan , plantas variadas 
Con frutas y semilla diferente. 

Que su especie conserve permanente. 

De hablar acaba; y la desnuda tierra 
Árida, triste y pobre, en un instante 
Rica y risueña, muda de semblante, 
Vistiéndola natura 
Con un trage elegante de yerdura: 
Las tiernas yerbas de diversas hojas 
Aparecen cubriéndose de flores; 

Y éstas abriendo su oloroso seno 

£1 campo alegran de fragrancia Heno. 
Trepa la viña en pámpanos frondosa 
Con dorados racimos orguUosa; 

Y a sus pies arrastrada 

La calabaza serpeaba inchadaí 
La$ cañas en el campo se esquadronan^ 
Los arl;>ustos , malezas y bejucos, 
Sus verdosos cabellos enredaban, 

Y los árboles grandes magestuosos 
Como á danzar parecen ordenados; (8) 
Al peso de la fruta en que abundaban^ . 



(17): 

Plegándps^ sú$ ramos encorvados:' 

La ñor en otros solo aparecía^ ^ - 

O no mas ijue el botoo se descfabria; : * 

De los montes las cumbres elevadas 

Son de nobles florestas coronadas: 

A los valles , los ríos y las fuentes, . L 

Los arboles ¿opados guarnecian, . ; : /- 

Si entre selvas amenas ^ no. escondiaa ^ ^ 

Bulliciosas y alegres sus cocientes. ■■ 

Con táu: 'raras bellezas casi en cielo • ' 

La tierra transformada^ > 

Ya se ve idigno suelo .^ i 

De seryir .4Jos dioses de; morada: 

O al menos-de recreo, . _ , . ♦ . 

Y eotte: sagradas, sombras de paseo;: : - ' i 
Aunque UuVja , ni noano labradora : ; 

La fructífera tierra conociese; \ ^ : . . 
Pero dulcen hfeWi/Mf la;bafiaba, (9) • : - ' 

Y el verdor de las plaintas conservaba, 
Que Dios criado habia; . : : j . 1 ' 
Vio el Señor todo bueno, y se contaba ^ 
£n los fastos del mundo :el tercer dia. ' : >'^^ 

A 4ecir volvió Dios: lel alto cielo r: í^í- 
Esclarezcan JumbreraS',qye.dividán b f -. 
El dia de la noche cirCulaifiido, . 1 1 S / 
Com9 y^ le* prescriba; -de los iiño% ^ 1.' 
Los tiefliipos, y estaciones. /. » • ; r 1 

TOMO II. 3 



C'ra) 

Señalen las constaixtes mutaciones, 
Clara luz en la tierra derramando* 

Y dos grandes, parecen al momento 
£n el vasto sublime iirmamenlx?^^ 

Y grandes , en verdad , por su servicio 
De la tierra, y del hombre en 4ien^ficio^ 
Al mayor, presidente hizo del diks - 

£1 menor, á la noche^ presidia; '' ■ ' 

Y al mismo fin, de estrellas - ' • 
£1 cielo sembró (Dios, no menos bellas; 

Y mirando sus obra§ diligente 

Xas halló todas buenas igualm^ifité.*' 
El mayor lumimr ¡esfera inmensa!/ 
De los cuerpos celestes el primero, 
Ha sida el sol , opaco en sti pri|icipio, 
Aunque de eteieo temple ; y el íegüHido 
En magnitud k luna se preáénta, 
Qual esférico globo acompañada 
De innumerables astros refulgentes, 
En fulgor y tamañcf diferentes.- - -^ -- - 
Para dar luz al sol, de la luz bella 
Residente en su trono nubilosa ' - 
La mayor parte 'saca , y lá transporta 
En el orbe solar, quizá, esponjoso; 

Y del brillante fluido embebidc^ - 
Tenaznjente en sos poros conservado^ ^ 
Un palacio de luz $6. ha transformado^ ■- 



(19) 

Allí van -á' coger como á su ftiente,' 
Luminoso fulgor en urnas de oro 
Los planetas visibles , ó invisibles 
Por^ su mucha distancia , ó por pequeños; 

Y allí dora sus cuernos de contino 
£1 astro mas h^rmo^p matutino. 
£1 Imninar del; dia presidente 
Bañando de esplendor al horizonte. 

Se presenta el primero en el oriente - 
Emprendiendo gozoso su carrera (lo) 
Por las sendas ^ubüünes. de la esfei'aí 
Precursoras^ fa aurqra blanquecina, 

Y las siete pleiades danzando, (i i) * 
Influencias benignas derramando. 

La luna á su nivel, qüal un espejo^ ^' ' 
Menos gloriosa brilla en occidente;' ' '" ' 

Y aunque lleno de luz mtiestra el semblante, ' 
El fulgido reflexo, que la ornaba,' ^ ''^ ■' 
Efecto era del sol que la; miraba. / -'^ / 
Los dos gefes del día, y de la noche, * '^^ ^ 
Al gi'an eke del cielo i^eldzmenté,' '<- ^'' ; * 
Casi «n tiempos iguales dieron vuellaí-^ ^ 

Y ocultándose el soí en.^1 ocaso, -^-^ - *"- ^ 
Esplendida la hmaen el oriente --f '''^\i 
Sale á tomar el mándé^ Juminósa, - ' - 
De la sombra noctürñ» tenebrosa; - '- ^' *- 
De una corte brillante acompañada, ¿ '-^ 

Ba 



o de n}il y mil lumbres ayudada- 
Por primer vez ornado el firmamento • 
De grandes luminares y déestrellas^ 
Que se ponen y naCen , siempre bellas. 
Así tarde y mañana, el quaito dia; • ■ . 
Coronaron de goza y de alegria^ - 
Dios ha vuelto á decir, engendre el- agua 
Fecundísimos reptiles vivientes, 

Y las aves de especia diferentes, 

Que sus alas despleguen por elviento:.. 

Y crió. las ballenas , los. reptiles, , - 
Que las aguas habitap , y los ^ecen. : : - 
En infinitos géneros diversos; ! 

Y quanto.vivealádoi 

En la tierra y el agua^ fue criado; ' í 

Y al verlo todo bi^eno ; lo bendícex ; < . 
Peces creced, multiplicad, Jes djc^; .^ . 
Én los^ mares, y fluidas corrientes,' ;.: 

Y las aguas se pueblen de vivientes: . . 
Quanto levante el vuelo .. 
Reprodúzcase , y crei2;<:a. sobreseí; s^elo: . 

Y al momento los mares fueron líenps; í 
Los ríos y los la^os de vivientes 

Con escamas y alpta? adprna.do8 ::,..'' 
Entre las verdes olas refulgentes, 
En muchedumbre, tanta re^nidoSí^ .. *. 
Qiie por bancos de arena son tenidos; ^ 



C " ) 

Y en tropa , ó solitarios, el sustento^ 
En las algas y ¡uncos van buscando, 
O entre los bosques de coral errando. 
Unos vuelan , y saltan juguetones 

Y veloces al sol muestran brillantes 
Sus ropages dorados y cambiantes: 
En las conchas de perlas sosegados 
Otros esperan húmedo alimento; 

Y muchos en las penas escondidos 
Aguaifdan á su presa bien armados. 
En las playas serenas también juegan 
Las focas, y delfines encorvados; 

Pero otros monstruos de tamaño horrendo 
El'mar tranquilo turban, levantando 
Tremendas olas al impulso lento 
De su tardo espantoso movimiento. 
Entre ellos todos, Leviatan enorme, (i 2) 
Vasta mole aftimada , y el uias grande 
Animal , que formó la Omnipotencia, 
Dormido sobre el piélago parece 
Promontorio extendido al navegante, 

Y quando surca el maí, isla flotante; 
Un golfo sorbe su hórrido garguero, 

Y arroja por su trompa* un golfo entero. 
Las cuevas entre tanto mas templadas, 
Las riberas , lagunas y ensenadas, 
Pollazón preparaban numerosa, - - 



Y d^ calor los huevos animados^ 
Kompia fácilmente una graciosa 
Innumerable multitud implume, 
Que bien presto vestida ^ y adornada 

De fuertes plumas, se aventura al viento; 
Y. qual espesa nube.remontada, 
Bulliciosa gañendo > el elemento 
Desprecia altiva, donde fue criada. 
En los cedros, y rocas escarpadas 
Las cigüeñas , y ^1 águila se anidani 

Y otras aves (aerea caravana) 
Presagiando sagaces .de los tiempos 
La varia alternativa, con freqüencia 
Mudando retaguardia} y avanzadas» 
En cuña esquadronadas 

Vencen^ del aire toda resistencia; 
De su instinto guiada; diligentes 
Sobre mares, y sierras' eminentes, 
Buscando mas propicias estaciones 
En remotos paises y regiones. 
Así la astuta grulla 
Gobierna su viage 

Y con sus fuertes plumas - 

El viento rompe opuesto á su pasage» 
Los chicos bien pintados paxarillos 
De rama en rama saltan todo el dia, 

Y con sus dulces cantos, y sencillos, . 



Campos, y bosqfues llenan de, alegría ' 
Hasta la noche; ni aun (ei^Ltonces dexa 
El grave ruisepor su tigrn^ queja, 
£n los rios de plata, y blondos lagos 
Bañaban otros su plumoso pecho, 

Y su cuello nevado el cisne arqueaba 
Sobre sus blancas alas (¡llanto hermoso!) 
Con anchos pies bogando navegaba, 

Su gran pqmpa lleya^ndo.magestuoso; 
Mas si el t(umedo alb$^ígue le cansaba, 
Extendiendo sus plumas vigoroso, 
Qual empinada torre, en raudo vuelo , 
Se remonta en el aire , y bu^ca el cielo. 
Otros la tierra pisan arrogantes. 
Como el gallo crestado, que. las horas . 
M^rca con su clarin estrepitoso. 
En medio del silencio tenebroso; 

Y el que la r^eda de su cola hermosa 
Vano ostenta del iris esmaltada. 

De ojps mil, como estrellas, ^matizada, 

Y con bellos cambiantes mas pomposa. 
Lleng el agua de peces silenciosos, 

Y de paxaros lleno, bulliciosos, 
El aereo diafano récint.e^ «. / - 
Tarde y mañana lod0 <al dia quinto. 

Ya de la creacioq íiltiw) el sexto, . 
Entre Iqs cantos de la ijboche y suba. 



Alegre sale, quando así Dios dixo¿ 
Todo vivo animial presto la tierra 
Produzca en cada especie : los reptiles. 
Los ganados , y bestias diferentes, 
Obedece; y de un parto en el instante 
Arroja de su seno los vivientes 
Perfectos en sus ibf mas, y el terreno 
Se ve anchuroso de animales lleno. 
¡ Inmensa turba , que del polvo erguida 
Sale qual de sus cuevas y rediles 
Acostumbra salir , y por instinto 
A los montes y grutas se e{idereza, 
Y á las ásperas peñas y mateza! 
Con su pareja cada qual contento, 
Solitarias al bosque van las fíerasi 
Pero á los campos , y los verdes prados 
En tropa los domésticos ganados. 
De las verdosas glebas los becerros 
Allí se ven nacer: de un león rugiente 
Allá lá mitad sale , y con sus garras 
Trabaja por sacar todo su cuerpea 
Hasta que al fin , rompiendo su cadenA 
Kapante se sacude la^ melena. 
Onza, tigre y leopardo, a luz salian 
Por subterráneas sendas, como el topoi 
La tierra que movían, 
£n polvo sobre de ellos aglobada; 



y veloz, de sotierra, él ciervo hijb - 
Con su frente ramosa levantada; 
Pero Behemot, su vasta mole apenas 
Puede arrancar del molde que le encierra: 
¡Behemot el mayor hijo de la tierra I (i 3) 
Como Jas plantas , espontáneos nacen 
Los rebaños laniferos balando: 

Y con destino ambiguo al agua y tierra 
El caballo de rio, (14) y cocodrilo, 
Agua y tierra indecisos van buscando. 
Todos á un tiempo brotan los insectos. 
Los terrestres reptiles , los gusanos; * 

Y con alas (flexibles abanicos)' 
Muchos vuelan mostrando su belleza; 
Por que en tan breve forma la natura 
La perfección y la belleza apura; 

Y con las galas del soberbio estío, 
I>e oro , purpura y verde recamados. 
Brillantes resplandecen y agraciados, 
Otros lineales con tortuosas áendas 

La tierra marcan , varia es su- estructura 

Y no la obra menor, es sú figura; 
Pues de la especie serpentina algunos 
Con grandes alas y enroscadas cotas, 

Y á la vista espantosos, 

Son en fuerza y tamaño prodigiosos. 
El insecto primero que se Har visto ^ 



(a6) 

Fue la hormiga prudente qne previene 
Lo futuro con sabia economía: 
£n su pequeño cuerpo bien descubre. 
Vive un ¿ran corazón , y pensar dexa. 
Que en tribus populares congregada. 
De la justa igualdad modelo un dia, 
Su república^ acaso, ser podría, 
Ce^ca de ella en enxamhres revolea. 
Susurrando h abeja fefHeninay(^i^^ 
Que la cera y la miel sabia trabaja, . 
Manteniendo en delicias bien servidos 
Sus holgazanes lánguidos maridos. 
£1 resto, aunque infinito, tu conoces. 
Porque nombres a todos les pusiste; 
Ni I9 índole ignoras de la sierpe 
Bestia la mas sutil , y muchas veces 
De tamaño monstruoso, 
Son de fuego sus ojos inflamados, 

Y su crin, ó melena es temerosa; 
Mas parg tí inocente, 

Y a tu voz , y tu orden , obediente. 
Brillaba el cielo al colmo de su gloría 
En s^ giro siguiendo el movimiento. 
Que le imprimió la mano criadora; 

Y risueña la tierra se gozaba 
Con ,^l rico aparato que la ornaba. 
Aves pueblan el aire donde .vuelan; 



Los pescados el agua en. que nadaban» 

Y los brutos la tierra , que pisaban; 
\ Pero mucho fletaba al. sexto dia 1 

La. grande obra maestra aun no existiai 

Un nuevo ser faltaba 

Único fia de quanto era criado: 

De supina figura , y alta frente, 

No á la tierra encorvado, 

Como el resto viviente. 

Con faz serena al cielo levantado. 

En sus prendas y dotes preeminente. 

Que á todo presidiese y gobernase, 

Y de luz santa, racional gozase. 
Que su excelsa natura conociendo. 
Corresponsal del cíelo se creyese; 

Y el autor d^ sus bienes distinguiendo. 
La voz y el corazón le, dirigiese; 
Venerando devoto , y adorando» . . ' . 
Al que del mundo le concede el mandx>. 
Por eso el padre ¿donde no présente? 
Asi al hijo le habló sensiblemente. (l6) 

A nuestra semejanza, y nuestra imagen 
Ahora el hombrie hagamos , el imperio 
Tenga, del mar, del aire, y de la tierra: \ 
Deaves, peces, reptiles, animales, 

Y quanto el suelo, el aire , y agua encierra. 
Así dicho, ó Adán, hombre te forma 



De d polvo de la tierra ,' y con un soplo 

En tü faz inspiró vital aliento, 

De sí mismo la imagen en ti expresa, 

Y .dé Dios viva imagen quedas hecho: 
Varón él te crió , hembra á tu esposa 
Para hacer vuestra especie numerosa. 
Luego al genero humano bendiciendo» 
Creced, multiplicad, llenad, les dice, 
La tierra: y dominad' en quanto alienta, 

Y en el aire y el agua se sustenta. 
Del sitio en que te cria, y conocido 

No está con nombre propio, porque entonce 

De nombre los lugares carecían. 

Trasladado ya sabes que tu fuiste 

A esta selva , y vergel donde plabtados 

Esteban estos^ arboles hermosos 

A la vista y el gusto deliciosos, 

¡Variedad infinita dó' reunido 

Se halla quanto en la tierra hay esparcido! 

De ellos el fruto, liberal te cede; 

Solo aquel te prohibe que gustado 

Da del bien y del mal funesta ciencia: 

Morirás en el dia , que del comas; 

¡Esta de tu señor es la sentencia! 

Muerte es la pena impuesta á tu delito; 

Tus deseos sugeta y tu apetito: 

No te asalte el pecado , y con el fiera 



i.. .'I •■ \ 



La muerte, su terrible compañera; 
Aquí Dios concluyó todas sus obras, 

Y volviendo á mirarlas las vio buenas. 
Así fue ter^inadq. el sexto dia, 

Y el ,Señpr en sus, obras, ha (;esado, , 
Tornándose al empíreo ik> cansado:. - 
¡ Al empíreo glorioso su morada! 
Por ver. de t^nta altíura en lo profufido . 
A su imperio añadido el nuevo mundos 

Y de tan noble fabrica .y altiva , 
. Registrar. desde allí la.pjírjipectiva. 

La aglaoiaciop los cantos, y los ecosi 1 
De arp^^.diez mil> ¡angélica .armoníal;^ 
En fel ayre resuenan, y en el cielo;: 
(Y tu bien las oíste desde el suqIq^) 
Los pl^iietas suspensos de: alegría ..,. i.. 
Mientras, .la pompa celestial subía, 
Abrios puertas eternalps ,; cantan, 
. Abridlo ciegos, vu^strasf puertas vivas: • > 
Vuestro gran criador glorioso vuelve: . 
Su magnifica obra há terminado, ,. . ; . 
¡Un ,inundo! que en seis días ha- formado^ 

Y en adelante abiertas n . r. - i - 
A meoudo seréis segiadas puertas; . , • : 
Porque el Señor, y alados mensageros r:- • 
De sus gracias lige^of; pprtadores, -, . . ,. 
Baxarán de^e el ,4í lo'<;<^n frecuencia.... .^ 



•^■' / 



< • ! • . . 



A visitar los justos moradores 

Del lugar, que labró su Omnipotencia; 

Cen' ellos deiey tado, 

, Y clel sitio que habitan agradado. 
Así cantaban í y en el cielo entrando. 
Por sus doradas puertas 
De par eri par abiertas , 
A la eterna mansion^^ donde Dios mora, 
Reata via dirigen su camino 
De oro en poivo sembrado, • -- 

Y de estrellas brflláiitésUachonadó • 
Qual la galeria ves; que cerca al </íél^ 
De aUiros pequeñós^toda guarnecida 
Sobre un fondo dtí' plata, desde el' suelo 
A ociátarse iba eí sol en occidente,^ i- ^ • 

Y el crepúsculo pdrdo en el oriente 
Precursor de la noche se asomaba, • 
Que séptima en Edem, ya se contaba, 
Quatido á la cumbre del sagrado monte, 
Trono de íá deidad,"" firme y excfelso, 
Del cielo en lo más alto colocado, . •• ' 
Uega- ^ hijo de Dios, y toma asiento" 
Del gran padre en el solio al diestra ládoi 
Del padre, que cbii eí siempre asistía, '' 
Sin ser visto, ni hacer del cielo ausencia, 
Aunque todas sus obras dirigía, . - 
Autor, y fin de todo lo criado^ • *• 









Por privifegio de su minipotefUiai 
£ste séptimo dU fue.ál descanso^ 
Concluidas sus obras, consagrado/ 
ir le bendice; pero- no en silencio- 
Santificado ha sido : órgano y flautas» 
Oboeses y quantos áástrumetitos * 
Al ayre con sonoro soplo, ' ' . 
O heridos suénaíl,- Cbíi sus ¿uerdás-dfe-^^d, 
No descansaii, y sfglienf d acenGb;' 
A solo, de los angrfe&,ó encórdi^ 
Mientras que con 'la^* nubes exhiíkdáS' ' ' 
De los áureos turibula dó ardia 'í ; í ^' 
El sosegado incienso,- se cubriá- (- ' ' • 
Todo el monté,- y tói angeles lóisibad/''' 
Al criador, y obra de seis días, / ^ " 
Grandes tus obras ;son ,' Señér, ckntá&a^* 
¡CV Jeovah, Inmensa és tu potehíSáT- ' 
]Que pensamiento, ó I>lps, queleiigíaa -álcan2a 
A medirla ó-e]fprefsark, quafndié^ahofa'^ 
Aun mas grande te muestras, quaátiiruelta 
De vencer á los ángeles gigantes' ' ^- * 
Sobre tu carro éíi ruedas triunfáikesí ' * 
Tú poder soberado efa aquel dia - "7' ' 
El rayo y trueno horrendo encaífeciá^^ ' 
Pero el criar ensalza tu grandeza; ' ' 
Mas que de destruir, la alta, ^próéítt.;*'- 
¡O poderoso rey íj^uién de'tú impérfo^ - * 



> • i •■ 



C3^ ) 

Podrá turbar los limites ^s^rados?; ; 
Los rebeldes espíritus:, ;.<|Úe.: osados,- 
Contra tír ^vanameníie . cQfi$pirgroji. . : .; 

Y con necios, conejos Jntent^on 
Quitarte .ador^^wes, . . ; . • ... 

Aumentando . f^ t^rh^ <^j traidor^Sy 
Al abismo arrojados^ 
j Qq£]/agiln^nte fueron arrollados!' i 
Tales proj^ectos cpQ^tra sus autores^ ^ 
En su daí>9 volviste, d^plegada .- • 

Mas (j9,i^,^$u.au^az.hQrrj*lp pertinacia : . . 
De tu pofier \a Q%ÍQx^,y^ tu gracia*. 1 : ' ' 
Sirviendo su 4elito>á^ tu justicia . ; 

Para frí«ífW:€A>í^Ri «í X^l malicia . .."' 
Testigo el nycivo i^u^^'^;0 i>u0:v:o ciejo. 
Del^mpir^o á la vistg.quijjhgs^fGrín^dQ:; 
Sobre: uq,mar: de cristal :P:mL .et^i: ^ura. : 

.InmensQ y.dilatadftCLo,.-. . . •; •; 
Connu^úe^osa multitud dd estrellas . r.; 

Brillíi^te?:y tqmañas ;. .: .. . ::. 
Que si tu. agrado ímr^r.l: /, . , -. v H 
Un mqnf[q cada una sieíí pudieran 7 '.-j. 

Y entre tqdasda tierna, qut del hombre í.' 
DestÍMs^íira;asi¿níQ vemturo^: .- )/,;i i i. 
Agradable morada, ; , t „t. , ^ '; ; j j ij'i 
De un intig^rior.occ^ano ba^ -n ¿:.h\ 
jOjuil. wces feliz,. hombre d¿ichosqj¡Vj v/¡ 



(33) 

Que Dios por su boíncmé ianto ha ¿xáIta(Io 

Y á su imagen forma do. 

Para que con tu prole aquí habitando; 
Le adoréis; y tengáis W pago el mando 
De sus obras en ay re , ea agua y tierra, 
Multiplicando sus adoradqres .. v^ 

En vuestra estirpe, que ^Imó de honores! 
¡Pero mas venturosos, todavía, .^ ^ 

Si tanto bien , leales conocieseis, 

Y en su amor y justicia os mantuvieseis! 
Con tales, cantos de. alegría santa 

£1 altísimo empireo ha resonado; 

Y asi el sábado fue santificado. 
Tus preguntas, Adán, he satisfecho: 
Del origen del mundo, y de las cbsdS| 
Que alcanzar no podia tu memoria, ' 
Te he contado la historia, 

Que á tus hijos servir de instrucción pueda, 
Si mas quieres saber , como no exceda 
De la humana medida ' • -r 

Dilo^ y tu petición será cuinplidá, ) * '^ 

. ^' \ 

PIN peí. canto VII. ' 



4 ' 



TOMO II. C 



CANTO OCTAVO. 



ARGUMENTO. 

• Sus preguntas Adán sigue curioso 
Pfro ambiguas respuestas solo alcanzai 
De la ciencia^ el arca^el cuidadoso^ 
Los límites prescribe a su esperanza: 
Contar a Adán su historia oye gustoso. 
Los favores de Dios , y en confianza. 
De su esposa el encanto: altas lecciones 
Le da sobre esto , y parte a sus regiones. 



G 



lalló el ángel , y Adán el dulce acento 
Dé la voz que nó oia, aun escuchaba: 
Pero de el grato error luego advertido^ 
Y como quien de un sueño despertaba. 
Así le ha contestado agradecido. 

Divino historiador, que largamente 
Mi sed curiosa de saber, saciaste. 
¿Como podré pagarte tus bondades, 
Mostrándome una luz , que no podria 
Por sí sola alcanzar la mente mia? 

Los prodigios, que contar te he oido 
Con asombro , y con gozo los refiero 
Al Señor , como es deuda , y á su gloria; 
Pero una duda me detiene incierto^ 



C3S y 

Que solo puede resolver tu acierto. 
Quajido observo en la fabrica de el mundo. 
La tierra como un grano, comparada 
Con la :vasta extensiondel firmamento, 

Y de, lucientes astros , y de estrellas 
Rodeada por siempre noche y dia. 
Que correr veo sin algún descanso 
[Desmedidos espacios, qual infiero 
De su mismo ligero movimiento, 
Solo por tributarla generosos 

I^s luces que la faltan, obsequiosos, 
Me ^mira ciertamente, y no comprendo 
Como siendo tan provida natura 
No dispuso, que la misma tierra 
Sobre su propio exe se moviese, 

Y la luz de los astros recibiese. (17) 

De esta suerte habló Adán y en su semblante 

Estudiosos cuidados advirtiendo 

Eva ,*^ que le observaba 

De el lugar, que no lejos ocupaba. 

Con magestad amable se retira» 

Y 4q que no se fuera dexa ansiosa 1 
Al que la gracia con que parte mira. 
Mas la llaman las frutas, y lasiGlores^ i 
De su placer objeto delicioso , 

Para ver sus pimpollos , sufe colórese. . . 

Y como á QSte cmdadó^agradecida& . > J 

c a 



C36y 

Mas alegres medraban y lucidas^ 
Ni se aleja de allí porque de el ángel 
El discurso no fuera de su agrado, 
O Qo entienda, quizá , por elevado, 
Sino porque su gozo mas se auméntéi 
Quando Adán cariñoso se la cuente, 

Y con llaneza replicar pudiera 

Lo que al ángel no osara por respeto; 

Afectuosas 9 y gratas digresiones . . 

Al relato de Adán interpolando. 

Pues de sus dulces labios, 

Mas se promete , que discursos sabios : 

¡ Con tal amor ligada 

O quando igual pareja, será halladal 

Con ayre celestial Eva camina; 

De gracias una corte la acompaña^ 

Y de' rey na con pompa peregrina 
Los ojos arrebata en la campaña; 
Mas en tanto el arcángel complaciente 
Así á Adán le responde cortesmente: 
Tus curiosas preguntas no condeno; 
De el Señor es el cielo un libro abierto^ 
Donde sus obras lea& con acierto, 

Y de los años, meses, dias, horas, 
Aprendas las constantes variaciones, 
O de eLtiempo las varias sucesiones; 
Pero vano es saber i tal intenco^ 



(37) 

Si es del cielo, 6 la tierra, el movimiento; 

De qualquiera manera 

La exactitud del cálculo igual fuera. 

El supremo arquitecto con prudencia ^ 
A los hoH^res, y el ángel, los misterios ' 
De sus obras oculta, y con respeto 
Quiere adoren , no inquieran su secreto; 
La, ¿ibríca del mundo 
Dexa no obstante libre á congeturas (18)^ 
Por burbrso quizá de sus locuras, 
Quaado e^ varios sistemas divididos, 
En continuo observar siempre ocupados,' 
A su placer los cielos modelando, 

Y calculando el curso de los astros, 
De mil modos varíen la estructura 
Pe el entero universo, y su figura, 
Salvar las apariencias ensayando ^ 
Con círculos, concéntricos, y excéntricos, - 
Los cielos, y la esfera, embarazando. (19D * 
^ Esto de tus discursos claro infiero, ^^ 

Y qi^e á tus hijos les darás exemplo, 
Segun.observo ya de tu sistema; 

Pues imaginas, que los cuerpos grandes, 
De mas brillo dotados, lío debieran 
Servir á los opacos y pequeños; 
Ni los cielos correr tantas .jomsodas. 
Mientras quieta la tierra, el beneficia . . • 



(J8) 

B^ecibe de su luz y su servició;* •' . '- "■ 
Pero debo advertirte., que es engaño 
La importancia medir por el tamaño; 

Y ihenós por el brillo i pues opacan 

Y pequeña, qual átomo, la tierra, * ; . 
Respecto del vastísimo universo^ > 

Mas sólido valor merecer puede, .... 
Que el sol brillando estéril^ cuyos rayos 
jyi m virtud no daa algumi seña, ' 
Hasta que vigor tomaó al contacto 
De la. tierra fecunda,. aunque pendía; 
í^i los astros tributan oficiosos •' ' 
Solamente á la tierra resplandores; 
Tu y tqs hijos ,. en. ella móradoreí 
Gozareis de sus rayos luminosos; 

Quanto al ámbito inmenso deloscielosi 
Dexa que el Hacedor 'asi desplegue 
La infinita extensión de su grandezsU' 
I^1{|at^ndo sus límites tan lejos. 
Porque el hombre conozca, que no es suyo 
Edificio ♦ que ver ni aun todo puede, 

Y do solo un rincón se le concede, 
P^ra habitar, el resto destinado 

A los fines que.I>ÍQs ha reservado. 
En el rápido curso de los astros 
Su omnipotencia advierte, que á los cuerpo^ 
De el espíritu da ia ligereza; - : 



Ligereza qual ves que yo.f)oseo; • ,- - * 
Pues al alba saliendo del empíreo, 
Antes del medio dia aquí he llegado» 
Sin que numero alguno conocido 
Medir pueda el espacio,^ que he corridio. 

Mas porque solo adviertas. 
Que en formar tales dudas , poco aciertas. 
De los cuerpos celestes tanto insisto 
En probar razonable el movimiento; 
Pero 91 es aparente, ó verdadero, - . ► 
Quál te parece de la tieirá visto. 
Afirmarte, por eso, no es mí intento» i 
Apartar sus caminos á Dios plugo 
Del humano sentido; colocando 
A tal distancia de la tierra el^ ctelor. 
Que á perderse sin frdto: se aventura c . 
Quien W penetrah en' tanta altura., , «^ 

¿Mas qoé pensaras^ sijdel mundo fílese Y 
Único centro el sol, obedeciendo 
A su< 'impulso atractivo^ las estrellas, 
Sus reciprocas fuerza» combinando. 
De él en torno danzaran volte^iidQ ? , ' 
De seis ya ves el ¿urso , y como^e^iratiC^s, 
Rectas, estacionarias^ retrogradas, ' 
Suben, baxan;, se ocultan y apareci^m 
¿Y que fuera,, si séptimo planeta - 
I-a tierra , que así inmóvil te parisi^eg 



A un triple 'ffiortmiento se préstasey 

Y otras tantas órbítds escusase, 

Que óbliqüas se atraviesan y encdotraidlaíy 
AI sol en^su trabajo descansando, 

Y áí primer moylL, invisible rueda 
De el dia y de la noche , que suponts 
Girando superior a las estrellas; 
Inútil ^'la tierra por sí misma . 

La luz ^íi el orlence á buscar fuera, 

Y de el sol con los rayos alumbiadó 
Un hemisferio y el otro se quedara 
De Isí ñóche en las sombras eclipsado? 
De la ti^ra su luz4a opaca luna ' 
Recibir igualmente bien pudiera, • • 
Quando'está por el dia iluminada» . ! - 

Y la atierra de luna- le Mrviera, .— « 
Al paso 'que de nothe ella alumbrada 
£fe-Ia luna, támbten^lurrecibieray 
Mutuamente una y otra auxiliada^ 

Si en la luna viviente alguno huiuemí 

Y las manchas , que vemos , nubes fuesen 
Que Sus campos con lluvias sococriesen. 

<^Ottos soles y lunas aigun dia (ao) 
Descubrirás , y habrá quien sus iieá^xos, 
Masculinos los juzge y femeninos^' Qixy 

Y que estos sexos, de la vida fuentes, • 
Poblarán á los astiros de vivientes; {2%) . 



C40^ 

Kfo püdiendo creer , que su destifiOi 
Solitarios, desiertos , desplobados^ 
Será solo arrc^ar una luz débil 
Sobre este orbe habitable > reflexada 
Vanamente otra vez al ay re estéril. 

Mas que desde el oriente al occidente 
£1 sol én torno gire de la tierra» 
O que esta (fixo el sol) desde el ocaso, 
Silenciosa en sus polos volteando. 
Con BX3LS lento girar sus pasos siga. 
En tranquilo equilibrio sondormida, 
Llevái^ote consigo blandamente. 
De tu atmosfera leve rodeado. 
Nada te dé cuidado; 
En el descubrimiento 
De materias obsciaras y escondidas^ 
No solicito ocupes tu talento: - > 

Coloque Dios do quiera sus hechurass 
Témela y sirve , con ideas puras: • 
Goza lo que te dio con fe sincera^ 
Tu paraíso y bella compañerat 
Lo qué pasa en el cielo, 
De la distancia, oculta obscuro velo; -' 
Sé hujjiildé y sabio; no de otra naneni 
Alt^s. cosas. inquieras temerañó: 
Lo que te importa, busca con desvelo: 
Quando alcanzar^ ta discurso varip^- v ^ 



C4a T' 

Si cada astro es un muncjo , y lo que eucíerra, 
Venturosp no fuera mas tu estado; 
Conténtete saber, de ciclo, y tierra, 
Quanto con profusión te han revelado. 

En sus dudas Adán ya sosegado, 
Al arcángel responde , satisfecho: 

Y tranquilo á tu voz queda mi pecho: 
De una vida feliz la &cil senda . . 
Me enseñaste á seguir, y su dulzura . 
Gozar sin inquietud , y sin contienda^ 
Con placer, y alegriá la mas pura; 
Pues de aquí Dios aleja los cuidado^ 

Si tras de ellos ilusos no corremos ... . 
De vanidad curiosa arrebatados; 
Porque á vagar la ardiente fantasía 
Inclina4a¿;sin freno $e extravia; 
Hasta que la enseñanza^ ó la experiencia, 
Los q^ños nos muestm de la ciencia, 
Que las cosas mas raras ^ y distantes, 
Orgullos^,entender iSolo. procura, 

Y de buscar no cura, 

Envuelta en humo, siempre distraída. 
Las mejoras ,' y dicha de la vida, > 

Así pues.de la altura á que subimos. 
Nuestro vuelo abatiendo, descendamos^ 
De l^!cosas comuiies conversemos^ 
De ella^y quizá, tratando. 



(43) 

Importantes preguntas podré hacerte/ 
Con tu paciencia y tu bondad contando* 

Antes :de mi acordanza^ y> existenciai 
Lo pGurrido, bondoso, referiste; - 
La historia mía, que tal vez, nó oistie. 
Dígnate ahora oir; pues aun el dia, 
De SU' fin dista mucho-; es detenerte, 
Bien 1 conoces, mi objeto; pero vano^ 
Vano mi intento fuera, 
Si tu contestación no consiguiera. 

Quando estoy á tu lado, ya en el cielo 
Me contemplo , y ma« grata es á mi oido 
Tu dulce voz, que de la palma el fruto 
Al paladar, quando el' trabajo excita 
AI hambre y á la sed ; que aunqtie sabroso. 
Sacia al fin, ^ y tus dichos de natura 
Son,, que nunca nos sacia su dulzura. 

¡O padre de los hombres! dice el ángél^ 
Ni fxL lengua carece de elocuencia, 
Ni la gracia en tus labios ^e sazoiíes; 
De jDiois.ia imagen brilk en tu presencia, 
Y en tu persona y alma tales dones! 
Derramo generosa su clemencia, 
Que tu gestos einiman, y expresiones: 
Y, lo que es mas notable, 
A tu mismo'silencio> hacen amable; 
Los hijos celestiales ,*en^ la tierra - - 



(44) 

Qualntiestrb contpmc^o te jazpaaSúSf 
Ea^servir^al Señor, y los misterios'' 
Contigo de su$ obras indagamos; 
Pues con igual afecto y complacencia^ * 
Te coima de favolr su Omnipotencia: 
DI , pues , que en ardiia comisión estaba 
Quando de Dios i la masio te formaba^ : 
De e^ infierno á las puertas destacado ; 
Con toda mi legipn» porque; su espia, • 
Ni otro maligno espíritu saliese, > ^ ' 
Mientras Djos.su gran obra coiíduia;, 
No füie^e: que irritado^ - ; , ' 

Si el enenaigo a tanHo^e atreviese^ • • 
Su poderosa ira se inflamase, > . 

Y á creación, la destrucción mezclase, 
Cierto contra s^u órd$it no. saldriám ' 
Pero. Dios como rey ^ y por grandeza,^ 
En sus altos mandatos; nos ocupa, 

X prueba la obediencia en la presteza^ 
Fueft^meate cerradas eracontramos < ■ 
De.^linfieiri^o las pjoerj^ horrorosas, 

Y dentro ya de lejos, escuchamos f . - 
El estruendo de Voces clamorosas}: ..r r 
Mas:&o. cantos, ni baylesbarmntamosi ' ^ 

Y al acercarnos^ tristes lamentosas, ' 
Las oii^s' gemir, ¡feroz concento - /. 
De pesar ,í,de furor y dé toimento 1 1 ;J 



(45> 

ObedecíeiiHo el órdea ^e lleva&K)^ 

r A 'h grata región de la luz clara 

£1 sábado á la tarde regresamos; 

Ahora, oir tu rekcion deseo. 

Con el gusto que oyéndome , en tí veo* 

«Acabó Rafael, y Adán empieza: 
¡ Arduo es al hombre referir' su origen ! 
¿De lo que no se. vio quien es testigo? 
¿Y. quien íantes de «er se halló consigo? 
¡Pero á tanto me^obliga^ todavía. 
De conversar* contigo el ansia mia! 
Qual de un sueño profundo 'despej^tando. 
Sobre floridas yerbas acostado, 
Me. hallé aibierto de un sudor fragante, 
Que absorviendolo el sol presto ha enxngado 
Al cielo. miro con mi vista errante, 
Fizos ' allí mis ojos se han quedado: 
Mas cpn rápido instinto en el instante. 
Como si allá subir, fuera mi intento, 
Salto, y recto en mis pies ya me sustento* 
Bosqpes umbríos, y de el sol dorados^ 
Campos y montes, veo deliciosos; 
Los arroyos bullendo deslizados; 
A su jmargen , vivientes numerosos. 
Que canúnan y vuelan variados; 
Y á los páxaros oigo melodiosos: 
¡Fx^ganciay risa tcdo remiraba, 



(40 

Y el parazon<en gozo rebosaba! *- 
Luego miembro por miembro me examine» 
A mí propio me pruebo ; y admirado 
Ando despacio, corro con presteza, 

Mi agilidad ensayo y fortaleza; 
Pero quien sipy , y donde estoy, ignoro; 
Porque causa allí vine no Comprendo; . 
De mi ser y mi origen nada entiendo. 
Hablar intento, y hablo .en el instante; 
Obedece mi lengua á mi deseo, 

Y nombro exactamente quanto veo, 
Sol, luz hermosa, dixe, fresca tierra. 

Que iluminada tan risueña brillas, 
Ríos, valles, montañas, selvas, llanos, 

Y vos en quien se anima el movimiento, 
¡Hermosas criaturas! si lo visteis, 
Quien soy decidme , y como yo aquí vivo; 
Pues como vida tengo, no percibo, 

Ni sé quien ser me dio : yo fabricarme 
A. mí propio no pude, y mi figura 
De algún sublime artífice es hechura, 
¡Y artífice excelente 
En poder y bondades preeminente! 
Decidlo presto ; hablad i quien me ha formado! 
Enseñadme á adorar al que bondoso 
De vital movimiento me ha dotado, 

Y me hac9 presentir ^ue soy dichoso, . . 



X47^ 

Y aun mas de lo qtre entiendo , bien hadftdo^((J) 
Mientras que así pregunto á la líatura, 
Errante me extravio, no sé adonde, 

Del lugar en que vi la luz primera, 

Y respiré primero el aura puraí 
Mas respuesta no escucho, y pensativo 
Entre matas floridas me recuesto 
Sobre un banco sombrío de verdura. 
Aquí la primer vez el dulce sueño 
Blandamente me embarga los sentidos, 
Ya \casi adormecidos; 

Ni me turbo, ni inquieto, aunque imagino 

Que volviendo al estado de insensible, 

A mi disolución, quizá, camino; 

Pero un sueño se llega repentino 

A mi cabeza, y viendo, que es sensible 

A su grata visión la fantasía. 

No dudo ya da la existencia mia. 

Con aspecto divino, á lo que entiendo. 

Uno á mí se acercó y así me dixo: 

Alza Adán de la tierra (hombre primero, 

Y padre destinado 

De inumerable prole) te he escuchado, 

Y llamado de tí, vengo á llevarte 
Al dichoso jardín de tu morada. 
Felizmente te aguarda preparada. 
Tómameyesto diciendo, de la nf^no^ 



Y en sllto leyaotándome del suelo? 
Sobre el aire tranquilo en dulce vuelo^ 
Sin sentir, ni moverme, me deslizo. 
Sobre campos . y rios transportado, 
Hasta la cumbre de un excelso montae» . 
Inmenso llano, de. arboles cercador 

¡ Dilatado horizonte 
De vergeles y selvas así ornado. 
Que apenas agradarme, ya podia, 
Quaüto sobre la tierra visto habla! 
La fruta, que en los arboles colgaba. 
Tan hermosa á la vista parecía, 
Que á cogerla y comerla me brindaba 
£ inquieto mi apetito se movia; 
Mas entonces despierto, y asombrado 
Encuentro verdadero lo soñado; 

Y de nuevo á vagar allí volviera. 
Si el divinal semblante de mi guia. 
Rebosando en mi pecho la alegriay 
Entre aquella arboleda no advirtiera; 
Porque al verlo , á sus pies me arrojo ansioso 

Y le adoro, aunque tímido, amoroso. 
El me levanta, y dice con dulzura; 
Quien te busca yo soy , y autor de quanto 
Ves, y admiras en torno con encanto 
Este bello y dichoso paraíso 

Te regalo^ por tuyo lo disfruta^ 



(49> 

Culddlo, y come su abundante fmtá^ ' 
Alegre j y sin recelo 
De 'Sentir escasez en:e^ sueio: 
Tocar solo y comer yo te prohibo . j 
La del árbol cercano ai de la vida^ j c> 
En medió del jardin, cuya condkia 
Hk del bien , y del mal funesta ciencia:. 
¡Jamas olvides lo que te apercibol y; :.:^ 
Otra prenda no lexijo á tu obediei^eit^ . * 
Pero si eite mandato quebrantares,^ : /. 
Único :que te impone mi clemencia^ ^ - 
Desde aquel dia su&irás la muerte: 
Evita» Adán, tan triste consequencisú* 
Puesimortal perderás tu feliz suerte^' > c-. 
A un mundo de miserias condenado, ' \ 
Expulso de éste fitio.y..dest6rradi)^r.:: 
T^ severo su rígido decreto .. . 

El Señor pronunció, que en mis:okiÓ8¿ 
Aun está resonando «cbn espanto;! i.> i '> 
Sin enfibaigo que^medb. Jibremente^ ? ^ 
Hui^r^mi placer. dcL.ísu'rqpebranto:: . ': 
Pero luego prosigue^dulcem^ente:^! y v\ . 
Con .bondad^ y con placido semblante: 
Ni á este bello recinto solamente \^ -r- 
Quedará tu dominio i cohímado: : .^ > • 
Tú , tus hijos y prole eh adelante^ yj i . 
SobxeUa tierra, y tíodos los ^ivientc% 

70MO ^x. J> 



En el'már, en el ayre y baxo el délo, 

De aves , bestias y peces diferente^, 
£1 dominio tendréis ilimitado; 

Y en señal de tu imgerio en esté sueloy • 
Te los presento lodos obedientes, .1 

A servirte obsequiosos con anhelo,: * 
Porque nonibres les pongas conveüientéi: 
Los peces solamente no he llamado^ 
Pórqii&jiiudar no pueden de elemento. 
Ni respirar el ayre mas delgado; ' 
Pero ^ri^u húmeda escjmcia con 'empeño; 
Todos te reconoceB por su düefioi- - 

Dixo,.y al punto se me acercan, todos. 
De áf^ i^en dos , qundrúpedos y zywsi 
Aquellos faumillándosérrgozosoSy i ■: iti ' 

Y éstas ia>n aletées/mas * graciososr • ' '. ' 

Y al pasar , cada tíno (^i'.Qy nombrando,'^ ^ 
Emló&oioinbres su Jt^dole expresaiukr, -^ 
Con laloz, que Diosrpronta me concede; 
Mas ninguno á mljeaeiientro semejante, 

Y pensando, que al^dno. tener. debo,' 
A la visión celeste así me atrevo. ... c^, 
¡Superior á los hombres,, y animales,!.. ^ 

Y a quasrto mas sublime existir puede; 
Nombre propio , Señorv no alcanzioá darte, 
Ni con que nombre sé^debo adcerartel 
Au^or eres de el mundo,; y de los bienes;- 



iQue^liberal al hombre le dlspensah^ 
Pero quando tu mano generosa 
Tantos derrama sobre mí, no veo 
Quien conmigo los parta, ¿y la alegría 
Cómo puede alentar sin compañía? 
La soledad los gustos atosiga; 
La soledad del gozo es enemiga* 
Osado me expliqué , pero con risa, 
Que aumenta el brillo de su aspecto hermoso^ 
Méíeplka con ayre generoso. 
?Qué llamas soledad ? ¿ no está la tierra^ 
No ves el ayre, de vivientes lleno, 
A tus órdenes prontos y obedientes. 
Complacerte anhelando diligentes? 
¿Sus costumbres, su lengua no conoces? 
. ¿Y 4 la^razon su infstífito no semeja? ^ 
£n tus ocios con ello^ te recrea; 

Y ocúpate también en su cuidado, ' / 
Que no ie» poco tu imperio dilatada. 

Asi hablaba el Señor de -el universo^ 

Y mandar paréela; inais sumiso 

De replicarle obtengo su permiso. > 

No te ofenda mi lengua, Señor; dixei \ 
Escücfeame j^opicio; ¡Hacedor mioí 
¿En tu lugar aquí no me pusiste 
Sobre todo viviente ?*i de sn estado ^^ 
Quanto^Imio, én verdad, ao has elevado? 



¿Y en tan gran diferencia como es Habl^ 
De sociedad formar un lazo amable? 
¿Podria ser con ella compatible 
La amistad , la franqueza y deferencia» 
La armonía , el placer , la complacencia? 
Mutuo en la sociedad ser debe el gozo^ 

Y en igualdad reciproca fundarse: 
Este dulce equilibrio quebrantado^ 
Presto en tedio el amor será trocado. 
La sociedad que busco , es un comiercia 
De todos los placeres racionales^ 

Y no cabe con brutos animales, 

Que gozarlos no pueden , y es forzoso 
Que a los mismos les fuera £isjbidlosc^ . 
Paes por instinto ciñen sus delicias^ 
Cada .qual con quien mas se le a^emejai . 
£n su especie buscando sü pare}a; - 
Pares , por eso , todos los criaste: / 

Juega alegre el león con la leona; 
Mas el pez con el .ay.e nunca ju¿gA4. . 
Ni los toros y monos sin quimer^$: • 
¿Como pues se ^yendráa honibre«í y fieras? 
Al Señor mí discurso no ha .^{K>jaao; . 

Y así me ha respondido con agrado. 
En la elección de dulce compañía 

Con gusto delicado 

Cifras y Adán, el gusto y ale^ril^ 



(53) 

y sin ella te Juzgas malhadado 

Aunque el placer te brinde en cada parte^ 

Si con otro tu igual no se reparte; 

¿Mas cómo de mí piensas? 

Sin igual , sin segundo , ó semejante 

Podré yo siempre solo ser dichoso 

¿Y con quién trataré si yo no trato 

Con mis propias hechuras 

Inferiores , y baxas criaturas, 

Tanto de mi distantes, 

Y mas al infinito desiguales, 

Que son de tí , los brutos animales? 
Calló, y entonces humilde le replico: 
jO supremo Señor, de tus caminos 
Profundos y elevados! 
¡Qué humano entendimiento 
Tendrá de penetrar atrevimiento! 
Sumo bien , y perfecto eres tu solo, 

Y en tí todo se encuentra sin defecto; 
Su perfección al hombre no es bastante, 

Y por eso desea con desvelo 

Xa ayuda, y sociedad de un semejante, 
Que en sus faltas le sirva de consuelo: 
Uno, infinito, en número absoluto 
Todo lo encierra tu unidad ; tu dicha 
Nada fuera de tí , crecerla puede; 
Mas la unidad de el hombre es defectiva^ 



Y á la humanaí especie, relativa; 
Multiplicarse debe, y es la prueba . 
©e que él solo así mismo no Se basta, (^4)' 
Necesita por tanto cpmpañero, 

Y uní ios ambos con. amor sincero, 
Tu Señor , dé tí misáio acompañado. 
Aunque sólo, eres siempre venturoso: 
¿Y en tú eterno secreto á tu ventura 
Que añadirle pudiera una criatura? - 
Mas si alguna , quizá ,. tecomplaciéra^^a 5 J 
|Tanto con tu poder la levantarás : 

Que la deificaras si quisieras! (ai6). ^ 
jPero yó!... que los hirntos encocbadps 
Conmigo conversasen levantados. 
Ni conseguir lográiia, ' 
¿A sus maneras comao' me prestara? 
AI Señor grata ha sido mi franqueza; 

Y así me ha respondido: . 

Probarte quise, Adán, has penetrado 
Délos brutos la Índole y natura. 
Como en sus nombres propios has mostrado; 
Pero los dotes de tu ^éncia pura^ 
También has alcanzado, ^ ' 

Y en creer siempre firme , te asegura, 
No le qtíadra.lá bruta compañía . ' • 
A tu espíritu libre, imagen miar ■ 

JNi á soledad, por eso texondeho; .. . -^ 






Antes qmhAiks^ imtfy^i fm^itlhsí^ 

Mas darte nó pensaba ^ :. / m ..'^j... - 
Compañera de aquellas ^diferentes í » ; 
Especies que tu viste idenvá^éentesp) ri . 
Solo ver si entendias/jíué mi inte^to^ 1 ^ 
Que"£iikal>á a tadijcha^y tu contéuti^^/ . 
La que presta tendrás á tu presenoiOf» 
Esta 51 llenará tü cofiaplecencia, 

Y excederá sin dada, á« t?u esperanza; ' ; v ^ 
Se^ qu^i otro türtu semejanza» • •' p J 
Tu iiáágen fid tu ^ a3rxida y tu consúelór'r 
Como de el corazón eS: el anheloé.;.: ^1. ; 

<I)esd<le hablar^oyoquizá deairlo^t' ' 
Porque iiaxo ei dlvim>¿ sucumíriá . :4 ' n . 
Mi ser iterreno, cuyo : vano esfuerzo-^ 
Sostener pot nías tíempo. no podiai . ; '''^■ 
De el celeste coloquk):lá :ener.gía;í 

Y como de'unrot>}etb deslúimbíadp^'^ 
Que ias-iberzas alpior de el seátido^r f 
Sieqto- desvanecernie «nagenada 
En los brazos ) queielsueño me^a tendido; 
¡Tal vez» por mi ventura, . :. ...;. :•. 
Llaipándoleeninii auxilio la natuiab . ~ ' 
Cerró mis ojos íperoF.qo lar estancia i • 
De mi >vdsta interior (Ja faantasia) ' 

y «01 éiaasis abierto. he imaginado^.» ♦ j .} 






<• 

. ■ 1 ' 



•f7 



Ver el iniimú lugar: en que dormía^ 
Yak forma gloriosa , que antes via. 
Inclinada romper mi izquierdo lado, 

Y de él sacar una costilla mia. 
Que cordiales vapores exhalaba: 
De I4 sangre vitdi que derramaba. 
Grande la herida fué; paro al instante 
De carne se Heno cicatrizada; ^ 

Y en su mano hacedora , ya delante 
Crecer miro asombrado mi costilla 
Con nobl^ forma al hombre semejante 
Mas de otro sexo ¡amable ináravillal 

Y de tanta belleza ,- que bordaba 
Quaiito^hay hermoso^ -o todo lo juntaba 
En sus ojos y que el ^echó me inundaron 
De dulzura hasta entonces no sentida» 
Inspirando su ^aciar y su figura 
Amorosa delicia a la natura. 

Pero al punto iigexa desparece: 
Quedo, en tinietnasimi placer perece: 
Despietto^ parto ; por buscarla ansioso/ ^ 

Y á una eterna tristeza me condeno. 
Si encontrarla no logro venturoscH 
Mas quando yá perdida mi esperanza^ 
Lloraba- mi destino, á verla alcanza 
Mi vista de improviso, no distante, 
Como ,eh sueños la viera, y tan brillante. 



(57) 

Que por hacerla amable , tierra y cielo 
Pródigos la adornaron con desvelo. 

De el supremo hacedor, aunque invisible^ 
Por su voz hacia á mí viene guiada 
De su santo consorcio prevenida; 
£n sus ojos el cielo resplandece. 
En sus pasos la gracia dominaba, 

Y en su porte y acciones aparece 

La dignidad, y amor, que la animábaí 

Y de gozo mirándola exclamaba 
jO qué placer compensa mi tristeza! 
Tus palabras y ofertas has llenado 
¡Benigno Criador! y tu grandeza 
Hoy^ mi dicha y deseo ha completado; 
De tí viene Señor toda belleza, 

Y de dones preciosos nie has colmad<K 
¡Pero de tu piedad dulce destello 
Este don, es de todos él más bello! 
De mis huesos ahora miro el hueso; 
De mi carne, la carne, y a mi propio 
Ante mis ojos tengo : de hembra el nombre (a8)^ 
Marcará siempre la estracciondeel hombre, 
Que olvidando por ella, padre y madre^ 
Unido tiernamente á su consorte. 

Una carne serán , y en dulce calma 
Los dos , un solo corazón y un alma. 
Mis voces oye, y aunque noble impulsa". 



(58) 

Suptriór y divino,,- la guiaba, ^ n 

Su virginal modestia, sus virtudes,- 
Sus altas prendas , quet. conoce y sabe 
Tanto son mas preciosas recatadas^ 
O tal vez un aviso de natura, 
Que en secreto escuchaba, aunque tan pura, 
Huir al verme, la miro recelosa, 
; Y me vuelve la espalda presurosa: í j : 
Ma^i'yo ia sigo; que es honor conoce: : 
Mis razones aprueba ; y su inocencia . . 
Cede oon magestad y con decencia: 

Y al nupcial bosquecillo , sin demora, 
La conduxe rosada, qual la aurora; .\. 
Todo el cielo, y los astros á este tiempo 
Con benéfico aspecto nos miraban, 

Y propicios influxos derramaban: 
De la parte que toman en mi gozo. 
La tierra, y cada nionte dan señales; 
Saludannos las aves bulliciosas, 

^ Su contento los zefiros festivo^ 
^ 'En las selvas y bosques susurrajban^. 

Y las rosas, aromas derramaban 
En torno de nosotros « que jugando 
Recogiendo venian , ó robando^ 
Mientras que el dulce páxaro nocturno 
Hymnos esponsalicios entonando , . . 
^úijaba la estrella vespertina .v ' 



C597 

Para que de este monte en la alta cumbre, 

Veloz aligerando su- carrera, 

La lámpara nupcial nos encendierari¿> 

Divino arcángel : de la historia mia ' 

La entera relación has escuchado 

Hasta ^1 dulce momento venturoso, 

Que completó mi dicha; 

Pues aunque este vergel me brinda grato 

Con amenos recreos y placeres, 

Que me encantan la vista y los sentidos 

Entre flores , y frutas variados, 

Y al oido arrebata con encanto 
De hermosas aves el sonoro canto, 
Todp sin ansia gozo, ni deseo, 

Que vehemente me arrastre á lo que veo; 
¡Mas sin. mi amable esposa 
El alma no reposa, 

Y el tranquilo sosiego no existiera! 
Ella fué sola mi pasión primera; 

Y de nuevos trasportes agitado 
Corazón, pecho y alma me ha ocupado: 
Es, de mi inclinación ünico centro; 

Y absorto en su presencia: temeroso- 1 : . 
¡Estraña alteración], débil me encuentra, - " 
Aunque én todo- alentado , y animoso; 

Y una mirada suya «n mi flaqueza . . 
Me descubre el poder d& su bellezai ^ 



(6o) 

¿O conmigo «atura en algo escass^ 

O con ella fué prodiga sin tasa? 

£s verdad 9 que en los dotes exteriores 

Su brillante apariencia 

Me lleva solamente preferencia, 

No en los fines primeros de natura; 

En valor y talento 

Superior á sus gracias yo me siento: 

Su figura es hermosa, 

Mas no tan semejante, 

Al grande ser , que á entrambos ha formado, 

Y á lo que percibo 

Su carácter es menos expresivo: 
Mas su rara beldad, quando contemplo^ 
Tan perfecta la veo , y entendida, 
Que en sus hechos y dichos imagino 
Discreccion y virtud todo divino: 
£1 mas alto saber en su presencia, 
O cede, ó enmudece; y qual si fuera 
El principal objeto de natura. 
Razón y autoridad la acompañaron, 

Y por dar mayor gloria á su hermosura. 
Con- temor y respeto la cercaron; 
Quedando así guardada, 

Qual de angélica escolta venerada, 
£1 arcángel severo le replica: 
No la natura acuses^ ella sabia 



Cumplid con su deber; no te desviei 
De el tuyo , Adán , y nunca desconfies 
De tu .firme y tü fiel sabiduria: 
Ella te asistirá, si abandonada. 
Quizá no la dexares, 
Quando mas necesites su energía, 
Y á cosas lisongeras te entregares; 
Olvidando, que solo en apariencia 
Sabes de ellas consiste la excelencia. 

Uü brillante portento 
De gracias y de dotes exteriores 
Tu corazón cautiva y pensamiento: 
Justos son tus elogios , tus amores, 
MeijCce estimación , merece honores 
Perp no su)ecion, ni rendimiento. 
Pon sus dotes contigo en fiel balanza, 
Su exacto peso , y su valor alcanza^ 

Estimar nuestras propias perfecciones 
UtiLes con prudenda, y ten certeza, 
Q^e á tus solidos dones 
Inferior su esplendor, y su belleza,' 
Reconoce en tí Eva , y su cabeza: . 
Por tu mayor placer fué mas ornada; 

Y si respeto inspira, 

Es por dar mas honor á tu ternura; • 
¡Mas sino fueres sabio presto apsúa! . 

Y si ^cto diverso en tí respira, : . 



Que té mueva ccmrotros alicientei» 
Poc Icomunes los ten^ en los vivientes, 
Pues tan pródiga ha :sido la natura, 
Que con el hombre iguales 
Hizo en eso, á los brutos animales; 
De lo que inferir debe tu cordura, 
Que si prez fuesen de la humana altuí^. 
Reservados al hombre , singulares 
Fueran solo a su especie, no vulgares. 

Quanto noble y sublime hay en tu esposa. 
Racional, y atractivo, amar es justo; - 
Mas no el amor en la pasión reposa, 
Esta desmaya, y el amor ^ sin susto ■ 
Ensancha el corazón , jel alma alienta, ' 
Viviendo en la razón que le sustenta;. « 
Y en :carnales placeres no sumido ^ i • 
Al amor celestial va dirigido; 
Por eso entre los brutos , compañera 
No has encontrado, que te convinieran ' 

Ni su exterior brillante me arrebata^ ' 
(Adán replica un poca vergonzoso) 
Ni de placer brutal afecto inquieto 
(Aunque mas alto noble y misterioso 
De el tálamo nupcial juzgo el secreto) 
Eva me encanta por las gracias nuevas, '. 
Que brillan cada día^ sus acciones 
De el amor adornadas , la decencia,, s. <i 



La dnizürZf amable complacenciai 
En obras y palabias^tiiv sincera, -^ 
Qual si vida a los do^, un alma diera, . 
¡Haroionia mas grata-^ii'dos esposos. 
Que los cantos mas dtilces melodiosos! . ^ 
No por eso su^esdaro me confieso, 
(Lo que siente mí rpedip te descubro) 
La libetad conservo j y «ais sentido» i i 
Por miJ objetos vagaii divertidos; 
Libre, ásí^ ser consigo: . (' 

Y libre Í0 mejor, apróebo y sigo. 

¿Mas si amor no condecías; y aun afirmas. 
Que ai amor celestial guiarnos puede. 
Perdona te preguntes!, en el cielo • 
Se sienten de el amof. las llamas puras? 
¿Amanse ias cekstes oriaturas..? 

Y en su incorpóreo estaco. ; 
¿Cómo es amor entr^ elíc^ expresado? ' 
Con sonrisa el arcángel ^ su semblante: 
De rosas celestiales colorido, 

Propio colür de amar^ defaá respondido: í 
Saber te baste somos venturosos 

Y que ventura sin amor no existet 
Con deseos purísimos unidos 

De material e^orbo tío Impedidos, 
Quanto mas purosj t^n^o en nuestro estado^ 
£1 p^cet , todavía e» ma; colmado. .' 



Pero es fuerza dexarte: el sol tramonta 
Del cabo verde , y las hesperias islas. 
Señal de mi partida , fortdeza 
Conserva siempre , sé dichoso y amai 
Pero con preferencia, 
(29) Al que cifra su amor en su obediencia; 
Guarda su gran mandato : no le olvides, 
Ki to: juicio de pasión turbado 
Se precipite y ciegue de manera. 
Que haga, lo que sin ella, nuncahidenu 

La dicha de tus hijos , y la tuya, ^ 
,Tu desgracia , y la suya, ^ . 

Peo^e Adán solameátede tu matto» 
Arbitro de ellas » libre y soberano. • > 
Los celestes espíritus conmigo 
Se gozarán de tu perseverancia; 
Pero la libertad queda contigo: 
Dios á tu arbitrio dexa la constancia: 
Mas para resistir de tu enemigo 
Los ataques, tendió con abundancia 
Luz y fuerza interior : de ayuda agena 
No has menester : la tentación refrena. 

Rafael se leíanta, esto diciendo, 
Y Adán así le sigue bendiciendo. 

Ya que cumple partir , huésped celeste^ 
Etéreo mensagero ^ y enviado 
Pe aquel Señor, cuya bondad ^dosoi.^ . 



(65) ... 

De. tu afabfe gehtri} conoe^denáencia' 
Será eterno el recuerdo en mi memoria, 
Con gratitud y dulce complacencia; 
Mas del género hümaiicK, pct su gloria, 
Conserva la amistad , y con frecuencia 
Merezcamos gozar'de^ tu .|»esanc{a«:.. \ 
Rafael del délo empréndela jornack, . '.•' . 
Adán se vuelve alegra ái su morada,'. . \ 
Rafael al cielo rápido volvía, t ./. \ .\ 
Y Adán de Eva á la dulce compañía. 



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1 . ^ I •• > 






FIN DK. CANTO OCTAVO. V 



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TOMO II. 



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CANTO NOVENO. 



ARGUMENTO. 

Fugitvof^ Satán curre la tierral 
Al I^araiso par oculta entrada 
Vuelve aljin^y en la sierpe audaz se encierra^ 
Eva sola , y de Adán mira alejada: 
Seducirla presume , y no se yerra: 
Come de el fatal fruto alucinada^ 
Tiembla de horror Adán no seducido; 
Pero ai fin come , del amor rendido. 

\ IN o mas coloquios en que Dios al hombre 
Qual un amigo hablaba: 

Y en que el ángel , su huésped , con llaneza, 
De su vianda rural participaba! 

De su inocente conversar gustando: 
Todo en trágicas notas cambiar debo, 

Y con lúgubre acento 

Cantar de el hombre infiel las transgresiones, 
Rebelión , deslealtad y atrevimiento; 

Y de el cielo irritado • 
£1 desprecio , y la ira vengadora 
Sobre el mundo á miseria condenado; 



t«7) 

jMiseria de la muerte precursoral 
¡Muerte funesta! ¡sombra de el pecado! 
Melancólico asunto y doloroso; 
Pero heroico, sublime y portentoso. 
Mas que el enojo y cólera de A^uiles 
Persiguiendo feroz y vengativo, 
De Troya en torno, á Héctor fugitivo: 

Y mas digna materia , <]ue de Tumo 
£1 dolor de perder á su Lavinia; 

O de Juno y Neptuno el furor ciego 
Contra el hijo de Venuí , y el Troyano, 
Enemigo feroz del falso Griego, 

Empeño ilustre , si alcanzar consigo 
Estila propio de tan noble asunto, 
De mi celeste protectriz, que suele 
Con nocturnas visitas consolarme, 
Sin esperar mis ruegos , y en el sueño 
Versos dulces dictarme > no buscados, 

Y tan corrientes , como no pensados; 
Después que a la ardua empresa de estecanto, 
Aunque tarde , mi espíritu levanto. 

Heroico empleo de elevado numen, 

Y aun casi el solo, las batallas fueron, 
IrOs cruentos sucesos enojosos, 

Y hechos fingidos de héroes fabulosos; 
Mientras que de los mártires valientes 
Mas he roica paciencia , y fortaleza. 



Celebrar !se ha tenido por bíiiesía: - 
Prefiriendo igualmente los profanos, • 
Cantar las justas i y torneos yanols, . 
Su aparato , su pompa y los campeones. 
Queden ardientes ^caballos jaezados 
Con dorados arneseSyCombatian, . : 

De todas armas punta en blanco grniado^ 
Las emblemas con que se distinguian - 
En lucidos paveses esmaltados; ... 

Y el. convite, que Iwgo les servían, j ) 
En salones reales, - j> 
Los coperos, y nobles senescales? :._ :_ 
Matrería obscura de artificio baxo, . 
Que no ilustra al autQr,:ni á $u trafc^jOw ' 

Así yo de .estas cosas no curando, . 
Voy objeto a seguir de tal grandeza. 
Que al poema le baste su noblezas ;. 
Si no abaten el brío 

De n^is alas, la edad y clima frió, ; • j . 
Como temer debiera, . -r- .♦. • 

Si solamente mia la obra fuera, 

Y no de quien en; el sjilQpcio obscuro 

Mi oido inspira cotí su aliento puro.. . 'f 
Después quq hundido el sol , ha paiT^eci^ot 
El hjespefo brillante^ conduciendo, . r 
Según es ^u deber, $pbr^ la tierra 
Al crepúsculo dulce , arbitro y breve j.;.: 



#•, 



(69l 

Mediador de la luna y las tinieblas; 

Y de él tielo la noche ya cubría 

Su hemisferio total con pardo velo, • 
Intrépido Satán al Paraíso, 
Ardides huevos maquinando, vuelVcj 
Sin curar de castigo ni tormento; 
I^e el hombre á la ruina solo atento: 
Oculto por el dia, y temeroso. 
Que desde el sol Üriel le descubríete, 

Y á la angélica* guardia lo advirtiese. 
Con negras alas , siempre receloso, 
ErfMueltó entre las^sombías proseguía 
En su veloz funesta correría. 

Siete noches volando despechado^ 
De lá noche en el carro tenebroso, 
La equinoeial tres veces ha girado? * * 
Quatro» de un polo ai otro presuroso, ' ' 
El orbe todo entero registrado; ' * 

Mas volviendo á lá octava , cuidadoso, " "' 
Senda oculta dfescubré, que ignorada^ ' [ 
Podría al Paraíso darle entrada. — • / 
De la angélica guardia , al lado oplifótó 
Entre matas y breñas , se encubría 
Al pie del monte excelso , gruta obscura * - 
Por dotíde él Tigris soterraneo entraba, 

Y en medio de el jardín a una alta fuente 
(Junto al'árbol de vida preemincnta) -^ '- 



C70 
Los húmedos caudales ministraba: 
Por esta boca, pue^, Satán entrando 
(¡TodO) no el tiempo^ lú mudó el pecado!} 
£n el oculto rio, se lia mezclado 
A suaquoso vapor ^ y penetrando . 
El guardado vergel furtivamente^ 
Do esconderle buscaba diligente^ ; : 

£n su largo viage visto había . / 

Toda ,1a tierra y mares: hacia el norte 
Pasó el Euxino, k Meotis y Obio> 

Y al Antartico Polo de allí baxa?. 
Luego tuerce al oriente, y de el Orontüei 
Al Istmo vuela de Darien famoso. 
Que el occeano inmenso en dos 4ivide, 

Y á las tierras que el Indo y Ganges b^na^ 
Transportado llevó su rabiar y saña. - 

De los vivientes todos observaba 
La índole y natura, .>^ • 

Por si alguno encontraba, • ' 

Que á sus fraudes sirviese, por ventura: < 
De la sierpe la astucia penetraba, 
y ^ por el mas sagaz la conjetura; 
Así aunque vacilante y temeroso. 
De este animal se vale artificioso; 
Pues como astuto por esencia fue$e« . 
Quanto extraño él hiciera, 
Por natural, sin duda, se tuviera: 






Mientras,^ traigo mo sé advirtiese - 
£n otro bruto , duda se. moviera» . 
Si de influxo diabólica naciese; 
Pero con triste acento: ,« . 
Asi antes ¿xhala su iorpienta - « i ^^ 

¡Qué seni^nteal cieid < • . \ 

Si quizá no mejo^, te |uzgo ¡ó tietraí 
Porque Di^.lo peor nof^ricára, 
Despucsids^ tanto bueno que labrará; ; 
Terrestre pelo de otros rodeado, 
Que brillantes te aluminan y oficióse^' ' 
Luz sobre luz derraman en tu seno, > 
De sus lamparas belks difundiendo -, 
CoU; sos jca}uis benéfica úiflsusncia, í. ^ 

Y qual Dios, que exteodiiendo su potencia 
Sobre t^o, traoquilaieslá en su trono, . 
Siendo de quanto eiátí&'éxácx) cetítv»' . 
Asi tu lo.|iareces'de:fistps:.orbe5, 

Y su tJrtndi recibes por tributo, 
En ellos dn£Bcunda, ' en' li don fruto» 
Productiva, de plautasfiíiegetales, Ljl-!) •' 

Y di versosL sensibles ^áiniBalíes, • ? f i 
Viviebtes/todios con distáittai vidas^ ..n. ' 
Que en el 'hombre js&bncuentran reunid^is, 
¡Con qué placer tu redondee girara / 
Si en 'mi pecho d placerJugar tuviera! 
¡Qué duk&ijno encantQr:|ro:gozai 



' • 1 



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í.j Vú 



I • • I I • . Je 



Si tratftjliílcx mi leípíritu éstúvieía, " 
Quando en mootes v^ yí llanos' admirara, 
Contrapuest^'bdUieízaM líiongera; . 
Alternando los mares^yiriberas,:^! r...j : 
Alegres valler ifí^pesufas íerást "^^' : 

Aciií corriendo babiposdiiacidos:^ ^ i". 
Allí eftibóácjüfeí> umbrosos,'- ^ > • ♦.:::. i 
Admirando los árboles: GOgadosvi i -• . ^ • 
La veiáe yérva , . y-jvalles delicióte? j . ^ 
Mas allá los peñascos escaifpados^ r;!: :; 
La ai^()£a estéril ^ : riris caudalosos: ;. ' ■ = ^ 
Y de todo "el donjunto j do natura"- - ^ * 
Su grandeza reawe>y»sü hermosnast ?»-" ^ 
Pero el g^io me hbycv y el iDomemor'. ^ > 

De sfffe^tíiítraTÍos.wentüro80 asi^ntc^ ' 
Quan»?tea3i alJÜnflotoL .••.',<.' 

Me rodea el placer^mas pesar :sifntb:j . :- ^ 
¡El bien trueco ¡en reveno pclijfafrdsci j^ 
¡Y en xatí terrible estado el mcstno «dtto r 
Mi desdicha aumentant, y deáconsueLó! 
jSi el supremo dbmmiD no logiacavíic ' 
Allí mas la ambitioníJtne atortfaeiitatáL * /i 
«Esperanza no ijuedaide consuelo!!:; uj . ' 

¡Ni mistonhentós:eÍ2Ííar j)reterid[^^P '' ^ ' 
jBus¿ar quien me acompañe esOTifdcsvieroí 

£n el dolor, queineiconsunie^ic&EÚrrbndcf \ 



C73') 

••.¿Y será con íni daño?.. i Nada atieddd: 
Crecer el daño ageno solo anhelo: 
¡La feroz injquietud , que me devora» 
Estrago sólo 9 y destrucción ímploial ^ 
¡Ah! si perder pudiese ' ^ 

Este p^Ty que aquí mora tan dichoso: 
¡O quetsírtifice él fuese ^ 

D.e:!m'propia ruinan consiguiese. . .: - 
Mi fraudulento ingenio cuidádosoL. i 
Solamente por ellos fué criado 
Este jbellb universo; y me. imaginoy • - 
Qiie también á su .suerte está ligado^ > • 
O próspero , ó funesto: su destino:, .u - 
Con su perdida sola, ya logrado :•. 
Mi desfM}> y áfan todo ,. adivino. ^ • i / .; A 
¡Perezca. pues 9 acabe :jd«s¿stradai '•>.'• 
La natura en horrores -sepultada, 
Glande icaitonces será la gloria miau . la. : 
En ^üsyno infernal.^ «si aniquilado • i.< ; 
El trabajo dexase en solo un diar ■ u r. ; 
De u^áóbraí, ^e á Dios seis ha costado:: 
¿Y quién sabe que tiempo la ha pensado? 
Aunque tal.vjez>>suidQft.hávCoiicebidp u I 
En la noche gloriosa^. en que hé> libreo 
De su vál.5eryidtatrita:e<.y me há. seguido,. 
Gran pa^te de los árigele^ ; menguado -. 
Ad virtiendo *su nun^orp crecidos . i i. t.;-^ 



C74> 

Y de tan pocos viéndose adorado: 
Por reemplazar con nuevos servidores 
La perdida ¿tal de adoradores. : ^ 
Pero ángeles no cria ; ó porque hubiese 
La virtud de criarlos apurado, 

Si alguna vez criado el ángel fuesi^ 
O por mas afrentarnos , proyectado 
Que en nuestros propíos tronos suceRdiese, 
De lo&xlespojos nuestros adornada» 
Una raza del polvo levantada; 
De el yil polvo, y por eso de la tierra - 
Formc^al hombre, y le dio quanto ella encierra, 
Del universo para su servicio 
Labrando ese magnifico edificio» . 
A servirle,, y su guardia- destinados» 
¡Qué vergüenza 1 los ángeles alados. - 
De estos la activa vigilancia temo; 

Y así ení negro vapor nocturno envuelto 
Sin sentir- me deslizo eintre las planta^ 
Una oculta acogida 

Bukdndo en la serpiente adormecidos • 

Y én sus roscas tortuosas 

. Un velo á mis ideas iebgañosas. ^ 
¡Qué vil abatimiento! 
Presidir á los dioses fué mi intento; « 
¡Y en sudo limo la celeste esencia» 
Que á la dieidad aspira» se cobixa» 



Encarpátíáo etí grosera sabandija! 
¡A qué obliga el furor áe la venganza! 
¿Mas q\íé baxeza la ambición esquiva? 
Quién soberbio levanta la esperanza^ 
Si diligente orgullo se la aviva, 
Quahto más remontar intente el vuelo» 
Tanto mas abatirse debe al suelo. 
¡Al principio, ó al ultimo, es forzoso^ 
Que á las cosas mas baxas y serviles, 
Arrostre én su carrera el ambicioso!.» 
£n idea ¡qué dulce es la venganza! 
|Mas con quanta an^atgura no se alcanza!.* 
Pero /íí o importa j como á herir acierte 
(Pues mis tiros no Uegán á mas alto) 
Al objeto segundo de mi envidia, 
De: el cielo al favorito hijo de el barro; 
Y de él formado para nuestra afrenta. 
Que al despique, un despique, solo intenta*. 

^ito diciendo, qual rastrera niebla 
Por las húmedas breñasjy los. campos 
Su viage en las tinieblas proseguía. 
En busisa.de la sierpe,, que enroscada 
Durmiendo encuentra: en medio levantada 
De ardidas llena , su cabeza erguía; 
Pero inocente (al mal aun no inclinada) ' 
Ni en cuevas ,.ni entresombras se escondia. 
Donadle/temerosa, ni temida» . 



Sobre un ! prado risueño ^stíteftáida; ; • 
Por Isu l>oca Satán introdu^do, - 
Domina al punto su brutal sentido:' 
Su int;eligencia aviva 
£n su cabeza^y ccm malicia activa;" 
Ma^'ño la inquieta él suefio, y la>maftaiiá 
Espera, que venia yá dercana. • * ' ^ - 
Quaijdo en Edeu vDlVia* la luz sácfá n * 
A vibrar su fulgor, sobre las flores, ' 
Que humedecidas de el roció exhalan ' : 
Su matutino incienso; y quando. (¡odas ' 
Lks cosas qne respiran •, en sÜencióy • 
De el grande altar envían -de la'tieifla'' ' 
AI criador sus gradas; V loores, i ¿í » ^ '. 
Unidos á,gratisim<K; olores, . c. v ir. . . - 
De^a reí humano ipár^ sú duke ^altiergü^; 

Y al cxxro mudo de las criatfuras - • » •• 
Jttttta su adoraciqn con voces pwas. -- 
Luego. 'de la estación gozando un rato^ 

Y de el'dia la dulce^primér hora,' 
Entre aromas y blani^ zeíirillos^ '■ 
TrataB^de sus:tar^s, y en que- modo '- 
Adelantar pudiecaa su . tcaba jo, r . . r . 
Porque el cultivo de jardín tan vastó 
Defídís'das á las faerzás^iexcedia; • 
T^.E.Ya.ác'Su tierno esposo, le deciit 
Por mas quQ en arcegia]; .plantas y^fiore^i 



..1 • 



(77) 

(Nuestfo; ^mf^eo;^g»dable)r trabajánc»^ 
Sin el auxilio de Qtm xmevas manos 
Siempre. á nuestro trabajo, la obra vence; 

Y licencioso » quanto mais sugeto^ 

Lo que hoy p<xlamo§j y se 0mpia<^ ó ata, 
£n una noche^ ó dos , se desbarata. 
Dime, que te parece hacer debemos; 
Pero escucha primeco lo que pienso: 
El trabajo partamos: donde gustes > 
£1 tuyo emplea- allí la madre selva. ' 
Enreda en aquel bps^iie, ó de la yedra 
Trepadora dirige los. e>íuei?zo$*-. 
Mientras que allá, las rosas coa el mirto • 
Texiendo , esta mañana me entretengo; 
Porque quando inínediatps nos hallamos 
Poco nuestra tarea j^delantam$>s. 

Las mirada^, sojiri^^s y discursos 
A que tgptps objetos. dan. motivoj 
La :atencion n^s. distraen y la^manos: 
Empegamos tempralao la faena, 

Y pasa el dia sin ganar la cena. 
Eva mi amable y sola compañera. 
La mas dulce de todos los vivientes, 
(Con ternura amorosa Ad^ji respqnde) 
Digno objeto te ocupa; y es muy, jueto 
Tributemos á Dios cop( gr^tO; empeño^ * 
De, su c^gargQ divir^p.^ldesefi^tísapL .. 



C78) 

Mis elogios merece tu advertencia: 
Aplicarse al domestico cuidado, 
E inspirar nobles hechos á su esposo. 
De la muger el don es mas precioso; 
Pero no te imagines, que pesado 
Nos impone el Señor , y rigoroso^ 
£1 trabajo que aquí nos fué encargado: 
No el descanso nos priva , ni el recreo 
De tomar con placer nuestro alimento. 
Ni el conversar alegre y delicioso, 
Que del alma también es el sustento: 
Ni de la vista y risa , el cariñoso 
Cambio con que comercia el pensamiento: 
De la noble razón gala es la risa, 

Y al hombre solo próvida natura. 
Le concede esta gracia , que la llama 
Del amor racional dulce fomenta, 
Del amor, noble fin de nuestra vida. 
Con que al bruto por eso , no convida: 
Ni á molestias el hombre fué criado» 
Sino á justo vivir, y bien hadado. 
Nuestras manos unidas, no lo dudes. 
De paseos y bosques frecuentados 
Desterrarán la rustica espesura; 

Y aun bien presto seremos ayudados 
De otras jóvenes manos, por ventura; 
Mas si hablar te causare ^ condesciendo, 



'( 79) 

Que algún tanta te alejes , por^e el alma 
De grata idea á veces poseída. 
Sicote ser por qualquiera distraída: 

Y um pequeña ausencia 

Crecer hace el placer de la presencia. 
¡Pei:o otra duda me perturba el pecho! 
¡Si de mi te alejares temó , espeja 
Que algún suceso te acontezca in&usto: 
Un enemigo nuestra dicha envidia, 

Y de la suya ya desesperado, 
Sorprendernos , no ignoras , que maquina 

Y envolvernos en mísera ruina; 
De nosotros, acaso, no distante 

£s de t^ilier aceche aquel momento 
De hallarnos separados; porque unidos 
No es fácil crea vernos seducidos. 
Sea, pues, que apartar de Dios intente 
Nuestra fidelidad , ó que pretenda 
Perturbar nuestro amor , y nuestra dicha 
Entre todos los bienes que gozamos. 
Lo que acasp, su envidia mas irrita, 
Sease esto, ó peor, de aquel fiel lado, 
Do el ser tomaste , y debe ser tu asilo, 
Kuegote no te apartes , porque nunca 
La muger vivir puede mas segura 
Que velando en su amparo cuidadoso 
£1 honor y valor d^ un tierno esposo., 



Qóantq no es complacencia lisoiíj^ra^ 
Juzga aspereza , delicacfo amante: 

Y así Eva responde, aun que amorosa, 
Con dulce gravedad en su semblante; 
¡Hijo del cielo y tierra, 

De esta dueño, y señor de quanta encierra! 
Que nuestro mal intenta un enemiga ' 
I>ft tu boca lo sé, y lo he escuchad -• 
Al arcángel Gabriel á^su partida, 
Tras de aquella espesura do me hallad, 
Quando sus flores héspero cenaba. 
Mas que en duda mi «amor y* fé pusieras,; 
Debida á Dios,^ y átí^ porque tentada 
De un enemigo , acaso ser podria,; - ^ 
Oirtdo f jamas me prometía. ^ 
Nuestra esencia impasible 
Es á toda violencia inacoesible;^ < 

Y asi creo, que solo coq ^astucias 
Temes ver nú constancia seducida; • 
Mas como quiera que tu pecho abrigue 
Semejantes ideas, Adán mió. 

Que de tu amada pienses bien , no íio* 
Co^ palabras de paz , y de consuelo. 
Así Adán respondia cariñoso: 
Eva inmortal , de Dios^ y el hombre h^'a, 
Pura' y limpia de culpa, solo anhelo 
QuQiel (eroz enemigo ni aunconsiga^^ ^^•- 



Xa gliafia de tentaító ; qüal ffecelo^ - 
Si quizá te apartares ki^ mi lado: • • 
No de tuamor,' y -fe/dtísconfiadoí '- 
£1 auá^z tentador, auhqne vencido, 
Empaña én cierto' intódd, de él tentado 
El claro pundonor; 'J^iíés' le 4ia creido 
Débil y y coruptible le ha estirtiadói 
De el enemigo en ^oco , serteriido^ 
Ofende al vencedor, iiíai alentado: ' 
Tu corazón consulta : en tí repara, ' 
Quailto solo su inculto te enojara: 
No sientas, no, que líii ciariño quieta 
Tal disgusto evitarte, y ten por cierto, 
Que de su desacato la memoria 
Turbará con sonr ^jo tu victoria; 
Mas á'los dos osado no atacara, ' 

Y quaiido se atreviera. 
Contra mí su furor se dirigiera. 
Ni por esa imagines despreciable. 
Su malicia y astucia, pues sabemos, 
Queá seducir los ángeles alcanza; 

Y así- ageno socorro no desprecies, 
En tí sola fiando tu esperanza: 
De tus ojos divinos al influxo 

Se aumenta mi valor, crece miaudacia, 

Y á tu vista mas sabio y vigilante, 
lUdobla su ^nergia, 

TOMO H. V 



Constapl^e ep h virtiid» el alitia iniá^ 

Y hasta mi fuerza' material ct^eciera. 
Si mayor fuerza necesaria lueía. 

Y si di solo teipor de .que a tus o)os 
Plaquease v^ucic^o» ó por engaño^ 

De, vergüenza y b^or mi pecho iaflama^ 
¿Por qué iguales efectos no sintieras^ 
Si tamb^i^ á im vista combatieras? 
I Y hallándome contigo;. 
Quisiera tu virtud mejpr testigo? 

£1 amor conyugal » y $u prudencia 
Le dictaron á Adán razones tales; 
Mas Eva sospechando todavía 
Que de su fé sincera se dudaba. 
Asi con dulce acento replicaba. 
Si a un estrecho recinto nos confina 
Por $utíl ó esforzado el enemigo» 
Para no ser vencidos 
Juntos debiendo estar y siempre unidor; 

Y contra su venganza 

La fuerza de uno solo nada alcanza; 
Nuestra felicidad^ por ciefjto, extraño. 
Siempre acosados de temor y daño. 
Mas no puede haber daño sin pecado; . 
Ki de tal enemigp el vil conoeptOi 
Deshonor en nosotros imprimiera: 
Confundido, al contrarioi en él cayers^ .. 



(83) 

Volviendo. de su «rror avergonzados 
Huirle no merece; 
Honor, solo su encuentro nos ofrece, 
£ interna paz , precioso don del cielo, 
Testigo de el suceso y nuestro zelo. 
Amor f virtud y: fé , mal se conocen, 
A no probarse sin ayuda agena: 
¿Y el estado feliz que á Dios debemos 
Tan imperfecto , acaso , sospechamos 
Que sostenerle solos no podamos ? 
¡Edén, de ser Eden^ dexara entonces; 
Porque cabal felicidad no fuera, 
Felicidad que de otro dependiera! 

Muger, Adán replica fervoroso: . 
Nada dexó la criadora mano 
Imperfecto en su especie , ni faltosoi 
¡ Mucho menos al hombre ! él puede ufano 
Conwrvarse feliz y ser dichoso: 
Todo extraño poder temiera en vano: 
Firme su voluntad es invencible; 
¡ Mas que firme no sea es lo temible! 
Libre Dios se la dexa , aunque sujeta 
De Ja razón al mando , y ha formado 
La razón también recta; mas no obstante 
Le previene , que viva recelosa 
Sobre sí con cuidado vigilante; 
No la sorprenda acaso una engañosa 

V 2 



Apariencia ^ y después de ex^ari^. 
La voluntad camine m^ guiada^ > i 
Un tierno amor , y no desconí anisa • 
Nos^iaspini un recíproco cuidado:-: : • 
Firmes estamos ; pero no imjtosiblc, ' i 

Es qu^.con artificio preparado^ : 

Algún objeto la razón párturb^ < 

Y del recto camino desviada 
En algún lazo caiga inadvertida. 

Si en velar, como está bien prevenida, 
Alggii tanto la hallase descuidada. 
Huir de el mal futuro, 
La tentación huyendo , es lo $ egúro: 

Y esto ;en mi compañía lo mas. fácil: 
Quando|tú menos pienses, no te apures 
La ocasión llegará, de que valiente 

A mostrar tu constancia te apresures; ' 
Pero dame antes prueba .de obediente: 
Ademas, que si nadie está contigo, 
¿ Quien podrá ser de tu valor testigo? 
Mas sjt piensas tal vez que estando unidos 
Los dos y por lo mismo descuidados, 
Podremos ser quizá mas sorprendidos, 
Que. alerta estando solos y avisados, . 
Vete en buen hora s. parque la violencia. 
Mas de mí te alejara, que la ausencia» 
La i aocencia nativa vigilante 



(85) 

Despierte toda tu virtud: ciim|>l!do^' ^' 
Dios ha cpntigo: cumple tu constante 
Ahora con' tu Dios, como es debido. 

¡£ va sumisa; al padre: Adán escucha; *' 
Mas- no dexa el empeña c^n qtie Jucha! 
Parto con tu licencia y'^ respondía,-' ' ' 

Y mas contenta, quando oir consi^; 
Que descuidada estañdoátií contigo,' • 
JAi pdigJX) mayor 'aam sey podría, * 
Ni qu6 rae tiente'«íi¿>el-enemlgor '• 
Contra el mas< débilimunca emplearla ^ ' 
Tanta altivez:» vencido it afrentat?a, 

Y yenc.edoF gran gloria no ganara. 
Mientras esto decia ; blandamente 

Soltando' va la manó: de ^u esposo, '^'i 

Y tan v;eloz el campo t<epa ufana, - í 
Que a las soñadas iiínÉis y a Diana,' ^-^ '< 
Venicria en soktró jr ligei^^a; '• - i 
Como las. vence en garbo y en bellesía-; 
Mas de sus hombros , • no carcax colgaba,' * 
Ni de lá- diosa el : arcó fabuloso^ - -^ • 
Un instrumento de- labor , llevaba, ' ' ; 
Regalo de algún ángel oficioso, -'i - ' 
O de el. arte sencillo fabricado. 

Que inocente aun de el fuego no había u sado. 

La fábula en su tiempo la creyera 
O Palas ó Pomona , quando huia • * 



C80 

De Vértumno, que.toiantela seguía^ 
O Ceres en su bella primavera» 
Antes. que á Froserpina concibiese» 

Y de ella madre, Júpiter la hiciese. 

De su gracia encantado largo tiempo ' 
La sigue Adán con ojos fervorosos; 
Pero mas detenerla codiciara! 

Y con ruegos ardientes la pedia» 
Que en dar la vuelta no se dilatara. 

£lla volver 1¿ ofrece al medio dia^ 

Y repite á menudo no dudara» 
Que á preparar ligera volverla . 
Quanto al dulce, alimento y al reposo» 
Era debido de stf amado esposo^ 
¡Que esperanza. engañosa de tu* vuelta! 
¡O conque error ! ] que en vano la prometes 
Eva infeliz ! ¡ que misero . suceso! 

¡ Se acabó tu virtud ! ! tu dicha acaba ! 
¡ No á gozar volverás en adelante» 
Descanso» ni comida sazonada 
¡En el feliz jardin ! ¡ ó desdichada! 
Entre las flores » y las sombras gratas» 
£1 rencor infernal vda acechando: 
¡ Mientras segura de volverte tratas 
Tu retirada de cortar tramando» 
O de hacer» que de Adán a la presencia 
Vuelvas sin fé» sin dicha» ni inocencia! 



(8/) ) 

Al raya¿ de k Mtúea en ¿I onéñWy* 
Ya el maligtio eneínigó disfrazado 
£n la ^fma sencilla de serpiente^ 
£1 paraíso corre apresurados 
La pareja buscando diligente, 
En que el genero humano esta éncerra^o^ 

Y de hacerla su presa deseoso, 
Ardides meditaba attiftcíoso: 
Calles umbtias , canipos dilatados, 
Parterres agradables y fioiridóS) .1 
Bosqités espesos y iísvieñt>s prados, 
Laberintos , retiros escondidos, 

Frescas fuentes, arroyos plateados, 
Los vergeles de fruta enriquecidos,^ 
Quanto al gusto y al phcex brlndabSi 
Cautelosa la sierpe registraba. 

Aunque busca á los dos , á Eva ^isier;í 
Sin Adán encontrar; petó' no alcanza,* 
Como cosa que apenas ser pudiera, i 
Su deseo elevará á la esperanza. 
¡ Mas Ib qué ni esperar hubiera osado. 
Se Ip viene á la mano inesperado! 
Baxo el velo fragante de una nube ' 

De arenas y de flores exhalada, 

Y en florida espesura,. 

Do brillante rayaba su hermosura, 
Sola ya la trasluce , y á menudo 



La ve.fcíiíar, las rosas Icvañtafadb^ ' * 
Cuyas lindas cáb0>zasy salpicadas ' 
Gon el ofo y la: purpura esmaltadas^ 
De tallo débil, y de apoyo faltas, . 
En el suelo yacian abatidas, • ; 
Y/SX>n mirto, las deja sostenidas. - 
¡Sin pensar, querella misma>, flor mas bdla^ 
De un apoyo -ma.ypj*; necesitaba 

Y que qv^nto má3 del se va alejando, . 
Tanto mas al peligro/ se acercaba! . : . . 

Entre ^ tanto Satán , ¡i^oluble, -rosado, ? 
Ya dexándose y(ér¿ ó ya escondido," ^ 
Simulanjlp t^xmx: mxn% asfuto i • : 
Calles cubiért^íktjaijboles: froaídoaos^ -. 
Bosques de tpalmiis: 6 ídeyados -pinos;! . 

Y por entre.ló&.setos., que de arbustos^ 
Gqíi 1^ rosas t^^ióide Eva la áiano^ 

Al recinto llegaba ^ : ' 

Do en ^cuidar de sus : flores se..gazaba;. 
Feliz recinto, bello y delicioso. 
Mas que el jardin antiguo celebracfo - T' 
Del redivivo Adonis y el de.Akiáoo,» . 
Del hijo de Laertes hospedágéj- 7 ío < « 
O do aquel rey, por. sabio tan íaxúosOf ^ 
(Verdadero vergel,. si misterioso )>fi ^- • • 
Con su esposa egipciaca solazaba, 
jQuanto aquí ve. Satán taato.adjniraba, ^ 




Pero Eva,/todb sü atención fobsS>a! 

Qual vecino encerrado entre JoS-inuros 
"Oe ,^ni: gmnde ciuciad , do corrcnnpidos 
Respirai: siic^o puede ayres in>puros> .. 
Si una mañana del e$tio. hermosa^ 
Sale al c^mpo á :bu$car otros nta^.puilQSy . 
£1 placer le suspende los sentidos»- . . r. 
Al ver üiiAa. campiña deliciosa - . . 
Cubiertí de agrad^l^es alquerias^' ^i.. 
Liqdas» ^deas , verdes ptíiderias, ; ' - . •' 
I^o Jíps rústicos cantos , los^ ganados» : . 
Pastor^«8cah»ñasplfeQlM?rigs,i. , f 
El olor ;de.lasí' gr^Dg^^ y f.gg^ili^s .. : - - • 
De los trigosj, y el^heW ya - seg^ofj ' . i 
3k ,í5,P€ailtan jcoino^trañaspar^illal, , ; 
Si beldad campesina se aparecje,^,..í,:., ». 
Que én sus gracias sencilla?^ r . ...-.í: . 
Paso rioble y y elí)íZf,-éon. suelto trage,., ^ 
A la^/uiiif^s,silveptresfbace,ultíagfe,t i r 
De quanto bello yjag^ dable ^mirfe^ 
A tal vista se dobla...!* hermosiira» .:, , > 
Y en su semblantó^tod* juíita^.nwrq,;; . '/ 
Las ^piasy gracias de natura: :. - ( ; 

í Tal lia sido, el; pjas0r. de k .^rpÍ4?ftt;^, ^ . 
Quwdó.'en medio; .d« j^iStaj^cia t^íl ^%y¿A 
Con Ev!a encuentra. sola y; divertida». ! 
Cuidando de sus; É(ore> diligente». 



(90) 

Uniendo clulce femenil blandutti t ^ ' ^ 
A $a celeste angélica íigcrra; v ; j 
Su» gracias, que inocente» detramalKUi^ - 
Poderoso -atractivo en $tft acciones,: ' 
De Satán la fiereza desarmaban/ ^ - 
Yv enageiíado. olvida sus traidon^^ '• 
¡ De su propia maliciar ha parecido' 
£1 malvado á tal hora sin seiitido! 
Bueno estúpidamente , y despojado ^ 
De su odio, su envidia y su veng^ñsa;: 
Pero el infierno, qiie le abrasa ardiente, 

Y del cielo en el' fiíiédio le abrasara, 
De su ra^to y traüsporte le separa; 

Y auitiénta su dolor más crudani^te 
Aquel mismo placer^ que le ha eficasitado, 
Para dichas agenais olrdenado$ 

Su rencor adormido, 

Con nuevo hórreo c^splerta enfutBcido, 

Y viendo la ocasión , que le brindaba. 
Sus ntólignas ideas tü su seno* 

C¡on odiosa fiei^za fécogia, 

Y asi congratulándose decia ' 

] O pensamientos donde me llev^l'eiá 
¿Conque dulce violencia transportados. 
Lo que aquí me ha traido, así olbldasteis 
En mi ayuda te invoco odio implacablel 
De mi aleja el amor y la esperanza: 



(91 ) 

¡No me inspiren jamas el vil deseo 
De trocar mi mansión por tal recreol 
¡ No mas placeres ! ¡destrucción y estrago! 
Serme soló podran de algún alhago! 
Mas la ocasión risueña me convida; 
No pprderla dexemos , sola veo 
A la muger, y sola muy expuesta 
En qualquíer tentación ya la preveo: 
Cerca ni lejos á su esposo miro, 
Cuyo valor, razón y fuerza temo, 
De Ijieroicos miembros , procera figura; 
Aunque de tierra fabricado fuese. 
Exento de sufrir « é invulnerable, 
Enemigo le juzgo formidable, 
Mientras que yo sujeto al vil tormento 
Padecer puedo : : ; : ¡ tanto ha degradado 
La altiva culpa mi celeste estado! 
De ésta muger, divina es la hermosura: 
! £1. amor de los dioses mereciera! 
Terrible no parece, aunque dulzura 
Con belleza, en verdad, temible fuera, 
Si dó el odio domina , amor cupiera; 
Pero en mi su fiereza tanto apura, 
Que el amor simular , sagaz maquina. 
Para hacer mas segura su ruina. 

Asi hablaba del hombre el enemigo^ 
JD^esdichado inquiUno de la sierpe^ 



Que acia Era marchaba , no arrástftfda; " 
La tierra, coa sus qndas señalánda/ ) * 
Como lo hizo después; ano empinada -^ 
Sobre basa redonda sustentando <' ' :: 
Una torre espáral, 6 laberinto ^' « ■ = 
De vueltas mil, en círculo formadas, . < 
En medio de la& quales: su cabeza, J * 
Con orguUosa cresta levantaba,. . '^j^ í 
El carbunclo en sus.ojos centellkba,í>^ • 

Y su cuello bruñido,. : 

Que oro verde semeja , lleva erguido, 
El extremo á sus circuios sobrante * 
Sobre la yerba juega fluctuaftte.^^- 
j Deleitaba mirarla tan- hermosa! ^ . ': 
¡Y^ais^astse vio sierpe tan graciosaiv • 
¡Las qóe fueion de antiguo <:elebradas^ - ' 
La deidad de Epidauro fabulosa) : ' 
Laien que Hermona y Cadmo se anodaron 

Y la sierpe en que Jave transformado,' 
De Scipion á la madre, 

Y g Olimpia, de .Aléxandro , ha visitadoj 
No con ella^ ser pueden comparadas! 
Qual hábil cortesano , temeroso • 

De parecer molesto , se aproxima 
Con rodeo y cuidado artificioso, 
O qaal baxel , que diestra mano guia 
Ganando el viento á bordos se adelanta^ « 



( 93 ) 

Para doblar el cabo- que pretende, 
O la entrada lograr de alguna ria; 
Así la sierpe con tortuoso giro 
Se acerca astuta y «u flexible cola 
Con mil lazos graciosos anudaba, 
Por ver si de Eva Ja. atención llamaba; 
Mas esta en su labor entretenida 
Aufique un rumor entre las hojas siente 
£n ella no repara , á juegos tales 
Muy hecha de agmdables animales;- (30} 

Y así mas no esperando, temerario 
Se le pone de fretite , como absorto, 
Fixa en ella la vista; y su esmaltado 
Cuello y cresta soberbia le doblaba, 
Con sumisiones y lisonjas tantas, ' 
Que las huellas lamia de sus plantáis; 

Y es su muda expr^ion al fin tan rara, 
Que Eva los ojos, en sus juegos para: 
£1 atento lo advierte y cauteloso 
Con serpentina lengua industrioso, 

O como quiera , el ayve modulando, 
A sus tramas principio, aíi fue daitdo. ' 

Maravilla, señora^ no te cause; 
( Si a tí , que eres la sola maravilla. 
Algo, puede causártela) nie atreva, 
Los ojos levantar á vuestro cielo; 
Ni los tuyos, en donde igual respira 



(94) 

La celeste belleza y la dulzura» 
Indignados condenen mi osadía, 

Y de siempre mirarte k ansia mia» 

A pesar del peligro en que me empeña 
Solo en este retiro r^petable^ 
Que magestad añade á vuestro zeño. 
De tu hacedor imagen la mas bella, 
De quanto vive objeto el mas precioso; 
Todas las criaturas (por don) tuyas 
JSncantadas adoran tuJiermosura; 
¡Mas tan raro prodigio de natura. 
Con venia estuviese colocado 
Donde fuese de todos admirado; 
Porque en este selvoso laberinto, 
¿De quien, á la verdad, sois conocida. 
Sino de bestias , cuyo rudo instinto 
Nó puede daros la atención debida? 
¿De un hombre en tal recinto 
.Vista solo será, solo asistida. 
La que diosa entre dioses mereciera. 
Que Mna angélica corte la sirviera? 
¡Con cal preludio el tentador astuto 
A sus dulces palabras lisongeras 
De Eva hasta el corazón abrió camino! 

Y escijichando la voz de la serpiente. 
Sorprendida le dice de repente: 

i Con humana razón y humana lengua 



<95) 

£s pQ$iblls que asi se explique un bruto! 
Lo^segu^dp á las bestias fue negado, 
Porque ^ su creación ningún sonido 
Se Íes vio proferir articulado; 
Ni les filie lo primero concedidcH 
Aunque á veces dudosa me han dexado 
Df ^us gestos^ sus ojos, sus acciones. 
Emulas de razón , las expresiones 
Aunque, sierpe, tu astucia bien contraído. 
No como hablar lograste , siendo mudie 
Dimelo pues: repite este milagro; 

Y ^iicame también ¿ porque motivo 
Cariños^ y amiga te me acercas 
Mas que tantos diversos animales, 
Que en tropas á la vbta se me ofrecen? 
¡Tales prodigios mi atención merecen! 
Qe ardJides. lleno el tentador replica; 
Del mui^dp emperatriz , £ va gallarda: 
Deuda mia es en todo obedecerte, 

Y muy fácil también el complacerte; 
Qome las otras bestias, al principio, 
Las yerbas yo comía , que pisat^ 

Y según mi alimento, 

Era ba^ y común mi pensamiento, 
. Nada sublime entonces penetraba; 
Manjar no mas, y sexo discernía, 
Hasta q»0 ^n^nte por el campo un dia 



X7ií grafl árbol ÜeScuteó dfesde lejos : ' 
Cuya fruta abundante en sus refleíxos. 
De oró y f)urptíra' solo parecía, 

Y aun distante e A áus íamos exhalaba 
Saborifeío olor, que a mi apetito 
Ptóiíietía el plac^ «las exquisito: 
Mas «placido á mi olfato, que- el suave '^ 
Grato olorcíUo del iriojo verde, - ■ ^ - 
<Y el de la leche, que la obeja y cabría 

De sus pechos henchidos olorosos 
Derraman á las tardes poi^ los suelos^ 
Quando en saltos y juegos divertidos. 
De mamar se olvidaron sus hijuelos. 

£1 ardiente deseo que me agitar 
De gustar de la fruta, no permite ' 

Que yo mas lo dilate, y le irritaban 
Aun el hambre y la sed , dos incentivos. 
Que su fragancia hacia mas activos; 
Mas como á Adán y á tí solo es posible 
Sus altas ramas alcanzar del árbol, 
Por el tronco enroscada á lo alto subo; 

Y quaatas bestias en contorno estaban, 
Atisbando la fruta congojosas, 

DexQ á un tiempo burladas y envidiosas, 
Puesto en el medio de abundancia tanta, 
Mi ardiente sed apago: 
Arranco, como, «1 hambre satisfago 



(97) 

Con placer, y dulzjwa .. í' 
Jamas hallada en fu^iH^ al .pastura. ^ 
Saciada al iin, en mi; p^«sto -.percibo . 
Alteraciop^^stra/Í9y.qi^.ieljQstii]to, . ; . 
(Mi pote«acia Ínter JQf).Qñ iiazon muda; 

Y auQ^e Ja forina ,^i¡^ri«9 conservada^' ' 
De la palabra' me seüti dotada, 
Pe$^(:jea)tj^l)<^^naltp.pi@Si^iiiienta y^i''^ 
Considero los c^Jos ^ -^jte^v y tierra^ 

Y quanto es bello y ¿ueiio ^ miro atento»: 
¡Mas tu imageQ divina. tjQdo eiKienial 
]De belleza. y. bondad^ rám portentol 
Mi admira<;ion ;Osada,. .(^i^á yerr». . 
£n ilegar. importuna a^^i á mirarte: 
¡ Pero conjQ^ impediría/dp»#dorarltí : : 
De tus ^fiyos celesteftó^mfpelida .. 
(Sin^^u^l ni segundf f:^ k natura.): 
Humilde^ a4orapiqQ |a.i|[^tsreindidfí :- 
A tributgrte vepgoyy fo .inas ^ura»^. ; 
Qual e&;mi obJigai;iop,Ly' á tidefáda 
Justamente .¡d^ toÁ^cx'tí^atíí' :. .tuz-jl-j ^ 
Seijoraj.Mniyersal^'yóSíjfeíigoft!., ,. .>.;... r^ 

Asi decía, la serpipjpOi^.UÍéilA^ . .» i ' ü^ ^' 
Y Eva mas sorprendida á:ital:dakaKr$€>; 
O tal. vez mas in^á^j^^le ripWi;> 
Quanto mas exágeia^ de «sa .fruDa; 
Que el primera probaste, " la exceteteia, f • 

TOMO II. -O 



X \ 



»1 . >^ 



í ' '. 






(98) 

La virtud, y belleza, 

Mas en dudas estoy 4e su certeza; 

¿ Pero, está 'de n^qf^' lejos ?'{d6 la hallaste^ 

Porque de Dios46$ árboles son' tantos, 

Que. a nosotros incógnitos^ hay muchos, 

Y ^a fruta está ¡énetios aun penitente 
Casi toda , aguardando incorruptible,. 
Que aümentadíds los hombres'cbn el tiempo 
Consuman provisiones tan creddsls, 

Y la natura de ellos ayudada 
Seadei&us productos aliviada. 

De gozo 1^ culebra rebbsándo, 
Fácil, Te dice; y*l>reve es el camino 
¡O emperatriz f de^ués de esta- carrera 
De verdes miftos^j^ybn espeso bo^üe 
De bálsamo^y y déíí^ij^ra, en laUanurá, 
Juntíbá una fúeñfó) presto la encontraras» 
Si por guia aceptarme te dignaras; 

Vanaos, dice Ewí^y estrechando luego 
Sus róseas eñlázádasy muy "erguida ' 
Velozmente lá sierpe lisonjera 
Se adelanta , ! corriendoial mal ligera; 

Y en su cresta brillante relucía 
$11 maligna esperafnza y alegría. 

Qual en obscura noche el fuego errante 
De suUoireos vapores inflamados, 
(Y ¿uüignos espíritus juzgados) 



( 99 ) 

Con engañosa luz, y .vacilante 

De su senda extravia al caminante, 

Que perdido y sin tino 

Por breñas y pantanos, asombrado 

Con paso incierto sigue su camino, 

Hasta que abandonado, 

En hondo precipicio es sepultado; 

Así guiaba el animal dañino 

Al árbol mal hadado. 

Nuestra crédula madre , ¡ triste origen 

De guantos males á su estirpe afligen! 

Pero apenas le mim ya cercano, 

Sierpe^, le dice , en rano, 

Y sin fruto, por cierto es mi venida: 
£1 de esre árbol, es bello, es abundábate, 

Y gran virtud alcana». 

Si efecto suyo ha $ido tu mudanza; 
Mas jaoí mi, funesto y ominoso, '' 
No comer ni tocarle, nos obliga v. ' ^ ' 
Del Señor Dios mandato rigoroso^ ' 
Mandato solo, con que aquí n(H liga;^ 
Libres ppr lo demás en quantq hacemos^ 
Nuestro gusto por ley solo tenemos. ' 

¡Como ! replica el tentador dok>so: 
¿Ikieños os hizo Dios del ayre y tierra, 

Y el fruto os veda , que un jardín encierra? 
No: responde Eva con candor, de todos 

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GipQ ) 

Quantos árboles hay/f comer podeoKa^í 
Y solo deteste;, DÍÓ& nibs dixo elfrut^ - 
JVb comáis j nitoqueisz 
Si lo hiciereis la moorte .sufriréis. . 

BrevQ Jué la. respuesta rpeco <íuasdo 
Satán la escucha , to^. transportado, . 
Zelo y amor ál hcvnbfei&lmulapdo^ ¡ 
De su agravio. mostJíáiidaíDseindigfijaido^ : 
Entre afectos contraria vacilando,' * , 
Ya compuesto su g^stój ya alterado^, x 
Al fiíi inmóvil se suspende y para, ti . rr> 
Como si un grande .'a^unto.leocupá;ra: 
Qual antiguo orador <aefilu$tfefaitta,t.q 
£n Atenas y Roma mient^asrlibfe;/{ ::í 
Flpreció'la eloqüencia, después muda,*; 
Para orar en gran c^usapte^acadso^ : • .; 
Recogido en sí mismor'y^aiesurftdoi'.. : < 
La atencipn, silencbso., n^tuto llaxM: ■.. 
Con sus gestos , ^aecioa y movimiento^ 
Hasta qpe en alta voz, é inesperado. ^ '. 
Por loma» arduo emp^isa deel inueoftQ 
Como i 9i>ihi justicia que le inflama^ .^ v'^ 
No pudiera sufrir, ex^i^rdio^ lento, ; r.ii - 
De esta suerte' Satán,, grave, agitado,.^ 
Ya, encogido, y suspenso, ya empisiádQ»> 
De pasión. Heno, rompe, aií su aceaix): • 
¡O sacra, sabia» y madre de la cieAcia 1. 



1/ 



XXi Vlm' pknta , que, eV sa^ef inspiras, 
Tu eficacia y poder ahora en mí siento! 
¡En sps causas las-cQsas ahora entiendo; 

Y los fines que UevaA sus agentes, 
Mas altos y mais sibio& ya compüendo! 
R^yna del universo: nada temas: 
No sufrirás la muerte amenazada: 
¿Por qué motivo tan terrible suerte? 
¿Pqr'el fruto de un árbol, quédala vida 
Con mas conocimientos la conrida? * 
¿Te hará acaso níiorir , quien te amenaza? 
Yo he . tocado lairuta , la .he comido, 

Y atreyido gustando un alimento. 
Superior á mi esfexa y mi sustento, 
Vivo , y mi ser encuentro mejorado^ 
Sobre quanto ha querido darme el Irado. <^. 
¡Y tanto bien negarse al hombre puede, 
Qua^do á los bjriKio&.facil sá concedelr.: 
¿Y es posible , que Dios su ira encendiera 
j?ór una inobediencia tan ligera? 

No apreciara mas biéri, que vuestra osada 
Nobk virtud intrépida emprendiera, 
Peí temor de la muerte no asustada, 
(Sí e$ k muerte :tal Vez alguna cosa) 
¿Adquirir una vidi mas dichosa? . 
Siempre será la ciencia conveniente» 
I^^ di bjien i para seguirle, ^ 



('102 ) 

De qI nial, si es ai^, por mejor huirle: 
Castigaros por ella no era justo, 

Y no puede ser Dios, )r ser injustos 
¡Pues si así sucediera, 

Ni obedecido , ni temido fuera! 
El terror de la muerte , que os inspira^ 
Eso mismo, el temor quitaros debe: 
¿A qué fin prohibiros esa ciencia, 
Sino para «nfrenar vu^tra obediencia, 

Y que', menos sagaces é instruidos 
Le adoréis mas suínisos y rendidos? 
Sabe muy bien, que^qukndo de esta fruta 
iVlgun dia comiereis , vuestros ojos, 
(Que juzgáis claros) en verdad obscuros. 
Serán perfectamente iluminados; 

Y. el bien 9 y el mal^ como ios dioses m\%mo% 
ConúcereiSf qual ellos ilu$trados: 
Porque si yo de bruto fae conseguido; 
Transmutarme en humana inteligencia. 
Que el hombre se hará Dios , es evidencia. 
¡Quizá es esto morir!... £1 ser humano 
Perder, por adquirir un ser divino ... 
¡O qué muerte feliz, si esto es la muerte! 
¿Y Los dioses qué son ? ¿ para qué el hombre. 
Si un divino alimento ié mitriera 
Un semejante ser no consiguiera? ' 
C iertamente ellos fueron los pi^lmei^s 



( í^8 ) 

De todas epsas; mas de tal ventaja 
Valiéndose después , nos. peisuadieron, ' 
Que ellos de todo, los autores fueron; (3 1} 
Lo que apenas yo creo; al ver la tierra. 
Que de el sol por los rayos fomentada 
Tanto produce, mientras que ellos nada.' . 

Y si es todo obra suya ¿quién encierra 
Deel malyel bien, la ciencia en esta fruta? 
¿Y por qué quien la come , inteligencia ' 
Sin su permiso adquiere, ni licencia? 

¿El hombre, en saber mas , pudiera un daño 
Ocasionarles? ^ah que un mal efecto- 
Contra Dios de este árbol resultara, 
Por imposible arguyo, . 

siendo, como preten(ki todu^suyo! < • 
¿::: La envidia acaso?:;: mas la baxa^énvidü 
No penetra en los pechos iqelestiajes, : 'v 

Y quanto mas en estas cosus-mñro, . . 
Mas necesario juzgo, hum$H^ diosa, , 
Que comáis de la fruta , dulce , hermosa. 

Dixo; y sus dichos de artificio Uenos ' 
Fácil al corazón hallan la entrada; 

Y Eva sus ojos clava coyi reic^eo. 
Sobre la fruta , cuyo bello t^pectb - 
A irritar e^ bastante su deseó: • 

Las voces , que razón le han parecido, 
Kesonándole están en ^1 oido: 



Se acercaba también el iiiedi<>'HIa, 

Y el ardiente apetito se inflairhábd 
Gon el fragante olor que despedía 
Aquel hermoso fruto que miraba, 

Y ai tacto y gusto ansioso (zdnvidabá; 
Mas sin tocarle , un poco pensativa. 
Entre si le decia reflexiva, ' 

¡O el mejor de los frutos! ¡tus virtudes ' 
Grandes , por cierto son y aunque vedado 
Al hombre , debes ser siempre admirado! 
A un mudo diste el habla, y á su lengua 
Apenas te ha gustado, le enseñaste 
A pub^licar tu elogio y alabanza; 
Ni Dios, que te prohibe, nos la oculta; 
Pues de^h ciencia el árbol, te há llamado. 
Ciencia de el bien y él mal , y en ésó^ mismo 
Al paso, que te Teda, mas te ensalza. 
{Por qué elbieU^que nos diera presentimos^ 

Y quan útil nos luera, harto inferimos! 
El bien sin conocerse , no es sentido. 

Así es forzoso , qu# de el bien nos prive , 
Quien su conocimiento nos prohibe. 
¿Y una tal privadoh ligarnos debe? 

Mas si^ luego lá muerte nos sugeta, 
¿De nuestra libertad , que bien sacamos^; 
¡En aquehdia, que comerle osemos. 
Es sentencia* de DiosV que en el muramósí 



(ios) 

Pero la sierpe vive , y le ha comido, 

Habla, conoce, entiende y raciocina, 

De irracional, en racional mudada... 

¿Para nosotros solos destinada. 

Será acaso la muerte y de este modo 

Al bruto solamente concedido, 

Y á nosotros negado ' 

Este excelente espiritual bocado? 

Así parece; pero el primer bruto-, 

Que del come, y percibe sus virtudes: 

Sin envidia, y gozoso 

Nos da cuenta de hallazgo tan precioso, 

Del hombre amigo dulce ,, y sin engaño; 

¿Por qué pues temer debo yo algún daño. 

Esta ignorancia, que me cerca obscura 

Del bien, del mal , de Dios, y de^a pena^ 

¿A temor , quizá mas no me condena? 

De incertidumbres , dudas y temores. 

Aquí crece el remedio en este fruto: 

Fruto divino , que á la vista hermoso 

Al apetito alhagas lisongero. 

Con la ciencia brindando , y alimento. 

De cuerpo y alma, celestial sustento, 

¿Quién cogerte me estorba ? así diciendo, 

La fruta toma con su mano osada, 

La arranca y come, en hora desdichada. 

¡Siiítio la tierra su funesta herida! 



Y por todas sus obras la naturt 

De su hondo seno anuncia con suspires 
¡Su universal ruina y desventura! 
La culpable serpiente y no sentida, 
Entre t^nto en el bosque se escondía; 
Porque Eva en su placer embebecida, 
A nada mas entonces atendía; 
De tal gusto y delicia poseida, 
Qual gozado jamas antes habia 
En la fruía mas dulce y- delicada; 
Ora fuese verdad, ó imaginada, 
Por su ardiente exaltada &ntasía: 
Del futuro saber desvanecida 
En su deidad pensando alucinada; 

Y de tales ideas engreída. 

La fruta devoraba sin medida: 
Ni la muerte conoce , que tragaba; 
Pero al un satisfecho su apetito, 
Qual sí licor vinosp la inflamara. 
Animada de gracia y alegría, 
Placentera y resuelta ast decía; 
¡O Heno de virtud árbol precioso, . . 
De quantos aquí crecen soberano, 
Que el don sagrado de laxrienda crias, 
Y en un olvido vil obscuro yaces. 
De dañoso y de inútil , infamado . 
El fruto hermoso de que estas cargado!: 



(I07) 

]E1 objeto serás en adelante 
De mis tiernas delicias y cuidado! 
La aurora me hallará cada mañana' 
Tus loores cantando en torno tuyo» 
Descargando tus ramos generosos 
Del peso de sus frutos abundosos. 
¡Divinos frutos! mi único alimento 
Hasta que tal sustento 
Completamente mi saber sazone, 

Y á los dioses igual , me proporcione! 
Dioses::: que todo saben , mas queenotros^ 
Ven envidiosos lo que dar no pueden... 
¡Por qué si de ellos este don pendiera. 
No ciertamente aquí se produxeral 

¡Fiel experiencia , mi segura euia, 

Quanto también te debo ! en la igiioi<anci« 

Sepultada sin ti siempre estaría: 

Tú las sendas me abriste, y diste entrada 

Al secreto recinto , donde hallada 

Pudiera solo ser sabiduría. 

:::Mas yo también acaso estoy secreta::: 

Altísima distancia es la del cielo. 

Para ver lo que pasa acá en el suelo: 

Y el gran Dios en su trono asegurado 
£n medio de sus guardias sin recelo, 
Ocupado estará de otro cuidado; 
¿Pero cómo de Adán á k presencia 



(io8) 

Habré de parecer? ¿de mi mudanza 
Le daré. entera cuenta y de mi dicha 
Partícipe le haré ? ¿ ó en mí reservo, 
£n mí ,sola, los dotes de la ciencia, 
Porgue cobre mi sexo, así ensalzado 
Las ventajas, de que aun está privado, 

Y al suyo quedejgual sin diferencia, 
O tal vez con alguna preferencia? 
¡Qué no poco debiera ser preciado! 
Libr^ yo entonces, mas su amor creciera, 
JPorque libre, é. inferior, solo es quimera. 
¡Mas si vista de Dios he sido y muero, 
Extinta yo, la dicha que he perdido 
Gozará Adán á mejor Eva unido! 
:::Morir (ss ya pensarlo::: estoy resueltar 
I?^liz ó desdichado 

Será de Adán , y mió , igual el hado: 
T^n carifioso amor yo le profeso. 
Que mil muertes con el arrostraría, 

Y la vida sin él , no sufrirla. (3 2) 
Vuelve al árbol la espalda , esto diciendcn 
Mas primero saluda con respeto 

Al poder, que ella piensa en él habita, 

Y aqjáel saber científico le infunde. 
Exhalado de el néctar (la bebida. 
Que en los cielos usada fué creída). 

Adán, sencillo e¿ tanto y carnoso. 



b 'J i 






C ^09) 

Espcfandb ái tuelta» se ix&péyz • : [ '^-i 
En texerla de flores escogidas : i A-j» ^-../i 
Una hermosa guirnalda,: que adornasd-i - '' ; 
Su^ bellas trenzas y y ei ruial trabajo- ' ^ ; 
De sus manos divinas coronasen • >L^ 
Como suelen alegres segadores 
La rey na coronar de SUS: labores; : 

Y UQ placer nuevo , como se tardaba;^^ r' * 
AI volverla a mirar. imaginaba; 

Mas luego el corazoAvdozé inquieto, /- 
Con un frecuente desigual latido, . - ^ . ^ 
Presagio de alguñ mal, le agita elpeohbV 

Y en busca de Eva toma-aqud camuio,^.^ 1 
Que ella por la mañana taír gozosa i > <<>' 
Pi$adó, ha^a con su pldnti'hermo»;^ ..iii 
Por tal senda llevado:r:u:rj !. ;. f. í:.'¿j tjCl 
Fué de la ciencia <al áivbolTdesdícfaado^ : - 

Y cerca, ya llegaba,*. . -^ .1 
Quando'deel Eva ap^as se ^partaba^..^^ 
Hermoso ramo de funesta fruta ^ ¡m rÁ ; 
l^eciemco^ida coa 5a'floc(risueña.(^3:)r'. 1- ' 
De su mano colgando,: :: . 

Y etayré de .ambrosía pérfumandoí^ : 
Acia Adán corre al verle ; en Su senaJiIatotéT 
Preparando sagaz su. apología, í « •; ' J ' 

Y con dulces palabras;le:djecia. ,:, x't.::,^ .# 
No te 5ídnMres>Adan,ídfirmd tardanza:?: .> 



i> >. t^ Ai 



>.> >/ f 



i*' 



(no) 

¡O que largó es el tiempo de la ausencia 
Para quien solo vive en tu presencia! 
¡Nunca de amor sufrí ul agonia! 
¡Ni á sufrirla otra vez ya me expondría^ 
Como incauta hice hoy , sin experiencia 
De el dolor y que en no verte sentiría! 
Mas causa extraña, y digna de oontarte 
Por tanto tiempo me obligó á dexarte: 
De este árbol bello el fruto peregrino 
No.es fimesto gustado , ni á ios males 
Desconocidos abre ^Igun canlino:- . _ 
¡Muy otro del que han dicho es su destino! 
Loseojos abre solamente , é iguales * 
A los dioses-supremos inmortales - 
Hace á.^iantos. de él comen ¡qué divino! 
De esta verdad exempla es la serpiente: 
Este gnimal astuto con acierto» ^ ^ . 
Sin privación y ó acaso inobediente 
Comidde él quanto quiso; mas naha muerte 

Y la muerte á nosotros intimada. 
De sú esWo en meioras íué trocada: 
Con extraño portento 

La voz humana adquiere , y el talento^ 

Y en racional mudada 

Me persuade á comerle su eloqüencia: 
Cediendo á sus razones, y experiencia. 
Como , y al pu nto transformarme sientoc 



(Ill) 

£1 influzo percibo de la ciencia, 

Mi vista 9 ya sin nubes , despejada: 

Se ensancha el corazón j crece mi aliento, 

Y á deidad elevarme , ya presiento. 

:::¡Mas esto solo yo por tí quisiera! 

Sin ti lo despreciara; - 

¡Y odiosa para mi la dicha fuera, 

Si parte en ella á tí no te tocara! 

Cómele, pues, y en suerte igual unidos, 

Igual amor y gozo disfrutemos: 

No sea que lo estorve desunidos 

£1 desigual estado en que quedemos;' 

¡Y que (mal de mi grado) 

Renunciar k deidad me impida el hkiol 

Con alegre semblante £Va contaba ' 

Su triste historia ; pero sus mexillas 

Desteíñplado rosor las inflamaba. 

Mas -Adán escuchando de sú esposa 
La fatd tráiisgresíol)^^ é inobediéndá/^ 
Inmóvil, aturdido y espantado, 
Por sus venaá disc^ríé un hofroir fríói 

Y á sus miembros eladós falta el1*rió: ' 
Su mano débil,, la guirnalda suelta - -y 
Para Eva texida; y derramadas '' '' 
Caen sus. tosas en lá tierra ajadas: ' 
Pierde la voz : su rostro se le altera,- 

Y le Toba el color palidez fieraj ' . " 



( I" > 

Pero al fin su sentido mas cobrado* 
Aunque muda su lengua todavía,. 
Con interior y triste^ soliloquio. 
Su dolor desahoga y Jo 4^¡a. . 
¡Ultima obra de Dios» dulce compendio 
De lo mejor , mas bello y admirable, < 
Mas santo . nasts suave y mas amable!. . 
¡Como así te perdistts, y de repente 
Tutbellef^ interior tod^ manchad» . 
A la muerte ya veo destinada! 
O mas bi^, como, audá^ te ii^ jatrevide 
Con infeliz quebraato^ ^ ■ . ^ ^ - 
A violar el mandato ^qrosantb, • . > « 
De no tq^r al frqtp. prohibido: • , 
Del adv^^rsarioj (aun nq conocido): . . 
Algún ^ignQ ardid lab^ t^j^ogaáo» . 
Completa^4o ^^ tu mil , todo mi ^am^ ' 
Resueko^á pei;ecQr',:y.de.la muierte: ...: 
Tu co^^ip^erq ser ,jCpíjL igual &uerti^ . 
¡Pues sin tí yo vivir, ooiAo.pudjetólrf' : . 
¿Los tieitips lazos cop^ q^e^ amor nos .une 
Romper ^ermitiria? . i. ..;. :: 

¿Sin tu dulce apiorosa condpáñia^ % . .: - 

Solitario , y errante -, 1/ I .-i : ¡ . 

Por los bosques salyag^ (^aminapf^, • 
Mi infeliz vida soportar podría? / t • 
Y aunque píos otra Eva m^e formase. 



Sacándome de nuevo otra costilla, 
¡Tu imagen dé mi pecho no sacaras ■■'• ■ 
Ni el corazón tu perdida olvidara I 
:;:No, no, de la natura 
Siento me arrastra el lazo: 
Carne eres de mi carnea 
y el hueso de mis huesos mas amado: 
Fuerza és seguir tu estado: 
¡Feliz, ó miserable, 
Siempre de él , será el mió inseparable ! 
Xuégo al fin , como quien de un repentino 
Gran desastre en si vuelve , y conformada 
Se calma , y se sujeta de el destino - 
A la suerte í que ya no es evitable; ^ 
Asi á Eva responde mas templado^* ; * ^ 
¡O temeraria Eva! ¡qué hecho osado! - 
¡A que horrendos pdigros te arrojaste! i - 
Permitir á tus ojos no debieras, 
Que lá iluta ominosa codiciaran; 
¡Quantó mas no «gustarla . v 

Ordenando el muy altú- ni- tocarla! 
¡ Mas quién paede impedir lo que ha pasado! 
:::Peró, quizá, no mueras::: quizá eLhecfao' 
Tan odioso no sea ::: pidhnsido * 

Árbol y fruto por la Sierpe ha sido 
iDespues que le ha tocado, y le ha comido:' 
y antes que le gustaras, - 

TOMO IJ. K 



« » >» 4 » . 



("4> 

No sagrado; común ya le encotraras: 
La sierpe misma vive 9 y mejorada, 
Según dice^, al hombre fué igualada: 
Favorable inducción para nosotros, 
Que semí dioses, ángeles, ó dioses, . 
Si como ella ascendemos; 
Nada menos, sin duda, ser debemos. 

Ni a pensar meresudvo, que Plos sabio 
Execute severo su amenaza 
Contra sus criaturas las mas nobles, 
La$ primeras , mas dignas , mas amadas^ 
Sobre todas sus obras elevadas; 
Pues de. ellas dependiente la natura. 
Fuera envuelta en ruina y. desventura: 
De criador la gloria así eclipsara, 
Y haciendo, y deshaciendo, se ocupara 
En perder su trabajo ::: á Dios no quadra... 
Pues aunque su poder repetir puede 
Creaciones^ de nuevo; el abolimos 
Repugnante le ñiera : á su contrario 
Dando lugar publique triunfante 
** Frágil es el estado de quien goza 
99 MaS:, el favor de Dios : á mí el primero, 
9> Luego al género humano, ha derribado. 
»> ¿Quién seguirnos deberá con igual suerte? 
» ¿Quién seguro podrá, lograr su agrado?" 
Ocasión de burlarse ^1 enemigo, 



-: r 



Quitarle debe ser » siempre ^^certado. 

Pero, en fin ^ %\\ la tuya (está mi fuerte ^ 

A una ley tan ligada y tan: sujeta. 

Que la vida, muriendo y^igozára. 

Si contigo /la. muerte me juntara. 

¡Tan poderoso^ el lazo de matura ^ 

Uno al otro nos une , y asegura! 

¡Un hueso somos, y una sola^carne! 

Uno soy yo contigo, i : 

Y una eres tu también, unarconmigo:. 
¡Nuestro .estado ser debei.invariable, 

Y el perderte, y perderme , inseparablel 
¡Qué prueba de tu amorlEva replica: 
¡Qué ilustre exemplo de.uh. amor consta ntel 
M i emulación excitas , pero en vano 

Mi inferior perfección , querrá igualarte; 
De tu lado ¡precioso -^^ - ■ r ' } 

Mi orígeii yo celebro el mas gloriosos 
¡Y con quánta alegría. no te escucho, 
Nuestra unión forman con un lazo estrecho. 
Un alma y corazón, en nuestro pecho! 
De lo que buena prueba en este dia 
Me das , quando resuelto y arrojado, 
A la muerte te expones, y al delito, 
(Si en comer de esta fruta eres culpado) 
Porque no se desate con laijoiuerte 
De nuestro fiel amor el Jaso fuerte. 

H 2 



Mas.tíd*fratxrpreciosQ so9ti^dfecto 
Accidental 9 ó creo muy directo : ^ . 
(Porque 4^1 bien el bien solo procede) 
De tu ternunrtmiestras tan sensibles. 
Que sin esta ocasión no eran posibles. 

Pero «i yo la muerte recelase . 
Por mi hecho aitevido: 
Si algún' pavor secreto me inquietase. 
No imitarme te hubiera persuadido; 
Ni á:tu amor permitiera executase. 
De el dolor de iperderme poseído, : 
Ácdion que tu raposo. peiturbara: 
Sola,, sola á la muerte me arrojara;; 
¡Principalmente. ai ver, quan Terdadero 
Me acreditas, sin p^ry tú amor sincero! 
Mas otra cosa del suceso juzgo: - ' ■ 
Lejos de hallar la muerte en liii comida. 
En mi se aumenta , crece en mí la vida: 
Crecen mis luc^s:, crece mi contento; 
La esperanza se aniííia ; y tal dulzura 
£n su gusto y sabor divino, siento. 
Que insípido me es ya , todo alimepto: 
Come seguro , Adán y con mi experiencia, 
Sin temer de la muerte la violencia* 

£sto 4lcho, amorosa le abrazaba, •' 
Y su gozo llorando le expresaba; 
Encantada de ver ', que %a ternura 



L n 



i "7^ 

Por ella, se inflamase de tai'suértei ' ^ ' " 
Que á Dios no teixieayroSo y ñi á la miieirtei. 
£n recbmpeiEtsa , que mejor ningom^ •' ^i 
Su infame complacencia merecía^- ^ i 
La tent^ora fruta deleytosa : í ::íA 
Le presenta].con mano generosa. '^ n-^'-) 
En comerla ,f ya hada escprupdiiza: •• ^ 
En vano giita^lliel coñbcimiento, ■ 'v 
Que su deberle advierte j; y» '^u delito; 
La. fruta come, i de el amor vencido, . '. ^ 

Y no de €a3iir,íni engañoí seducido (3 4^.^ 
Tiembla de horror el semrdek tierra»' ' * 
Sus primerás^ angustias renovadas: ' '-' 
Triste >segundai vez gimió natura: 5 - . ^. 
El cielo se obscurece encapotado: ' '; 
Con sordostJtanienos fieroel ayre brama^' *; 

Y en trisíes .¿oísás lágrimas derranra, 'I 
]A1 con^mjbvl hombre desdichado - i¿ 
La culpa original 'en su pecado! 

Sin dudarse rde nada ^ A4an resuelta '! ''^ 
De la fruta comiendo, no se isartaba, > ' '¡ 

Y Eva J)ór alhagarle lisoijgerai ^ ^ '^ A 
De:^el funesto convite cobi][>aaeni, '^ 
Repetir su ddito áo dudabí,' *« 
Como de un vino nuevo perturbados. 
En plac^ry ; alegría , ambos iKtdaban, ^ 
Divinos, ycofi alas, se creiaai •-- 



Y la tierra burltadp.desprcGiabM/ • ' 
^,9S0 el pérfido ijíutx) otros efectoi 
Empqzab^ ái causar en qu^ senttídosl i 
De ardor &tal é inquietó , poseídos» 
Mutuamente icon^éh sus nliradas. 
Con lascivos ¡deseos inflamadas: 

Y mas galaike, que prudeoiter esposo, ^ 
Asi Adán ^e expikaba cariñoso; ^ ' 

T-u, delicado gusto hby Eva admiro: 
Que e^ de el sarermuy apreeiable • parte 
X^ complacer al paladar el . arte: ^ 
Desella elpremio te cedo: ' i 
Mil ventajasrea esto te^ concedo: - 
Nada igu^a aí maxijar que hoy: me serviste: 
¡Oquanto hemos perdido ensiial^stinéncia! 
¡Placer desconocido da^estsiJkito! 
¡Verdadero regalaren, él disfaiteS^ : . 
Si tan: grato es k\ .gasto ló^sreidado^. ' 
|0]ala que Idlaztmholes lófuetan ; > • 
Aquí, por unoi^ué nos han negado! 
|0 q\iantQ sú ja^mida i n . • 

A placeres y 4^i|^gs , rios convida! 
Porque wverxbd$ después quepormi esposa 
Te recibi coln^áda.de belleiz^ 
Nunca . nías tanr hermosa, - i - r : 
Con ^us dones rte.ornó naturalezas^: 
Ni te vierpn .mis ojos tan giacioja • 



• • 



:¡í ' 



,..! 



(Gracias al árbol) cotrio en este ¿iá 
Amorosa robaste el alma mia. 
Sus miradas, sus juegos , sus gracejos, 
Eva bien entendia, y se lanzaba 
De sus ojos un fuego contagioso; 
Hasta que al fin , la toma cariñoso ' 
JJe la mano, que fácil ledexaba, 

Y CH un bosque se entraron^ fresco, unibzt)i?6,' 
Do lechos ofrecían , olorosas 
Las violetas , jacinnost y las rosas. 
Allí eh juegos de amor entretenidos - 
Baxo bóvedas verdes y frondosas, • * 
De k tierra en el síetío dulce y blando. 
De su culpa olvidados solazando, '• • 
Fuerqn del grato süi^ffo sorprfendiaoS,*' ^ 
Que sus ojos cerraba, • * n. •.; / 

Y con fresco roció' Iíds bañaba; . ■ ' ? ;v 
Delá'frútá váporés-'fengáñosos, • [" ;• 
Agitando su vaga fentasfía, '' ' 
Dormidos los alha^ati todavía ; ^ 
Con soñados objetos deley tosos; - I 
Pero quáhdo cercano fiéga el diai;^ - j ' 
Los espíritus leves ta^orosos .: r.l A 
Se ekhalá^ , y cotí éílbs h alegría; . ' 
Densos'humosgroSéf os, soporoso*,' 

Se cambian eh móifofrá, que oprimía 
Su c6lfá¿on con sustos; í)orque in^iitá 



I < 



I i < 



Su coqqfenda y ájt^mores ya ^}et«| : 
De su estado, el \iOXt^x les. presQ^tía^ 

Y de ^^ágenes «tri,st^^ ^cpsados^ 
Con inquietud des^pi^rtos, 
Dexan ambos el lecho fatigados: . 
Uno al o|;ro "se m^'gn,, y aupque abiertos 
Los ojos,.conociew^ni i 

Pe. oliscura 4eii^^:nube eran cubiertos». 
¡Q quanto ya sus asoin^o^ sintieronl ! 
La candida inoceocifij^^jue escondía.'/ 
Baxo sp Velo el maVí .4ulc^ y sini;era / 
Huido h^bia> y de ella compañera/ « > . 
La jbK^f A4ez » confianz^^ la .iranqueza. 
Rectitud haijural^ y ícírtalezja; : ■,,-,. 

Y dqái^a vjrtu4, d^pp^eidos, ; , 
Desnudos se encontraron, y corridos^ 
Pues solo la yergüenza; los cubría ^ ;. 
Con su manto » que iiias los descjubrid» 

Y 4e fuerza, y yaJbr ,. abandoleado 

Se halla Adan^ <]ual San^n (Danita AlcMei} 
Se levantaba del r&ggzp'ixnpuro^< r..»p {, 
De su in^ bella' Dlalila^ insegura r 

Ala tierra suíí ^¡o^ in^inaídpsi*,. .- ... 
De espai}|:o mudo^ , $tfi, y igor se^a4oS9 
Largo t;iempQ suspensos y oprimidos» ; 
Inmóidl^ se quedan ;.pQro luego^ : 
Adra» augque quai £vja>ver^Q|iZfUlq^ ../ 



TrortfiiOpe así diciendo dfesolado/ 

¡Eva infeliz! en que hora tan menguada 
Di jce oido á un xeptilj in£une y falso, 
Enseñado, no sé con ique. aite insana^ • 
A £ngir ó imitar la :voz humana, . j 
¡Veraz en anunciar nuestra mudanza» 
Falá^ ^^ engañar nue^tsa esperanza! 
Nuestros ojos es cierto ; que se abrieron: i 
Yi ^l t»ién; y él ioaal taaáykn ya conocieron; 
¿Pero qiié bien? ¡el bien que se ha perdido^ 
Y el* mal. funesto , que hemos adquirido! ; 
¡Triste <x>iK>cimieni!o ! ¡^ desdichados! ' 
¡Oh del bien, y del mal iíofeliz ciencia, í 
Que nf^.imie&tra de&nudor y pri vador I 
Del honbt^ la pureza jr la inocencia,"- ^ 
(Nuestros bellos adornos^ naturales) Cl 
Pues ya todos perdidos, ó manchados, J.j 
En.nuestvós rostros la 'Conoúpiscenda^;^ 1 
Madre da todos males^ / 
Cqrr I9 ri'ergüénza iníprime sm señales! > A 
¡^Q<íguenza! ¡de loam^esiel pbstrerolo f 
¡Del de|ítOiy la cd[|^en:los. mortales! o < 
Desde ahQm testigo verdadero! -: o^í.-^. 
¡A^yalosentimoá! /. T ^ T 

¡El Bien éhteramentd . . el bien pek'diínos^ 
Y^el sehiWianto de Dios y ángeles béllosí- 
Con ^i¿sqtov.. pkcetf.ántBa mirados > :.* A 



¡ Como á ver volveremos afrentaídós ! 
¡Ni la vista terrestre deslumbrada, 
Su explendor celestial tal vez sufriera! 
¡Oh ^ en. obscura estancia retirada 
Una vida salvagé aquí ^pudiera, - 
Aquí: pasar en hórrida espesura • - 
Impenetrable al sol,. y ó la luz fjsttzf 
Do á los ojos de.^l ^cielo 
De eternal noche ineíncubriera el velo! 
¡Extended sobre pií'lá 'sombra espesa» 
De vuestros altos -ramo^ tenebrosos::: 
Dekaéy cedros, que en elb me sepulte 

Y (le ser visto mi 'delito indultad í - 
Peronea tal desnudez! hí&'rida y !&m'* 
A lóamenos ciiiiémoSw que se oculte^ 
De estít incomoda nueva compañera^ 
(La vergüenza inclemente) ' < ' x/. 

Lo qjicjtacha de i'mpdro , y de indecente. 

A este fin en el bosque se internaron, 
Al^un árbol buscando, ó planta hojosa, 

Y con la higuera.' ]presto se encontraron; 
No la que por rós.higpsies famosa, ' 
Sino aquella, qué. ahora todavía; ■ 

La India, Malabar , y elDecán, cria^ ^35) 
Gttvxis brazos ramosos y extendidos^ 
l[^e'ho)as anchas.* y largas muy poblados, 
A la tierra se eB£oii>ao, y arraigados 



("3) 

Con infinitos hijos recrecidos * 

Suben, y baxan otra vez doblados 
D^i árbol madre en torno reunidos; 

Y en pórticos umbríos elevados^ 
Bóvedas forman , ^y arcos suspendidos. 
Con. paseos, y aádenes dilatados, ^ 
Do los ecos se oyen repetidos . 
Del pastor, que allí canta resguardado - 
Del sol ardiente, y mira en la llanura 
Por ventanas,. que él abre en la espeSura^^ 
Pastando, y recoaando a su ganado. 
£>e'estas tíojas, algunas eligieron 
Largas como broqueles de Amazonas, 

Y en la &>nna de verdes cinturones. 
Con el arte, que^cupo, lis unieron,- 

Y en torno de su talle las ciáero^^ - i , ^ ^ 
Qual de América^iíalló los mordáotes, \ ^ 
Colon, desnudos por el canipó^ errantes ^ 
Ceñidos con plnmagcs de cotereSf t- ^ 
¡O miserable; velo; - - --' 
Para ocultar del cielo - " - ■-- ' ^ 
Su afrenta, y cul|)al ¡qué diverso fuera ^ ' 
£1 de sii bella desnudez prim^al-:^ •• 
Así de la vergüenia delendidos; ' ^ -' ' 
A Dorar se sentaron perturbados^ ^ 

df: en .el mar de su llanto sumergidos, 
De interior tempestad son acosados^ > ' 



C"4) 

De pavores horribles comfaíaticlós, •■ rv ^ 

Y de interaos tumultos agitados; : ' 
Pues 4d rá2;on tranquila antes reynabá. 
Rebelde ^Bsurreccio» .se- levantaba, i- ^ 

Qdibi ¡ambición, discordia, iray so^pediá» 
Del coraron disputan sobre, el mando: r' ^ 
Al fiel entendimiento no se oia; . 
La voluntad su ktoz descpaoda: 
El s^j^naí [apetito (vil ,/y. haxo) 
SqhM la^ dx>sr ponencias dominaba^ .y-' . ^ 
X á la^rázoijL^l cetro ^ le. usurpaba. • - 
Con torvp aspecto, Ada0^:Qn taVdesórderí> 
Altepa^doi :&% estilo, y^ destemplado,- . » 
Así el^disoirsp .sigtíexoménzad©^ .. .:. t 
¡Ojalai^ JEií a i euerdá me escuchases, ¡^ r .. > 
Quando yo tjarjnoso te $)edia; 
Que,d^ jsaíilado -fiel tíoit^ apartases^ • '? 

Y tn,,aiqpjellar: mañana, j r [ . "' * 
De vagy , tiis deseos refrenases. JíV > 
Venturosos seriamos hoy dia, > 

Y una esperanza vana 
N^estíía c$u^]tiEí feliz : no trocaría 
En la eteiiaa desdicha en que arrojados, ' ^ 
Pobres llo;^mos, y de. honor privados! .. 
jO que lepcion! ¡sin causas: necesarias [ 
Con^tah triste; escarmiento, nadie en vano 
Su fé ^yQaXwc i pruebas temerariasl 






• V « 



C "5 ) 

¡]^ qae las busca ufano . > 

Del precipicio se halla ya cercano! ^ 

Eva ofendida de este cargo , exclama: ^ 
¡Parqué, severo Adán, así me imputas, 

Y á mi deseo de vagar errante. 
Un ínal y que de la sierpe 
Tentada á tu presencia, ^ 

No me evitara , acaso tu prudencia! 
¿Pues cómo fraude sospechar pudieras 
£fi los discursos de que astuta usaba? 
¿Taa amiga mostrándose , alcanzaras, 
Que nuestro daño pérfida tramaba? 
¿O tenerme á tu ladb: desearas, 
Como si tu costilla á ser volviera, 
£ insensata crecer aUí debiera? 
¿O por qué, si mi ruego te asustaba, 
Que níe ausente no impides con firmeza? 
¿No eras tu mi s^ñor , y mi (:abeza? 
Aunque un poco remiso, 
De partir me concedes el permiso: 

Y si inflexible fuera tu entereza. 
Ya con mejor aviso. 

Ni a mí sola sin tí, ni á ti conmigo, 
Nos hiciera caer el enemigo. 

Adán por primer vez arrebatado 
De la ira,' al oiría, le replica. 
¿Ese es tu amor? ly-tsi la recompensa, 



Que le ofreces de el mió al triste exceso. 
Con qué á morir me arrojo, 
Quando ya tu, perdida, libre escojo 
La inmortal dicha (que gozar pudiera) 
Perder , siguiendo tu infelice suerte, 
Abrazándome ¡ingrata! con la muerte? 
¿y osas en tu disculpa 
Buscar ;en mi 1^ causa de tu culpa? 
¿Y d^ fácil tachar mi complacencia, 
Quando terca te empeñas .en tu ausencia? 
¿Qué mas debia hacer? Yo te he avisado 
Del intento falaz del enemigo: 
Prevengo tu peligro , te he rogado: 
De aquí pasar, sería ya violencia, 
Que no sufre nuestro libre estado: 
¡Confiada te arrojas, presumiendo ; 
No hallar al enemigo , ó de tu gloria 
Aumentar el blasón con su victoria!::: 
¡Pero mas, en verdad, yo me he engañado» 
Admirando tus prendas de manera; 
Que ninguno á tentarte creí osado! 
¡Lloro este error:: por él soy delincuente; 

Y tú mi acusador , düroé inclemente! 

Y gual suerte amenaza al que apreciando» 
Con afectos serviles, 

Demasiado las prendas femeniles. 
De su virtud fiando. 



(127) 

» . " - • . . . , , 

Entr^á á su muger^ el-^ma y mando» 

Con aiscursos sutiles 

Ella la sujeción al punto esquiva 

De el nupcial yugo , cariñoso y blando; 

¡Mas su funesta libertad altiva, 

Si con desmanes turba su reposo, 

De ellos acusa á su indulgente esposo ! (36} 

Las inútiles hotas enojqsas 

La pareja infeliz sigue gastando 

Coa recíprocos cargos; sus odiosas 

Mutuas acusaciones renovando: 

Mas ninguno el culpable se confiesa, > 

Y asi su dura altercación no^ cesa. 



riK DEL CANTO MOVINO* 



CANTO DÉCIMO. 



. ARGUMENTO. , 

Baxa el hijo de Dios y juzga y condena 
Los transgresores : luego culpa y muerte 
Un puente labran , que Satán estrena^ 
Y á contar vapor él su feliz, suerte; 
Pero en ^dragón se muda y j por mas pena 
Su tropa en sierpes transformarse advierten 
£hjagamía; Adán la insulta ^ y brama; 
Mas aljin uno y otroi d su Dios clama» 



E, 



intre tanto, en el cielo conocido^ 
Fué de Satán el hecho criminoso, 
0entro del Paraíso cometido, 
!De la serpiente con disfraz odioso; 
Como á Bva seduxo; y su marido 
A gustar el fatal fruto ominoso, 
Fué de su bella esposa seducido. 
¿Dd un Dios sabio ? y su vista penetrante, 
¿Qué ocultarse podría un solo instante? 
Su justa providencia no ha impedido 
Que el ánimo del hombre y su firmeza 
Hubiese el tentador acometido; 



De libéitacl^ dé luz y fortaleza 
Con fuerza entera armado , y prerenidof 
Disculpa no quedaba i su flaqueza; 
Pues rechazar podhi 4 su enemigo, ^ 

Y el ardid conocer de un falso amigd; 
£1 nxandato de Dios que le vedaba 
£1 firutO) que ha comido ^ le instrúia; 

Y ál^^;afio, lugar ninguno daba: - 
Iribre pues y advertido delinquía^ 

Y de Dios la amenaza despreciaba^ ' 
Que en su memoria^ siempre estar debia; 
Aáfiíésucaidk 

De un conjuntó de Cblpas producida^ (37} 
Las angélicas guardias pesarosas 
la desgracia del hombre conocieron^ 

Y con. triste silencio , presurosas 
Su raudo vuelo al cielo dirigierom 
Mas de Satán en él jardín la entradsi 
Ignoran ^émo ha sido ejecutada. 
De la tierra noticias tan fatales. 
Apenas én el cifelo divulgadas, 

Los semblantes alteran celestiales, 

Y con disgusto fueron escuchadas; < 
Pero A pesar , á la piedad me^lado^ ' 
Su eternal beatitud no ha perturbado. 
Por saber los sucesos de la tierra 

£1 pueblo etéreo corre- presuroso 

TOMO XI* I 






C n^ > 

De los recie» lWgád<js^eili <;ontj^iK«tj:i . 

De disejulpar su rzelip, y vigilapcjU;':. . 
Mas- de ^iós ante -el- ttoiio tpr^^efttádoSj: 
De uflf riiube doifft(ia^.qiie4e.<;;i#!e)^ '. 
Como u^njtrueuo sujvpz.fúe ^si .encachada, 
AngQ^gi'aqui unidos ^^y poljendas, ...,;; ; 
Que voLic^is^.de W:0Ac^r|Qím^Íi^^ / 
El desastre. en la tíeíjftacafeci^j:.q :j:'J /. 
No podia evitar yue«ro;P\i*idM4®IG ;/r: . 
Yitütbgres Qodeb^tftfevj^ni^osj? no '.. c^; 

Y previsto por mí, ya os Ji€|#iiuncMO|\ 
Qiia)icl<>;iS8tán d^ijsjl ^iéop, byíi4ft/ vm / 
£í golfo atíave^W,jtiLv,j.. ¿i.Ji]L¿iii. ¿i. I 
Con t«te»tO(jaaUgÍWírTí5»«iaalMi){nv ^ i.* 

Y como el hombre cnedulo á $iit>t4¿g^y : 

Por su mal, y $u:^50,. : . ..; ,::/ cK-v. r.y. 
Sería fitiglnaente .seducido, , :.l\:^, :.!,.•! 
La ventura . perdie^do^ . de f$u . ^^tack^ ^ 
Inobediente al DÍP§> qWf la.íi»i«|gcií; / . 
Sin que infl^uxo, ^tuj^ioQ- hfty?í:í«kÍP - * 
Decreto alguno mÍQ:;dn su pq(:#tjp>: . ; 
Con plena libertad ^ determiot, i . : . 

Y á donde quiere la balanza incUiiá: . 
Pero. é\ cayó : lanzar inevitable 
£s contra él la Sentencia amenaz^day. 
Que el dia de su: ic$ilj[^.itp.sjn4id^» 




Vaha 4a €éiisideía, iyi anulada; 
Mas;hoy verá, que^solo suspendida 
Su justa pena ha^o^, no indultada»; ' 
¡Mi bondad ha fauíiado^u malicia: • - 
Pero no burlará de mi justicia! 

Y á tí solo, hijo mió, corespondq- • 
Que á juzgarle dcsgiendas , pues tu solo - 
Exerces mi poder , y juicio eterno, * * 
En el ciek), la tienda, y hondo infierno, 

Y así/claro verán y que mi deseo- 
Es.tempkr la justicia cton la grai-ia,' ' 
Quando envió á juagar al hombre ¥ex> ^' - 
Quien, piadoso sé ofrece en su desgracñi - * 
Por redentor, reígati y abogado, 

Y homjbré á ser pDi^^( hombre condenado. 
Dixo el Señor : y su deidad sin velo ^ ; 
De resplandor np? visto Uehó el^ielb; 

Y su gloria derrapia omnipotente - 
Sobre el hijo sentado refulgent^^ 

A .su diestra, del padre imagen pura^ 
£1 que así respondía dulcéíneRtef'' 
¡Padre eterno! tu hijo bien amádo^;- .- 
Toda su complacencia : : . ^ 1 ' - ' 

Cifra soto, y- su dicha, en tü dbédtóneía: 
Tus ofensores á juzgar yo parto;'' ' ' ' 
Ni turba mi alegría^ - • ^'•'-- • 
Que cá^pen^ :9ríif^iídeba álgun dias '^ 

I 2 



Esto sabes que faé mi ofredmiento 5 (38) 

Y del lM>y no me aparta ^ ni arrepiento; 
Porque derecho á mitigar consigo. 

En mí ya deribado, su.ca^igo: 
Bien que gracia y justicia , asi templadas 
Serán » que mas üustres aparezcan 
Ei^ransbas satisfechas, y colmadas 
Tu just$i colera aplacar merezcan: 
A, esas dos criaturas desdichadas, . 
Solo 9 quiero juzgar , porque no crezcan 
La vergüenza y horror de sú coQciencia 
De num$rosa< pompa á la presencia; 

Y quialquier aparato es importuno, . ^ 
Pues soló dos culpados, « 1 ^ 
Ser en- justicia pueden escuchado^ ( : 
De ios demás, el uiio^ y 

Huido se confiesa delinqiiente; 

Y es oir á la sierpe impertinente. 
Del solio, radiante. 

Que d^l padi:e ocupaba lal diestro lado 

Se levanta^ esto dicho , en el instante^ 

Seguido: .y ob^quíado 

Del cielo hasta la puerta, 

Desde la qual , á de^qubrir acierta 

En la tierra distante» 

£1 remoto ¡ardin afortunado; 

Y allá s» vuelQ; y solo^ ha dirigido u i* 



(i33> 

Tan veloz que ni el tiempo le ha seguido 
Con si|s momentos rápidos alado, 
Declinfkba ya el sol al occidente, 
Y del zéfiro blando el fresco soplo 
A templgr el calor ya comenzaba, 
Qi^ndo el Señor ^ mas placido llegaba 
A pronunciar del hombre la sentencia. 
Mediador, y juez á un tiempo mismo, 
Con el rigor niezdando la clemencia. 
Mas luego , que sii voz el ay re lleva 
Al otdo de aquellos mal hadados. 
Que eti el jardin pasean descuidados 
AI declinar del dia. 
Huyeron su presencia , y la espesum 
Buscaron por asilo á su amargura: 
Hasta que de mas cerca les decia: 
Adán ¿en donde estas ^.;? tü que gozoso 
Anu encuentro corrias , 
Apenas desde lejos me sentías. 
¿Cómo de este lugar te has ausentado^ 
Al que, sin ser llamado. 
Por tu deber, y tu placer venias? 
¿Tanto M soledad hoy te. ha encantado? 
¿O brillar menos ves la gloria mia? 
¿Qué novedad .•..?qué causa te desvia? 
i Ven al jinstante!... y ellos han venido, 
Ai^tfis Adán: y aunque, en pecar primera» 



Ei^a en. pos cBel Uegabá lá postrema •'-" •' - 
Abatiáo;^, turbados,: descoiiipuestoRi'- ' 
Ni el reciproco amofe^ que los {i»Í{í¿:íí' '■ 
Ni el <teí>ios> en sus ojos paredíft^' ■' 
Su delitp, su rabia^ sq vergüenza^¡q"»í'- 
La obstinación, bl odio, y el dé^peéhd,' ^ 
Su semblante alterabattí y su pecho:^'^: • 
Y embargada su voa?, ¿enmiid^ciasí - ^ • ^ 
Mas Adán largo tíempó'balbüciéká' - ' 
Así d fin respondió 'Com:isamcnt?eí/''l ' - 
I Tu voz desnudó ien- el jardín* he oíd^! - 
] Y asustado por eso y me hfe escondidol ' 
Su juzgador bondoso le replica!"" - -- • '- 
Mi voa::, que siempre tu placer' te^o, i 
i Cómo iihora en espanto se ha trocado .* ? 
¿Y de tu desnud¿2.<juién te ha ádyeitidoí 
^Hfis acaso comido » * í -'- i ' 
La fruta, que gustar yo te^ he-treidáfdí^i;.?- 
Adán de horror y angustias asaltbdb ' «^ 
Confuso entre sL mismo así déciai- ' •' ' : 
jQiie conflicto terrible me rod^í! . -• ;' * 

]De mi juez á la vi^tal fó yo culpable! 

Mostrarme solo debo; ó miserable, <^'^íí» ' .' 
Acusar 'á la triste ^posá mia;';*^ ^» . m t^^t ^ \: 
Quándo"mi deuda fiíéiia ^ • ^ i - v : j - 
Sus faifas ocultar 5 y lío al <á%tiff¡¿, ^ - ' 
^ieucms amor y fe me gcíafdáfefiíitá«l; - 




Por mi^qtlgjV ¿sponérlft aquí ¿onmlgo: 
Mas de ik. culpa y ípetía-el peso horrible' 
Sobrelkv&r yo sdoss' ^imposible! • 'b ' * 
Y quanda lo inteiítái^;': ■ 



» * '-- ^ 



¿Mi silencio el Señóí'nó penetrai^í 



•> i ' /í 






Y así^f'^flii, le ré5pofld|: este dJftí'fuyó, 
Esta mug^í-, qué híictetfe tu mi ayuda, ' 
Tan bella, tari péífectaí^ y tan divina. 
Que Se sú mano íhálBfo se imagina, 

De e^á'írtífa ifae dtójí yo la he comido, 
¿Era ella tu d4os; tíioí le replica. 
Porqué 4' lAi Voz la sfíyat prefirieses ? ' 
¿Tu'^«perior,óa^así>4ü- igual era, ' * > 
Para qué- por tu güid la tuvieses? ^^; '[ 
Tu virtud, y tu brío ^ - 

Dexando' gobernar á^ áii alve'dr ió, 

Y aquel lugar cediéndola ensalzado, • 
Que sobi'e ella te híi'dádo el poder raioj 
Habiéndola, por tfó ácf' tí formado * ^ 
Con ififerioreá dones '^ ' 

A tus altas, f grande* perfecciones, 
De atractivos amáblfes^^upérsond* i'- ^ ^ 
Fue adornada, en verdad, cofa preferencia, 
Mas poí» 'ganar tü amoV, no tu obediencia: 
Amanda su belleza' nó-fe abona: • 
Mugeril« hermosúrá^^ ^'•* ^' ' H *' 
Baxo la sujeción bállS'^mtó^üraj v; ' 



(«o 

Y si: mejor tu$ prendas' conocfterasj 
Del mi^ddo solo á tí, digno; creyeras. 
Luego á £va volviéndose pregunU: 
Muger, dime, ¿qi)p ha^ heiclio,,? 
Ella confusa palpando el pecho^ 
No quftl antes loqüaz^ y presumida^ 
Al momento confiesa humildemente» 
Fo comi de la si^jpe seducida^ . 
Esto oyendo el Señor; a la serpiente 
Sentencia al punto ; ^ruto sin ^énto 
Para acusar al vil y delinqüente. 

Que abusó de ella haciéndola instrumento 
De su ^nfame maldad ; mas ya viciada» 

Y pervertido el fin de su existencia» 
Con justa maldición fue condenada. 

No del hombre alcanzaba mas la cieadaí 
Ni m^s saber entonces le era da,do^ 
Ptti^s nada á su disculpa le servia: 
Pero Dios cuya $s|bia providencia» 
AI vil autor del mal» y del pecadpi 
Baxo ^ disfraz de sierpe conocía» • - 
No sin miste|Í0| ^í la maldecía.: , 
Por tu hecho serás siejppre maldita» 
Entre todas las bestias de la tierra;. 
Arrastrarás postrada ^fsobre el suelf ; . 

Y el polvo te dará triste comida^;: 
Enemigos tendrás toda tu vid» 



Oi7) 
La muger y su estirpe ;r y aunque Idgres 
In^djosa, y maligna herir su planta» 
Tu cabeza orguUosa 
Quebrantará su prole victoriosa, 
Oráculo después verificado, 
Quando Jesús, el hijo de Maria^ 
( Eva segunda ).al principe del ayre, 
Vio caer desde el. cjelp como un rayo; 

Y guando del sepulcro en alto vuelo. 
Coa gloriosa Ascensiob £ubió exaltado^ 
En cadenas uncido^ 

De sus ricos trofeos despojados. 
Los infernales principes vencidos^ 
Triunfando los cautivos libertados; , 
De Satán el imperio de$tro;$ado 
Por.i^nto tlempQ en #llos^ usurpado» 
De Satán, que algún dia jcon espanto / 
A nuestros pies beblado,' 
Pondrá , quien le predioe su quebranta 
A la muger, seyejrp, luego ii]^tima(: ^ 
CoDcibiendo será^ de muchas penas :, 
Afligida 9 y- pariendo con dolores, . • 
Angustia^ sentirás |n(^<^bo mayores^- • . 

Y a tu marido vivirás .sujeta: 

M^ contra Adán al. cabo así decre^ 
Porque la voz de tu muger piste^í I'* ', 

Y comer h?s osadq . . ; . 






• * 



i . I 






* 1 w * 



Détáíbbl', cuya friatáífehe vedaáoy - 
Malditü-^eá tu labor será la fierra,' ^39^ 

Y en ella pasarás toda tu vida. •''-' •* " '^ * 
Con aflicción buscando la comida^ 
Del suelo la belleza/ *' 
Cubrirán los abrojos y maleza; 
La yérbí sola pai'a tü ¡síístento 
H2áláirás"eñ el canípoyy-con sudores- ' - " 
Conseguirás del pan e^^aÜmeñto^^ - ' ' ' í' ' 
Haslá ^iSe al seno d^-lá tierra ¥íféliia9í^ ' 
Porque de ella formade^(ya ló sabes)' ' ^ 
Eres polvo, ^ eñ ]^©lví>^s fuerza ^cábeS.; 
Severo Juez y Sat^atoí^ptadosa^V' '';^v:' 
Así al ÜéAbre córídéíiá*^4 It déWia'V'^ ';^ 
La muerte ameñSáfídfií«í'aduél d%' ^' ''*^^ 

Y mirf mifándofo yei pebre y de&átidó' , 
(Vof^éétí^ fatal 'd^süiiáelito)"' -^-^'^ ^''; 
Del ayre á la incléiíífeKfcia ábandóñiídd,' ' 
Dg^swfebndad eh^^^küUÍ -'- ^ - • .' « ^^'ont;': 
El servil^^fñiriistéSb- nóKáesdeSa 1:'^'^ ^^ y 
Comelfí¿é»^í en 'qüéUuégtr cónsufhédcH ' '^ * 
A sus sief Vó$i l6s íi^iés-fes hai kvadé* J^/*' *- 

Y como^dre tíeíño^ amórosoi- • 7^i y- 
A su familia viste generoso^ "- - ' ^- ■• 

. . Con ipelliisis de bestias-'^ que 'mtirferoií, 
O dexaroá', cón;.íoi*ás-ifemo¿adas, ' ' -p * 
Qual hacer las culebras^ son 'usadas, -• 



Ni enr^vfistir ;stt enemigo solameftte'- - '^ 
Con las pieles ferinas? se. complace;/* - ' * 
Su interior desnuda,. auasafrenfosáf- * 
Cubrió de '^u justicia c&ñ el manto ^^ ^ * 
A k: vista del Padre sacrosantos * ^^ u / 

Y sufeierido veloz -vuelve á su sérfo,' -í 
De su gloriía eiefn^t feliz morada,'^ •* '\¡: 
Do la irá de^el Padre^'hálloi caliwada; r ^ 

Y aunque nada á stnsr ojos se ocultase,'* ->. 
Con el hombre «fiere' lo oíurrfdó[ ¿''\- ^ 
Porque el xúego-al disetrrso;se mezclase; ■ 
Entretanto que elhdftibreen^ la inoceiícia' ^ 
Ni pena mereció m~ó3r6 señteiícia; *'' " 
Pecaday muerte' del ittfierAo estaban'^ ; 
Frente^á frente sentados, á fes ptieká»/^ ■ 
Que Satáíi ¿' su paso déxó abiertas,- í^ *' 

Y al cao5 inifitidában '- ' -^ -» ^^ ' -^ f-* ' 
Lási pestíferas llaírnááv que oí-rojaban; ' '-'■ '^^ 
Mas^dessperar cansada/ '-- .u-^Jt • ' 
A lan«(|0fte le dixo'ásí el pedajíot» j-.-íí- I 
¿Por qué él tieitjpoiéftojosó, -'•"-■'■ ^-^^' 
Uno ai otro mir^ildótíbá, pasámcsf^; ^í ^^ • 
Mientras que d^ sitó Kijtfs cuidadoso,» f-^- - 
Aj*FÓstríando peligros, nó ígoiorainóSi* ••• -^ 
Que en otroé muhdoS' btisca núéñtó'ff¡aÍYé- 
U^iífeíiz- región, que mas iios quádíei- '"> 

Y si no «me engañase' fítid^eseó^^^ 'i * * ^ 



Que su intento prospera ya preveo:- ' ' 
Si malogrado fuera; el victorioso, - 
Venciólo y rechazado aquí le echara^ 
¡Que otro lugar mas fiero no embntrara! 
¡ Yo mis alas crecer , mi vigor siento» 

Y de 9ii imperio fuera de este abismó 
DilatarsQ'Ios limites presiento I ' 

Lo que.mie agita ignoro; asi me impele 
La f^za de s^reta simpatía. 
Cuyos laaK>$ incógnitos reúnen, 
A pe5ár: de larguísima distancia, 
Quanto.se.éacuentra análogo en sustancia» 
Tú mi ;sombra serás inseparable, : 
Que pecado sin muerte no es posible; 

Y ^<fx si en este golfo impracticable 
£s al padre la vuelta inaccesible. 
Una obra emprendamos atrevida. 

Que á jbs :dós por lo mismo', aos convida. 
Sobre esta inmensidad al nuevo mundo. 
Donde á Satán triunfante ya imagine^ 
Ancha senda labremos, espaciosa, . 
Por la que él y su hueste numerosa. 
Pueda, ir, y venir desde el profundo; 

Y al que aquí, desde allá, venir quisiera. 
Igualmente segura Je sirviera: 

Si e^.i atracción, ó instinto, no adivino» 
Yo no pu^do olvidar este camina: . : i 



Sigue 1ú inclinacioii, sigue tu hados 
La árida triste sombra respondía: 
No mí paso en pos tí será pesado 
Ni perderme podré, si eres mi guia: 
De mortandad, y presa ya inflamado 
Mi apetito se siente ^cdor percibo, 

Y aun sabor de la muerte, en quanto es vivo! 
A Ik obra ligero te apresura; 

En : tu ayuda , á tu lado , ^toy seguía: 
Esto dkiendo con deleyte olía 
El fetor venenoso que allí alcanza, 

Y la tierra exhalaba en su mudanza, 
Así las aves carniceras . vuelan 

Dó un combate sangriento se prepara. 
De la batalla el víspera atraidas 

Y en escuadrón de lejos conducidas, i 
Del mflortífero olor que ellas perciben, 

Y exhalan los cadáveres, qué viven; (40) 

Y así el hórrido spectro olfateaba; 
Sus narices esquaUdas abriendo, 
La presa, que distante le albagaba. 
A Ik Vasta anarquía se arrojaron 

Del negro húmedo caos, y rasando . 
Con sus alas el piélago profundo, 
(Como en mar borrascoso) 
Quanto solido topan y vizcoso 
A las cpuertas del orco van juntando 



Qual'^sóbrfe el Jonio .mar suelea violento 
Montes de yelo reunir-los ykntoé^l z . . . 
Por cerrar dei Catay! al rica suelp : n : . 
El paso tari buscada con desvelo,: "i^: ' 
Con su maza pesada ifria y seca,. • - 
En forma de tridepta el jnoyil piso 
Xa: muerte gplpeindolorlixaba, -. - 
Como Délos está:,, q^ie antes flotaba, -(41) 
Que >del infíecni^ . Uéga basta la boodura, 
Y á sus puertas igliila en yastx ainchura. 
¡Puente, admirable en arcos prolongada 
Sobre.eL fondo espumoso al nueva. mundo 
Indefenso, y á muerte destinadoy^ : 
Que al averno profundo, , * n ^ .^ 

Ancho pa«o asegura mal hadado!- 
Sí de mialmas cosas comparado 
Puede ser á las grandes el exemplo, ' 
Asi Xerges dexando su palacio, 
Baxd al mar desde Suza, y por desprecio 
Azotando las ondas irxitadas 
Del bosforo de Tracia, 
Unió la Europa, con un puente , al Asia. 
Con arte en fin, concluyese asombrosa^ 
Sobre rocas pendientes elevadas 
Del puente inmenso la. obra pradigiosa 
Su firmeza aumentado harto, bastante 
Con pernos y cadenas de diamante^ 



Asi dexan la sepda. señalada 
£n el ab^mq por ;Sg(éiL hollad^ . . ,, 
Quando al tiaves de el caos furibundo 
Logró aportar en este nuevo mundo^^ 
Aqm i^s: monstru<^..4xi4rgn Ips ^(f^;^ffy^\^ 
De el empíreo , djel miando , y • dl i^fi^^no 
Que acia la izquierda piano 
Tenetepso, descubren, y lejano,, 

Y á ^stos varios destinos, •..'.. 
Vieron Ttambien ..que guian tresjcaminos. 

Y á l^^tierra, si^jobjeto de^eadq, , 
Tomaron el qué sigu^ enderez^o: 
Pero ¿Satán encuentran. al ^instai^te 
Entre el centaurp y escorpión sabiendo. - 
A un aneel luminoso senieiante, . - 
Quandp en arles «1 spl iba salí^jadoi;^ . . 
Aunque con tal disfraz viene encubiorto, 
De sus hijos fue al punto descubierto. 
Como lobo rapaz á su manida . 
Hecha algún daño vuelve silencioso, 

Así Satán después que la caída . . 
De Eva logró su engaño artiíicip^,; : - 
Mudando do figura í á la guarida ^ , 
Se retiró de un : bosque, cauteloso . . . 
Por mejor observajc desconocido ... * 
Oculto allí, no visto, ni sentido,. 
De Ey* fnira el placer con qi^e-.e^nbebida 



(144) 

Su delito orguUosa repetía, ' 

y á su esposo la fruta prohibkíai 
Alhagüeña comer > le persuadía; 

Y por no disgusta á su querida, 

Ve también como Adán la compkcia; 

Y de el fruto fatal ve los efectos 
Alterando inflamados sus afectos,^ 
Crecer vé sus transportes de alegría 

Y volar desmandado el pen^miento^ 
Mas con el suéfio el gozo se desvia, 

Y en sus ojos observa luego atento 
A la luz de la "aurora que nada, 
Quanto disgusto sigue a su contento; 

Y qual ambos inquietos pretendianí "-' 
La vergüenza ocultarse que sentiáñ. ^ 
Pero viendo baxar en raudo vuelo' 
Al hijo de el eterno desde el cielo^ 
Como tímido reo huye asustado 

£1 golpe dé su ira y su Venganza^ 
Aunque m> de salvarse halle esperaikza* 
Mas de el hombre el juicio terminado^ 
Al paraíso vuelve diligente 
Otra vez atrevido y denodado, 

Y á nueístros padres oye tristemente 
Lamentar la desdicha de su estado, 

Y repetir escucha atentamente 

La sentencia contra él también lanzada. 



( 14^ D 

Pero á edades futuras reservadas 
Solo se cuida de llevar ligero 
Agradables noticias al inüernor 
^ks de el caos •llegando al borde fiero . 
De sus hijos huidos del averno ^ 

Le sorprende el encuentro lisongero> 
Todavía mayor' sorpresa siente, 
Observada tan rara maravilla, 
Que doma al caos , y al abismo humilla; 
Pero su hija la Culpa ittas ataiada 
¿Por qué |»dre (le dixo) te suspeildes?... 
De ese püeiite, qué admiras prodigioso 
¿Arquitecto "^y autor nó- te comprendes! 
Pues á tí solamente te es debido 
Tan estraft^ edinciO) y portentoso, - 
Porque apenas'lni pechó Ú ttíyo unido ^ 
Te presienta eñ lá tiería» venturoso, • / ; 
Como veo' ©n tus ojos confirmado, - 
Con esta prole tuya me he arrojada- - ^ 
A buscarte*, y ¿e nuestra diligencia : 
Fué esteetííuentro ,y el jHieote c^nseqíiencia: 
£1 infierno mas tiempo ño lia «podido ' ' 
En su lóbrega estancia^ aprisionarho>s, 
Ni este golfo insondable ha conseguido, ; 
De seguiste animosos estorbarnos: * . ^ 
Con tu fuerza y vigoí hc^mos rompido | 
La tremeqda prisión, y» libertanM^sj' '- ^ 

TOIÍO IJ. K 



Fabricar este. pvJ^Bte .hemos logrado, 

El furibundo caos domeñado: 

Solo á tí, padre mío, te es debidsi 

La entera libertad apetecida: > 

Tuyo es ya todo el mundo, y tu ganaste 

Por tu valor Ib qqe otro ha £¿ricado: 

Con venta jas, astuto recobraste 

Lo que en guerra la suerte te h» quitado: 

Nuestro oprobio en el cielo ya vetigaste; 

Reynas aqtií , y alia, niuncg has reynado: 

Mande alia, pues , el vencedor dichoso, 

Y G$te mundQ te ceda el victorioso. 

Y á la verdad ,^ si: €Í.<nismó por sentencia 
Con desprecio le tiene enggexuido. 

De el remirar , ya debe su potencia, 

Y rdex^ile por siempre á tu cuidado; 
Su imperio ciña, ala alta residencia 
Del empíreo, y^^u. quadro dilatado; 

Y este redondo mundo, 

Al príncipe abandone de el profundo: 
Su. m^uido universal parta contigo, 
O temible á su troQo , y poderoso 
Te pruebe de mas cerca su enemigo* 
Délas sombras el príncipe gozoso. 
Hija, y tu hijo, y nieto, ver consigo 
Les^ responde, que vuestro gentx(^Q 
Valor, me cQnSxttíQ con energía, 



■ 4 



(147) 

Que sois progenie de ia estirpe mía/ 

De Safan 9 que gloriosoveensu nombre 

De enemigo de Dios alto renombre (4a) *^ 

Vuestras obras soberbias acercadas 

Alas puertas sublimen 'Celestiales 

Con mis hechos compima»: mas que todo ' 

£1 numeroso iofiernój r í \ - 

Conmigo merecéis estrechamente» ^: i 

De el nueyo) mundo , y el. profundd aréiino 

Haciendo un solo reyuó^.'y contixiénte. ' ' 

Por llegar mas velox.^ y meas derecho 
Do me esperaá mis .sbciosi valerosps. 
La senda al .puhto siga^t que habéis hecho, . ' 
Co]>^ ellos de suce^itah gloriosos ' /^ 
Voy á gozarme: tomad. este caminó, • ' 

Y pea el' hallareis. vuestro destino, » 
Seguid entreiesos orbes numerosos/' 
Todos ya vuestros, hasta. el Paraíso, 
Dominad en d.ayreeliagúa, y tierra: 
Al hombre, su Señora ^especialmente 
Sin temor confiados ^tacarle, 
Audaces perseguidle, y ¡finalmente 
Vuestro esclavo lehkced'^.luego.jnatadle. 
Mis poderes os doy^:»yáe.vuestro brio 
Toda mi autorid^, é interés fio. 
Por mi hazaña ese mundo, be conquistado, 
Y á la muerte, y k^ culpa ya entregado, 

K 2 



( I4S0 ) 

A vos tocaj las jíos , . el conservarle: 
¡A iqí imperio peligro no intimida. 
Si vuestra fuerza permanece unida! 
Anda^i sed fuertes:.] y ambas esta oyendo 
Mortal veneno vudibpdespidiendol 
En los ast]!DS lumbroKis ^ 
lufluxos derramaron ominosos; 
Las estrellas,marchitas desmayaron 

Y heridos los planetas se eclipsaron, 
Tomando Satanás al tiempo mismo 
La nueva ruta de el obscuro abismo^ 
Al caos despreciando en&irecido, : 
Qu^te^ma por el puente !divididoi 

De el infernóy veloz llega á lasipnertas; 

Y como ^1 las dexó las^halla abiertas: 
Sus dos guardas, qufiLd:el en pos velaron. 
Cerrarlas no. pudieron ^ ni cuidaron: j . 
¡De la infernal morada : ; ,/ ^ 

A todos franca U fastal entrada! ' 
A guardar PaiK^monium^ corte re^ 
De Lucifer su príncipe^ llamado 
Así con el Jucero comparado) 
Las .tropas, infernales retiradas. 
No dexaron algunas apostadas 
Mientras los grandes en cotíSeíjo unidos 
Con dudosa esperanza. 
Tratan inquietos ya^ de su tardanza. 



. Qual tártaro ladren , del ruso altivo, 
A ocultarse en la nieve huye ligero; 
O de las turcas lunas fogitivo 
El bactriano Sofi medroso y 6&o,' ^ 
Así la infame turba derrocada ^ - ' '- 
I71tima ya de el cielo , qué en h&txdo 
Tenia sus quarteles á la entrada, 
A defender la corte de eÜ averno 
Corrió ausente su gefe valeroso 
Según él les previno cauteloso. 

M^s presto llega el grsínde aventurero 
De buscar otros mundos esforzado, ' 
De ángel común en habito guerrero 
A sus tropas se mezcla disfrazado 
Y de el reglo salón sube ligero 
Invisible a su trono , do ensalzado 
Baxo unrico dosel, quanto pasaba' 
De nadie visto atento jfcgistrabá. 
Finalmente quák astro radiante* ' 
Tras de una densa: nube obscurecido, 
Mas hermoso deslumhra rutilante 
Al mirarle de nuevo aparecido; 
De Satán asi el fulgido semblante * 
I^escubierto brillaba mas lucido, • í 
Qúando alzó su cabeza rodeada ^ ^ 
De la luz, que por Diosr le es. tolerada. 

Al ¿tnproviso resplandor laJEsfigia 



Vuelve al trona su vista; en él seíítado 
Admirando á su ¿efe deseado. . ^ 
Suena de aclamiacion alegre estruendo 

Y en su obspuro Diván To& grandes pares. 
Todos se congratulan, 

Y en tropel se le.^cercan obsequiosos; 
Pero ^Lstlencio ifltpone.con la mano^ 

Y asiieS) habla en lono sol^rano. 
Tronos 9 dominaciones, principados, 

Virtudes , potestades : tales nombres 
Os seián desde ahora: tributados. 
No por título antigua lisongero 
Sino coir propiedad y verdadero. 
Mas venturoso, -que esperar podia. 
De este abismo infernal pozo profundo 
Vengo á sacaros por la industria mia, 

Y llevaros a un nuevo feliz mundo 
Poco Jhferior al cielo malogrado, 

Que mi astucia y valor ha conquistado. 

Los trabajos y riesgos , que he sufrido 
Por la Nada real atravesando, 

Y de quantos peligros combatido 
Fui en mi estrañó viage navegando 
Por un piélago, y mar desconocido. 
Entre horrores confuso zozobrando, 
Largo contaros fuera, 

Y á penas referirlos yo supiera; 



Verdad es que la muerte y el pecado 

Para ros ancho paso han fabricado; 

¡Mas para mí que triste , y pavoroso! 

De la aodie en el seno tenebroso, 

Con el caos luchando furibundo 

De sus secretos timido y celoso, 

Que la marcha me veda al nuevo mundo, 

Gritando audaz , y fiero, 

Contradice mi paso hado severo. 

Ni deciros yo puedo como al mundo 

Aportar conseguí , de aquel profundo: 

Al mundo nuevo que la «mtigqa fama 

Nos había, predicho ya en el cielo, 

De perfección modelo, 

Dó por nuestra desgracia* venturoso 

Un jardín habitaba placentero 

£1 primer hombre , su Señor primero, 

Mas con una manzana, en triste daño 

Se trocó su ventura , por mi engaño; 

¡Pasmaros debe! solo este instrumento, 

Hizo dichoso mi atrevido intento; 

Con esta leve causa tan ayrado 

Su potente hacedor , que enfurecido, 

De la muerte al dominio, y el pecado 

Entrega al mundo, y hombre, su querido, 

£1 hombre de su gracia es ya privado; 

Y así habéis por mis artes conseguido^ 



Sin rk^gos , ni t^mp^Sy ; '' ' 

De los hombres,, .y ^l;mi}ndb ser señoresí. 
Es verdad que también áiní me alean za, 
O á la sierpe mas bien en^ que.escoadido 
Al hombre con ardid he seduciiío, . 
Su cólera , su enojo y su venganza 
y condenado be sido, - ' 
A ser de él, y su estirpe perseguido; 

Y aunque morder su.pie tengo esperanza. 
Algún hijo de el hombre con fiereza 
Quebrantar debe un dia mi cabeza; 
Pero de tal suceso . 

£1 tiempo <es ignorado ¿y quién por éso^ 
!Ni otra pena por grave, que ella fuera, 
Adquirir un gran mundo, no quisiera? 
Mi expedición en suma os he contado: (43} 
¿Qué ,resta ya deidades; 
Sino .Subir jcon vuelo remontado, 

Y entraros á gozar felicidades? 
jPero horrendo silvido, 

De la afrenta señal , hiere su oidd! 
Se admira, se sorprende, y el espanto 
Todavía mayor de él $e apodera. 
Quando aprisa estrecharse elüQStro siente» 

Y alargada aguzarse su alta frente, 
Sus dos brazos , pegarse á sus costados; 
Las piernas 9 y los muslos entorchados; . 



Su figura brillante 
TraosfcM'mada en honible serpiente. 
Cayendo derrivado 

De el trono en que soberbio esta ensalzado 
Fero2 sobre su vientre d monstruo inmundo 
Lucha por levantarse furibundo. 
]Pero en la misma forma que ha pecado 
(^Su sentencia lo ordena) 
Afrentosa sufrir debe su pena! 
Su lengua articular intenta en vano; 
Un silvido se escucha solo insano 
Y con el mismo intento 
Sus pares » ó sus socios delinqüentes 
Forman de sil vos , hórrido concento. 
Igualmente mudados en serpientes 
{Discordante , y horrisona armonia, 
Que el salón infernal estremecía! 
Agrupados los monstruos hormiguean 
Con cabezas, y colas enroscados: 
Áspides , y feroces anfisbenas, 
Cornígeras ceratas , y escorpiones. 
Hidras, dipsas, elopes espantosos, 
y mil otros mas fieros y horrorosos, 
Ignorados de el mundo en las regiones. 
¡Tal enxambre de^sierpes no vio Ofiusa (44) 
Ki produxo la sangre de Medusal 
£ntre todos Satán dinagon disformei 



Masqueaqueldeelsol hijo imaginado i (45) 
En la Pytiá de el lodo producido 
En el centro se mira distinguido, 

Y en los suyos conserva todavía 
Su respetable antigua píimaciai 

Y asi de ellos al cahipo fué seguido 
Donde espera el ejército, brioso 
Ver triunifante á su gefe victorioso: 
Sublime expectación { thas que trocada! 
Vil esquadron de sierpes asqueroso 
Hiere horrendo su vista* consternada; 

Y como por contagio , ó fascinados - 
De terror, y medrosa simpatia. 

Su v^lor disipado , y su energía, 
En lo mismo que ven, se ven trocados; 
Sus manos transformadas 
Inertes abandonan las espadas, 
Lanzas, broqueles y ellos derri vados 
Caen , en culpa , y en la pena iguales, 
Todos hechos inmundos animales^ 

Y sus lenguas con sil vos redoblados 
En lugar de el triunfo , que esperaban, 
Su ignominia, y desprecio publicaban. 

Por orden de el que manda en las alturas. 
Allí en tanto crecer un bosque hermoso 
Se vio lleilo de fruta parecida 
A la que de Eva íaé, muerte y comida; 



Un objeto tan raro, y prodigioso, 
Arrebata su vista conmovida 
Nuevo oprobio temiendo, y mas quebrantos, 
Por un árbol vedado ^iendo tantos; 
Pero runa, hambre voraz Dios les envia 
Y.una sed los abrasa tan ardiente, 
Para burlar su orgullo delincuente. 
Que abstenerse no pueden, ya porfia 
Por los árboles sub«n atropados 

Y en su ramas colgaban* enroscados, 
Al modo que se pinta de Megera 
La execrable y horrenda cabellera: 
Su apetito irritado 

Eí fruto que tan grato les provoca 
Ávido arrancan , y comen presuroso; 
Mas con vascas , y vomito asqueroso 
Se estremecen , y arrojan de su boca 
£n cenizas amargas convertida 
La ¿uta con tal ansia apetecida, 
Semejante (y mas falsa) á la que nace 
De eí Asfáltico lago en la ribera (46} 
Pues aquella tocada se deshace, 

Y en inmunda ceniza se transmuta 
Solamente gustada esta infiel fruta: 

Su hambre crece no obstante ; su sed crece 

Y de nuevo el £dáz manjar los tienta, 
Pero el mismo veneno les presenta. 



Y una escena de horror igual ofrece^ 
Retorciendo sus hórridas quijadas 
De hoUin , y de carbones atestadas. 
El hombre de quien burlan engañado 
Solo una vez lo fué por desventura 
y á comer no volvió de escarmentado. 
Mas en ellos su necia ilusión dura 
Hasta que X>ios.los vuelve a su figura. 

Y hay quien diga también y que en cada un año 
A igual humillación son condenados 
Nuevas burlas sufriendo , y nuevo engaño 
Por el. gozo, que aun sienten mal hadados 
Al recordar de el hombre el triste daño (47} 
Su triunfo no obstante eternizaron 

En el mundo gentílico inventando 
De la sierpe Ofion y y de. Eurinoma 
(Al imperio de el mundo conspirando} 
Fabulosa y ó simbólica la historia, 
Quizá de Eva y Satán y htsi memoria* 

Mientras^ que esto pasaba en el infierno 
Llegó el par infernal al Paraíso: - 
Desde que Eva cayera, 
Su poder el pecado allí exerciera, 
Mas ahora á fixar viene de asiento 

Y en persona su corte, y su morada 

Y á la muerte que viene á paso lent(^ 
(No ea su caballo pálido montada) (48} 



Asi le dice con feroz cootento: 
Conquistadora muerte, 
Que todo arrollas con tu brazo fuert^ 
Hija segunda de Satán ^ y mia, 
¿Este imperio no alienta tu alegría? 
Aunque nos cueste un áspero viaje 
¿Quanto es mejor, quede Hambre consumida/ 
Guardar ;Ias puertas con obscuro uitrage 
I^e el infierno sin nombre ,. y abatida? . 
El negro averno , y cielo, y Paraiso, 
Me es todo igual, la muerte respondía; ^: • 
Ponde pue4a saciar mi extenso vientre m^. V^ 

Y el hambre que me aflige cada dia. 
Será solo el lugar dó gozo encuentre; . 

Y aunque a|;jandeaquítodo,no.-me alcanza >/' : 
A llenar el vació de mi panza. ' 

Pues a cooler empidzay le replica, .x .:> o . 
(La incestuosa madre) de. e^as flores, i r * 
Pe estas yerbas y frutas, de* estas plantas/ ^ 
Bestias, ¡aves y peces, aun jíie}óres^ ^ . : 

Y voraz traga qbanta. siegue él tienipo'/ - ,. ^ 
Hasta que yo de el hombtee, penetrando.. : 
En su seno, su estirpe y suf miiadas^':.! x > . 
Pensasíietitos; y obras inficiohey ; v ^vii-' * 

Y la mastdulce presa te «sazone. - . . i . * . . '^ ' 
Por caminos diversos al instante: i- .: 

Esto dicho ;tomaron^!y veloces^, w ^-r.r.t. u,. 



Su mortífero aliodJüo derramando, 
A destrucción van todo preparando* 
Violes Dios desde el trono do sentado 
Estaba de sus santos rodeado; 

Y asi dice á sus fulgid^^ lesiones: 
Esos canes hambrientos infernales 
Ved qual corren al estrago fieros 

De aquel mundo ^ jque hermoso yo he criado 
y que así persistiera, 
Si el hombre en él entrada no les diera. 
Pues d$ el infierno el príncipe niálvado - 

Y su chusma de.tsopas insolentes^' 

A mi solo coa burlas indecentes - . <-. 
Imputan les consienta ,(49) ; =0 
Deitan santo lugar la vil, afrenta, ■: -' ^ 
Creyendo que deára transportado i^ 
Lo dexo á mienemigp ai>andonado; 
Ellos np saben, ^ue^es^s perros ^eros^* 
Son de mi voluntad alÉ traídos -"^ [ 
Para que ávidos. laman la inmundicia. 
Que produxo de^el hombre la malicia; 

Hasta-vque ahitos ,-dé tu: fuerte br^zo 
A un lexe^-^olpe fó^hijoí' r 

Muerte y pecadoicon.la tumba hambrieata 
Desciendan al abismo der el infíertio • 
Por ti selladoipara ún~tiemp<í^ eternos 
Entonces renovados cielo y tierra. 






Ma&cháno admitirla en su ser saato/ 
¡Pero su maldición dura entre tanto! 
Calló el eterno y lo$ celestes coros 
En armoniosos himnos 
Como del mar las olas resonaron» 

Y aleluyas sagradas le cantaron. . 
Rectos y Señor, son todos tus caminos, 

Justos brillan en quanto has £iüiricado 
Tus decretos divinos: 
¿Quién tu gloria menguar seria osado? . 
Luego al hijo loaron venturoso . 
Restaurador de el. hombre^. 

Y exaltan la bondad con (jue alguAt dia 
Trocará su pesar en alegría. .< . . r 
Nuevos cielos formando y nueva tierra 
t^Si el empíreo quizá ya no laencier^a:(:$o.) 

Así cantaron , y el Señor, en ;tanto. . . 
Por sus nombres los ángqles mas : ftver tes {5X) 
Ante su trono llama, y les previene . . 
Lo qiie al {^reseñ^e ¿stado ikias conviene. 
Partieron velozmente: .. í;I :. ' \ 

Y a} sol , primero mandan , su qirf era 
Arregle, de tal suerte, que inclemente; . 
El calor en la tierra se. sintiera;, v • / ? : " 

Y de el frió igualmente 

Rigores penetrantes. padeciera: it .^ - 
De el austro, al fiero antro cooyQcaQdoj 



(I66) 

Y al cano invierna de Aqtiilon Uátiíando» 
A la candida luna ya su oficio, 

Y a los otros planetas prescribieron, 
arreglando su curso ^ y los solsticios 

En diversos aspectos vistos fueron, 
Con nocivas infaustas conjunciones 
Malignos influyendo en las regiones. 
A dañar las estrellas enseñaron, 

Y á excitar tempestades aprendieron, 
Nadebdo con el sol en el oriente, (5 2) 
O con él ocultándose en poniente Q5 3^ 

, Asignaron quarteles á los vientos, 

Y el tiempo, y estación en que furiosos^ 

Saldrán á confundir impetuosos 

Del ayre , tierra y mar los elementos, 

O á rodar sobre el éter turbinoso 
£1 feroz roncos trueno estrepitoso. 
Aseguran algunos , que igualmente ([$4) 
Los ángeles briosos^ . ^ 
Sobre el exe de el sol óbliqüamente 
De la tierra inclinaron poderosos 
Los polos^ y que un ángulo formaron, 

Y al sol de su carrera le apartaron 
Variando el sistema de la esfeora. 
A subir le obligaron por el Tauro 
De cáncer al solsticio caluroso, 

Y/al frio capricoaio tenebroso *--' • - 



Baxó por león, la Virgen, y balanza, 

En los climas causando y estaciones 

Incógnitas funestas mutaciones; 

Si el mismo sol , quizá , no huyó espantado 

Al yer de el hombre el crimen cometido; 

Como luego al banquete de Thijestei 

Sin tan grande trastorno 

La florida estación eterna fuera, 

Y el año una risueña primavera, 

La noche siempre igual al claro dia,* 

Y solo donde el sol voltea entorno 
De el orizonte , nunca se vería 
Su oriente ni su ocaso, 

Yaunqueá tanta distancia, nunca ausente, 
Calor muy suficiente derramara (55) 
Para que al austro elyelo no afligiera 
Ki Estotüand de nieve se cubriera: (56) 
Del tiempo la inclemencia. 
Sigue al punto, perdida la inocencia. 
Las celestes mudanzas causa dieron 
A otras muchas, que tierra y mar sintieron; 
A vapores y niebla pestilente, ^ 

Y de los astros al inflüxo ardiente. 
De latierra Semoidicá y Noruega 
Rompiendo su prisión de el yelo armados, 
De el granizo , la nieve y torbellinos 
Salen Argete, Gesías, Bóreas, Trascias (57) 

TOMO II. I« 



(lío 

A trastornar los bosques, y los mares, 

De la sierra leona encapotados 

Con las nubes de el trueno , áfrico y notQ 

A rebatirlos salen encontrados; 

£n través de ellos de el Ocaso y Este» 

Zéfiro y Euro con furor iguales, 

Y Siroco y Leveehe laterales, 
A sentirse el desorden de natura 
Por las cosas empieza inanimadas; 
Mas de el pecado ia Discordia nace, 

Y de ella la feroz antipatía 

Que en los brutos (maldita ya la tierra) 
Enciende al punto la mas cruda guerra: 
En el ayre las aves se acometen, 
Los peces en el agua se combaten, 

Y á las yerbas y pastos inocentes 
Prefieren devorarse los vivientes: 

Ni él hombre, su Señor, es respetado, 
O le huyen, ó le mir^ con enfado. 

Adán , entre las sombras donde yace, 
Crecer tantas miserias advertía 
¡Pero internas mayores padecía! 

Y presto de ellas ya se vé cercado 
¡En un mar de pasiones alterado! 
Su coraron inquieto zozobraba, 

Y en la queja su alivio asi buscaba. 
fAy de mi, ¡de dichoso, desdichado! 



I ' 



De este glorioso mundo : - 

¡Este es el fin , en esto hemos para;d<4 
De horrores sumergido en un profundo! 
¡Lleno de bendiciones I hoy maldito, 
De Dios me escondo ^ y su presencia evitoS 
¡De un Dios cuya dulzura 
Colmaba mi placer y mi ventura! ,; ; > 
¡ Ah si tanta desgracia me acabase» ... ; 
Consuelo,, y gran comwelo reciUer^, ... > 
iSi el m;^l hasta las hecef apurase! 
Lo merea:co , gustoso lo sufriera; 
Mas quantQ coma , ^beba ^ ó yo engeñfdfi^sQ 
¡Maldición será siempre aunque no <{^i$iXíí 
Ser yo solo infeliz ¡pque gran didsa!: . • 
¡Mas ninguna perntite mi.desdich;^:^. rr: 
¡O deliciosa voz antes oída • . . \ :. '; 
Creced, m^ultiplicad!.¡hoy <|ué tei|iidí|{^ 
Que he de mu¡ltlplicar^ sino tristieza. *; 

Y maldiciones sobre mi cabeza/ - , r, },. 'i 
De una mísera estirpe; qu? op^imíd«f, /\ 
Por mi herencia de fi;iales y baldones, , V 
Al autor de su vida . ♦ . >-' • 
Tributar solo .piuede execraciones n .. : > 
Con refluzo cruel eU' mí acinadas, . . '/ 

Y aunque a su centro- vuelvan ¡qH^p^sftdát^ 
¡Gozos de el Paraíso ij^asaee^os*.. ■ ■.- ■ ^ í 
Caro os compré cqq diales, verdaderos, 



¿Pero acaso he pedido, hacedor miO| 
Que de la greda en hombre me formases 

Y de la obscura nada 

A este-hermoso jardín me trasladases? 
Piie& si en nada á mi ser he concurrido 
¡Justo parece fuera, 
Que á nii polvo otra vez me réduxera! 
Volveros ansio el bien que me habéis dado 
Con fe^es, que guardar no he conseguido^ 

Y si, perder' el don, que se ha gozado, 
¿Por qué á eterno dolor se me condena? 
(Tú- justicia no alcanzo!. . . mas tardía 
B.ecfono2tK> eü verdad la queja míai 

Si erdón goté, las' leyes acetando 
Con qée'darmelo ha sido de tu agrado 
Vana cavilación ésmi altercado. 

^jAl^ud '^oplo de Dios que me dio aliento. 
Me dio espíritu, vida, entendimiento; 
Podrá acaso volverse en polvo frío? - 
¡Que acabe con el cuerpo desconfio! 
• Y en*er<sépulcfo-, ó donde no percibo, 
¡Qué terrible espantoso pensamiento 
Quizá mueito juzgado estaré vivo! 
...Mas la.muerteá quien peca solo sigue, 
Y- ^- espíritu solci delincuente 
Debe ser estÍQi^o prepiáménte... 
JFunéstaidéa en vano mé persigue... - • 



I > 



¡Luego debo morir aiteramente! 
¡Molestas inquietudes soseguemos , 

Y el porto humano alcance no apurranosl: 
¡Pero el Señor eterno es infinito 

Y también losará su i íu^toesapjo : 
Contra mí justamente^: í . íi;. . 
Afligiéndome acaso eternamente^ ,: . 
Mas el hombre pn sw esfera^ es liout^o» \ 

Y una vez con la mu^te aniquilado ;. 

A la ira de Dios &ltará objeto...: i . j 

...Y poffijue su rigor se satisfaga ^;,» , \ . 
QAunq^^ nada es bastante á tal rf3St>oto^.:. 
¿ÉternÍ2;ar comulgo : 
No podrér ser le plaz^rffli castigc^ ^' r 
• ..La ley ác^ la natura : i 

No el ^poder de lasj::ausa3j considera,, 
Al objeto en .qi^icín ci^^n, se atempera: 
/..¿Y qvléti $abB tambiqn^, si yo lo. acierto.- 
£n suponer la muefti? destructora 
De los cuerpos , y todo Sentimiento? 
¿No piedra ser la muerte esta cadetia^ - ^ \ 
De pesafes , desdichas y tormento. ; 
Que pesada a sufrir se me condena,: 

Y exterior , é interior sobre mi siento^ . 
.Sin esperar ; alivio en tanta pena^ > 

jEl terroij'Otra vez de :nuevp empieza . 

Y qual raypamen^ mi cabezal ... 



(i66y 

{Conmigo de esta suerte . ; ^ 
Unida, eterna será ya la muerte! ' . 
}Y en Mí también "maldita y ekécrada 
Miro toda mi estirpe ^desdichada! 
{Hijos qué bellos patriinbnio ós' dexo!... 
{Ojalá disiparlo yo pudiera!.i. . 
¡Quando nada os tocara , bendiciones 
Recibiera por vuestras maldiciones! 
...¡Mai la culpa de ún hombre ' 
La humana raza p^i^rá inocMtie? 
«..¡Ah qué inocente! qüantb yapróduzca. 
En voluntad y en hechols siempre impuro. 
Será siempre á imitarme aparejado! 
¿Y á la vi5ta de Dios "podrá ser jpuro?... 
Confesar su justicia s6y forzado^ . 
Quantó mas el discurso vaho aj^ó, 
Errante itni razón y extraviado,- ' 
¡Por laberinto vago, pierdo eí tind;i' ' • 
Pero á mi convicción siempre caiftínó!' 
Único <ielinqüenté, ' ' • 
Del mal y corrupción soy erorígeh^ : 
¡O si el ánico fuera. castigado • ' • 
y de eL Señor la ira toda entera 
Sobré^hi! Solahiente réciayera! 
¡Pero que necio miró mi deseó! - ^ ' 
Quando ¿Sí rea esposa me ayudase, 
Peso que á' tierra y cielo superar* 'i. 



¡Como Adán , tu flaqueza soportara! 
De el temor y deseo* perseguido, 
Inquieto, sili refugio; ni ^esperanza 
¡Sia exemplo infeliz i soy parecido, ' 
De una eterna venganza amenazado 
A Satán solamente, • . 
Condenado como él , y delincuente. 
¡En qñe abismo insondable me arrojaste! 
¡O mísera conciencia ! dó me hundo, 
Quanto mas huir lucho , á mas proñmdo. 
Su inquietud , su pesar y sus tormentos 
Ehmedio de la noche silenciosa, 
Asi Adán exhalaba con lamentos; 
¡Noche triste funesta , y ominosa 
Que sustos inspiraba eñ la natura. 
No qual antes suave, clara y pura! 
Densa tiniebla, el cielo obscurecía, 
Malignó el ayre craso y turbinosd, 
Sin la dulce frescura , que solia. 
Con un velo de horror , y pavoroso 
El universo entero se cubría, 
Y de Adád perturbada la conciencia 
Ve de él terror , éii todo , la apariencia. 
¿Por qué no vienes muerte, y no me acabas 
Corf tuf^ágiradable golpéy-la decia? 
¡Ni la verdad faltar, -ni la justicia - 
Puede escusar de. pena á mi malicia! 



< i6j8 ) 

¡Mas la muerte llamada no se apura; 

Ni de Dios la justicia se apresura 

A mi voz, á mi llanto » á mis gemidosl 

¡O fuentes, valles, bosques y collados. 

Que diversos cantares 

Mi tranquila inocencia sin cuidados. 

Sin penasy ni pesares 

Con mi voz en las sombras entonaba, 

Y al eco á repetirlos enseñaba! 

Eva que aparte desolada en llanto 
Mísera yace, de piedad movida, 
Escuchando a su esposo en tal quebranto 
Cariñosa se acerca , aunque afligida, 

Y calmar pretendia con dulzura 
El violento dolor de su amargura. 

Pero Adán la repele: sierpe, dice. 
Huye lejos de mí: con ella unida 
Por este odioso nombre conocida 
Debes ser desde hoy por consiguiente, 
{Y ojalá , semejante, 
Al descubierto, tu interior paítente, . 
Te mostearás también en tu semblante 

Y mas Jazos no armará tu presencia 
Con pér£da belleza á la inocencia! 

Sin tí> tu vanidad y prguUo errant# 
Con que próxima al riesgo 
Mi concejo y temores despreciabas. 



( i<í9 ) 

Y aun ¿c el siismo deoiojiio 
Ser mirada alhagaba tu deseo. 
Sus astucias burlar imaginando. 
Mi suerte venturosa todavía 
Conservara feliz en este dia* 

¡Pero apenas la sierpe te ha encontrado 
La burlada eres tü ! • . • ¡ qual yo le he sido 
De tu virtud, y prendas confiado! 
Creyendo inadvertido 
Tu saber, tu firmeza y. tu prudencia. 
Sin conocer que solo era apariencia, 

Y tu rara divina maravilla, 
Nada mas que torcida una costilla 
De mi izquierdo costado separada, 
¡Ojalá por superfina desechada! 

¡O sabio Criador! ^por qué llenando 
De varones espíritus el cielo, 
Criar al fin te plugo ^bre el suelo 
La fatal novedad de esta hermosura, 
De este- bello defecto de natura? . : . 
¿Por qué la tierra á un tiempo no poblaste 
De hombres solos, ó medio no enconjtra^te 
Para ane sin mugeres propagasen? - 
¡Tal desventura entonces no ocurriera 
Ni de, JEuturos' m^és 
La muger fuera causa a los mortales! 
¡Al]^, los hombres con suerte ^songe]^a . 



Apenas hallarán fiel compañera, 

Por viles artes de un indigno amante 

La que amaren , acaso seducida , 

O su enlace amoroso* malogrado, 

Por opuesto interés ó por respeto 

A im paternal mandato venerado, 

Oá üetídstáble!: objeto ••' ' 

Unida con un lazo anticipado, 

Y el reposo domestifeo'ásí inquieto, '.- 

Será lá humana vida ^ - ^ 

De mlUálamidad« áflikida. 

No dixo mas Adarit-lá- espalda- vuelva 
Mas Evav^un qüé^iftrájáda y ofendida, 
De su etíipeno amoroso no desiste: 
En lágrimas bañada ^^ ' • • 'i '^ 
En desorden su pelo, y arrojada ' ' 
A sus pies abatida^ - ^-- ' ' 

De ello^^^se abraza j y fen^édirle-iiisistc* 
Paz y perdón con mísero quebranto 
Así el ruego mezcíandd'con el líarito: * 
íNómé' huyas Adaní;'íi6 me abandoíiés; 
De tni sincero' ániorV f mi respeto* - 
Es el ciefotestigóll /¡yo engañada . 
Ofendiéndote fui; más que culpada! 
Tus rodillas abrazo; humilde ruego 
Que tus^ ojos amaMéi índ me niegues; * 
Son nii aliento, mi gozo^y mi consuelo; 



( 170 

Eres tñi único apoyo, y sin tu amparo 
Sin tu ayuda, tu fuerza y tu consejo 
¡Qué podrá ser de mí, ó suerte dura 
Entregada al dolor y desventural - 
¡Una hora de vida > 

Quizá, apenas, tenemos concedida; ^ 
Mas poco, ó mucho eltiempo, que vlvaáios, 
A nuestro amor, y á nuestra paz volvamos! 

A la sierpe de emti^iiibos etle/iliga 
Por divina sentencia declarada . ^ 
Con reciproco zeh> la persiga 
Nuestra común virtud de ella injuriada; 
Tu gracia, tu favor, 'Adán, consiga -- 
Yo mas'<juetú con ntucho desdichada' 
Pues tu á Dios ofendiste solamente,- - 
Yo contigo, y coft Ipios soy delííicuéiite. 

Do el Señor pronun<sid nuestra sentencia 
Volaré presurosa * ' ; . 
A implorar con m)s gYilo^ sd clórñetícia 
Y que yo sufra sola mi castigo: '•' •• 
¡De tus desdichas causa mi flaquez^i ' 
Mayor su enojo díébe ser conmigo! 
Cortó el llanto; y Adán no pudo ^ ' 
A sus pies ver postrada y abatida 
Llorando una hermosura', ^ ' ' 

Que antes fué su-phcer j consuelo ^y vid a, 
Inmóvil suplicando ent tal po«tura¿' ^ 



07^ ) 

£1 p#rdon de una culpa harto getolda» 

Y que so amor la vuelva, y su ternura; 
Su corroa se ablanda , y cariñoso 

la levanta, y la dice generoso. 

Otra vez , incauta Eva tu deseo 
Te engaita , quando pides^ 
Qu^é'tu castigo crezcami castigo: 
Prueba el tuyo primerQ , y de tus fuerzas 
Haz el ensayo, mira si es posible, « 
Que no pudiendo soportar mi enojo,^ 
Soportes de el señor toda la ira: 
¡Sojkí una parte de ella, qu^ has su&idQ(6o) 
Tu coraron oprima i y tu sentidol 
Si u^ decreto absqlutode el eterno 
Inacesible al ruego no creyese. 
Antes que tu , velóse *y presuroso 
Do nos ju;$gó. volara 

Y su clemencia á gritos implorara» 
Poique á tu sexo frágil, perdonase, 

Y en mi solo tu cfiAién castigase; 
En mi que confiado: , 

Te expuse al riesgp.es^do a mi cuidado. 

Con porfia incIi^^iitQ 
Uno al otro no m^Si^ ya nos culpemos, 
¡Harto nos culpar^ii de gente en gente! 
Ali^Qta,', . y animosos pjíocuremos 
Con recípr^oco amor^rdulce, indulggiiitey 



i mí 

Los males aliviar que padecemoSi 
Haciendo mas suave, 
Si acaso puede ser y su peso grave. 
Aquella muerte que nos fué intimada 

Y padecer temimos, 

Luego qué nuestra culpa conocimos, 

No es un golpe imagino, 

Que de repente extinga nuestro aliento, 

Y si solo un mal lento, 

Que enojoso acosándonos contino. 
Hasta un fatal incógnito momento, 
Con la vida prolongue el sentitniento, 
¡Dando tiempo a que pase propagada 
La muerte a nuestra pr<Je desdichada! 

Eva espíritu cobra, y le contesta; 
Uu suceso infeliz , de mis razones' 
Probó la sinrazón i y otra vez veo 
Con que prudencia tú las desapiruebas; 
Mas por poco que valga, pues advierto 
Tu gracia , y tus bondades, ^ 
Tu amor ganar espero; ¡en muerte y vida 
£1 ubico placer d&- esta afligida! 

Y ocultarte no .quiero un pensamiento. 
Que mi pecho agitar inquieta siento 
¡Es áspero , y terrible 

Pero en nuestras miserias pfeferiblel 
Es de nuestros pesaron lo mas crudo 



( 174 ) 

El mirar nuestra prole destinada - . 
A heredar nuestros males y miserias, ; 

Y á ser pasto por fin de su destino, . 
Tras de un vivir penoso, 

De un vil monstruo terrible y asqueroso: 
Ser del age no daño,:aun que inocente. 
Ominoso instrumento , es muy seynsible, 

Y apura de el dolor el sufrimiento: 
Pero no concebida todavía, 

Bien escusar pudieras viese el dia; 
Sin hijos ahora estas, hijos no quierass 
La voraz muerte así será burlada; 

Y á contentarse con los dos forzada; 

, JMas si juzgas, que>n grata cpmpañia 
Resistir con violencia á la natura 
Difícil y penoso te sena, 

Y el placer se, trocara e^i amargura, 
A nos, y nu^tra prólé; libertemos 
De los males futuros que tememos; r 
¿No es al cabo la muerte 

El . fin que espeía nuestra dura suerte? 
Pues buscarla mejor es. nuestro intenta 
Por la mas corta senda que podamos,' . ' 

Y si no. la topamos . 

Con nosotros su ofic;^\<p]ampliremos: 
¿Para Jjtié mas gemjr entre 4olores2 
Desvanézcanse angustias y temores^ 



Y de lel modo mas breve, y m^^ suave. 
Xa destrucción , con destrucción aec^be; 
Pero Adán tal consejo desechado r 
Pe mejor esperanza prevenido 

Su vigor y su espíritu cobrado, : 
Le responde prudente, y advertido^ < 
Der el placer, y la vida en el desprecio. 
Algo mas excelente y de mas precioy * 
Que la vida, y placer, Eva en tí arguyes, 
Pero tanta excelencia la destruyas,, 

Y aun muestras , en verdad, mayor api;ecio 
Del placer y la vida de qu^ huyes) ^ 
Pues que solo a la muerte te combida, . 
No desden de la vida generoso, :. : ^ i 
Sino despecho vil y temeroso. 

De arrostrar sus trabajos mai sufrida» 

Y si evadir presumes^,con la muerte, i - 
£1 decreto fatal de tu castigo, 

Que un Dios omnipotente ha pronunciado, 
Huir el golpe fatal, en vano fuera 
Por un hecho funesto y voluntario: . . 
¡Nuestra mano homicida - 

Tanto de Dios la colera encendiera, • 
Que en nosotros la muerte eterna . hicieirsíl 
Re^lucion mas cuerda 
La memoria a mi espíritu recuerda* 
£n castigo de haberte seducido 



Quando el Seüor la sierpe ha condenado^ 

Le intima que algún dia 

Tu prole^^« cabeza quebraría: 

¡Satisfacción bien poco lisongera 

Si ppr sierpe Satán- no se entendiera» 

Que en ella introducido 

Niíestra ruina y estrago ha conseguido! 

De este fiero enemigo la victoria 

A nuestra prole llenará dé gloria 

Y de su vil cabeza la venganza 

A nosotros nos llena de esperanza; * 
{Esperanza funesta , y malograda 
Si Eva de sucesión fuese privada» 

Y burlado el castigo, 

Que amenaza terrible al enemigo! 
£1 progreso impedir de nuestra raza^» 
O á la vida atentar con la violencia. 
De impaciente despecho es solo traza 
Rencor solo respira , y resistencia 
A llevar de el Señor, el justo yugo, 
Que á nuestros cuellos imponer le pluga. 
¡Huya tu pensamiento 
De tan audaz y altivo atrevimiento! 
Acuérdate al contrario de aquel dia, 
Que á juzgarnos baxó ; que sin enfado 
Nos oyó , nos hablói, y ha sentenciado^ 
La muerte á nuestra culpa amenazada 



Generoso saspende; y tu condena 
De parto y y de preñez, ciñe á la pena; 
Pero pena en placer presto trocada 
Quando vieres nacer tu prole amada. 
A mí también su maldición , qual rayo ' 
A la tierra lanzado, de .soslayo . 
Solamente me toca el alimento 
Ganaré con mis brazos, y. sudores; 
Pero ellos me aseguran el sustento, 

Y de el trabajo acaso lo6 rigores 
Mas gratos mecerán, que estar ocioso 
De todo descuidado y abundoso, 

¿Y con quanta piedad, y quan humano 
£n la misma ocasión que nos sentencia, 
Vestirnos quiso de su propia mano. 
Sin que el ruego preceda á la clemencia? 
Mas 5i humildes llegamos 
A implorarla , socorros mas cumplidos . 
Todavía hallaremos contra el.yelo^^ 
Agua nieve, y granizo proceloso, . 
Que en sus mudanzas amenaza elcielo , 
Con el viento , que sopla impetuoso 
De ese bosque en los árboles crecidos, , 

Y á nuestros miembros casi entumecidos 
Nos avisa buscar algún consuelo 

En un dulce calor vivificante . .. 

Antes que con la noche ej^ solí $«> amante» 

TOMO II. M 



(178) 
Reflejados SUS rayos divididos 
Sobre secas materias reunidos:. . 
O dos cuerpos frotando 
Como ahora dos nubes advertimos 
Encontradas con rudo movimiento : 
Una llama arrojar , que obliqüamente 
Hiriendo la corteza de un abeto, 
Brillo y calor de el sol emula ardiente» 
Este es el fuego: usarle y de los medios 
Para evadir los males. 
Que amenazan á míseros mortales, 
Si al Señor lo pedimos;humillados 
También entenderemos:- y la vida 
Quizá pasar logremos sin; congoja. 
Hasta^queal fin la tierra nos ^coja. " 

Al lugar pues , do nos juzgó volemos. 
Su protecion, y scrperdon buscando, 
Y la tierra con lágfdmas bañemos. 
El ayre con suspiros agitando, 
Vivos ruegos ardientes exhalemos, 
De encontrarle propicio no dudando; 
Porque- quando severo nos juzgaba. 
Entre su ceño la piedad brillaba. . 
H^bló^sí nuestro padre penitente: 
No lo era menos Eva; y acogidos 
Donde fueron juzgados ; de repente 
Perdón piden jostrados, compungidos^ 



Sus Süta^rcótífesando ,' atai^rgamenle 
Lloran, y el ay re pueblan de gemidos, 
De un corazón contrito despedidos 
En señal de humildad duke , sincera, 
Y en fé de penitencia verdadera. 



FIN PEL CAKTO ])XCIM0. 



M a 



CANTO ONCE. 



ARGUMENTO. 

De el hijo de el eterno protegidos 
Los suspiros de Adán y Eva exhalados^ 
Del padre con piedad son acogidos^ 
Mas d vida mortal ya destinados^ 
Del Paraiso ordeña , qtíe excluidos 
Por Miguel sean^ aunque consolados: 
Obedece Miguel , y a Adán los males j 
Que han de sufrir ^ le muestra^ los mortales. 

jíIlsí nuestros dos padres penetrados 
jDe el dolor mas profundo oran postradosl 
De el trono de piedad la gracia habia. 
Sobre ellos descendiendo , ya desecho^ 
Su corazón de piedra, y reengendrados 
Otros de carne fueron en su pecho, 
Que exhalando suspiros silenciosos 
De oración, ccín espíritu inflamados, 
Mas ligeros que cantos clamorosos (6l) 
Desalados al cielo se elevaban, 
Sin que el soplo de vientos embidiosos 
Xos detenga I ó desvie en su camino; 



Hasta que al fin , llegando á sn déstiflOy 

Las puertas celestiales penetraban, 

Do su piadoso protector, di vino 

Los cubre de el inciehm,. que humeaba 

Sobre el dorado altar , y ante el gran trono 

Del padre, presentados , en su abono, 

(Propicio mediador) asi le hablaba: 

Las primicias ved padre de la gracia, 

Que en el hombre sembraste « ved sus frutos: 

Estos suspiros soa, sqb, estos votos, 

Que humildes y devotQS, 

En ardiente turibula mezclados 

Al incienso., te ofrezco. 

Ya, que tu sacerdote ser merezco, (6a); 

Frutos de contrición por tí sembrad^! 

E n. su pecho , mas ,,duke§ . y sabrosos, í^ 

Que quantos en los árboles frondosos 

De el Paraíso, con acjtiv^ mano 

Cultivara y cogiera ' 

Antes que su inocencia se perdiera. 

Gratos ;Sean, Sefior, á. vuestros pjps: 
Escuchad , aunque mudos/, sus gemidoss 
De la suplica ignoran el lenguage; 
Permitid y que por ellos yo me explique^ 
Y que inf^rprete sea y abogado 
De quien víctima spy ya destinadoj 
Sus objFa» todas sobre, mí . (¡ta&kdaf . . > •. t . : 



Exálf ara mi mérito las buenas, :^ * 

Y mi mtierte expiar <Íebrá las malas* 
Acepta mis ^fertas^vy sobre ellos generoso 
Dlerraiñad de la:|^z el olor grato, 
Porqué vivan con vos , por mí amistados. 
Los tristes dias, ^ue les dais contados/ ' 
Hasta- ^ue su sentencia ya cumplida 
{Que mitigar , y no mudar os pido) . 
'Una puerta les abra á mejor vida; 

y con vtodo mi pueblo i:'es¿atado - 
En dicha, y gozo loaren ser conmigo 
Unidos, como yo lo estoy contigo. {63}. 

Sereno el rostro del divino padre. 
Til oferta acepto; le tesponde al hijo: 
Es kr suplica tuya mi decreto: 
Obten^ el hojnbré todo lo qiáe pides^ 
Pero no por mas tiempo lé concede 
La ley impuesta á toda la natura. 
Gozar del Paraíso el aura pura: 
De este lugar los puros elementos, 
N^da torpe cotíocen disonante; 

Y el hombre, ya manchado. 
No pudiera ser de ellos tolerado; 
^ebe un ayre grosero, (ya él grosero) 
Respirar solamente, preparando ' 
Con ónortal alimento 

Su cuerpo, y Mtural temperamento 



< i«3 ) 

A h disdludon , que obró el pecado» 
Lo incorrupto, en corrupto transformado. : 
Hice al hombre iiunortal y y enturoso: 
£1 por su culpa se hl^o desdichado, 

Y la inínortalidad en tal estado 

Su desdicha por siempre (iternizára: 
De v.olver algún dia á ser dichoso 
Esperanza, ninguna le ^imaja; 

Y por final remedio d0 su suerte 

Con piedad le dispuse el de la muertes. ' 
Asi después de transitoria' vida, _^ 

En virtud y trabajos, acendrada» r- ' i 
L^ muerte misma le gbrirá la eutrad^ : 
A una dichd sin íin y ,sin medica; / : 

Y una) vida segunda le ponvida, v 
Quando.én cielos y tierra renovados : i 
«Reyn^n lb$ justos , ..bienaventurados; 
Pero todofe. al punto» ¿e, convoquen 

De el QÍelo los felices habitantes: 
VieVon cómo á .los íngeje? rebeldes 
!He tratado, y convie9e, que ahora vean 
Como trato á los hombres, porque sean 
De el exemplo enseñados; 
En, su estado , aunque firmes, confij^^^os, 
Di^o vy alta señal haciendo el hijo ^ 
A un brUlante ministro de su guardia, . 
La tcconpeta X6$ueIl^^«strepitosa; .. 



(i84) 

(Quizá la misma , güe en Oréb sonaba, 
Quando Dios sobre el monte descendía, ' 
O la que del jálelo en el gran dia 
Despertará los rimeríos pavorosa! 
Su voz sonora oida en todo el cielo 

Y de el Señoría orden entendida, 
De las selvas y nombras de amaranto. 
De las fuentes y <rio de la vida, 
Do el recreo á los íngeles convida 
£á celestial amable compañía; 

ios hijos de la luz con alegría 
Llegan veloces, y sus sillas toman 
Hasi3á que desde el tronos que ocupaba. 
Su voluntad el p^dre así explicaba: 
Hijos mio^; qual uno de ñosótrbs^ (I64} 
El hombre ya se hizo, conociendo ' 
£1 bien y el mal, después que élbagustadb 
El fruto, que le estaba' prohibido: 
¡Y ciertamente , que podií jactarse^ 
De conocer el bien , que ha malogrado, 

Y de entender el mal, qile ha cbíiseguidol 
|0 mas feliz, si el mal nunca supiera, 

Y el bien solo en gozarle conociera! 
Mas ya llorando se arrepiente y gime. 
De mi gracia «itkiioíi, pues ú falcan^ 
Así mismo dexado; sé que u£mo ' 
Su corazón mostrar» instable y yasK» 



Pero ifi el Paíaiso salir dcb^ 

No con mano atrevida 

Comer intente el fruto de la vida; 

Y lejos de él cultivará la tierra, 

La tierra misma de que fué sacado. 
Suelo ya para él , mas adequado; 

Y tu Miguel serás de mi decreto 
Exacto executor : de serafines 
Escogido esquadron lleva contigo, 
Flamigeros guerreros, que .embaracen 
De la furia infernal qualquiera intente^ 
O nuevas turbaciones excitando 

Por defender al hombre, ó pretendiendo 

Con orgullo arrogante. 

Invadir el jardin, que ve vacante: . 

Ese par delincuente - ; . ; "^ 

De el Paraíso arroja diligente 

A uti profano lugar, de el lugar $anto: . 

Y á los dos, y su estirpe les intima 
Un perpetuo destierro, 

Como efecto preciso de su yerro. 
Mas porque no desmayen abatidos 
Con el triste pesar de esta sentencia. 
Quando en dolor los miro sumergidos 
De su culpa con llanto y peixiteacia, . 
De tí aparta el rigor , y aunque es forzofo 
Desempeñes^ti^^acargo, hazlo jb^do^: 



(i86) 

Y si humildes los ves y-resignados, 
En medio de su pena y de su duelo, 
No de allí los despidas sin consuelo. 
Con la dulce esperanza los alienta 
De suQirtc mas feliz, y lo futuro 
Como yo te inspiraré a Adán presenta: 
De la muger el fruto santo y puro, 

Y mi pacto le anuncia renovado; 

Y aunque afligido, en paz y mas seguro 
Coa Eva partirá mas consolado. 

'En la entrada oriental del Paraiso 
Una guardia pondrás de querubines, 

Y una espada de fuego , que undulante. 
Aterre al que se acerque , aunque distante. 

£1 pdso cierra al fruto de la vida, 
Que á nuevo fraude al tentador convida: 
No sea que robado 

Vifelva el hombre con él á ser burlado. 
Dixo, y presto el arcángel valeroso 
Se halla pronto á partir , y rodeado 
De un brillante esquadron de querubines 
Con quadruptos semblantes; y ojos tantos 
A sus"^ alas y cuerpos adornaban, 
Qué á Iqs de Argos mentidos excedieran 
En tíúmero, sin duda y vigilancia; 
^Ptües para adormecerlos no bastara 
La flauta de Heung^, ñi su opiada vara. 



1 1%) 

Eafre táííito la aurora despertando» 
Con sacra- luz la tierra saludaba; 
Y de fresco rocío la bañaba, 
Quando nuestros dos padres terminando 
Su ferviente oración , con fuerza nueva, 
Que sienten de ló ialto descendía, . 
Ven nacer en su pecho proceloso 
Cc¿i temor y esperanza la alegría:- 
Desparece el despecho , y cariñoso ' 
Adán saluda á Eva, y la decia: ' 
Qufe et bien todo del cíelo nos viniese, ^^ 
Fácilmente la £p me persuadía '; 

¡Pero cómo pensara , que pudiese 

De una vil miserable criatura 
CoStí alguna subir á tiantá^ altura " *- '; 
Que al Señor su atención le mereciese! ;: 
Mas , ya no dudo, qué un 'suspiró humano 
De Dios alcanza al trono soberano; • 
Pues apenas postrado á su presencia ^ 
Imploraba nii llanto su clemencia ' ' 
Anhelando afligido ... .: 

Aplacar la deidad , que había ofendido, I 
Quando creen mis ojos ver delante 
Tan placido y benigno su semblante. 
Que no puedo dexar de persuadílrinfe '", ' 
Agradable también se dignó oiriíie.*-. ^' \ 
La paz. vuelve á mi pecho, y h'^foiíiisá 



De qtie tu prole quebrará algún día 
Del enemigo nuestro la cabeza, 
Entre tanto pesar casi olvidada, 
Revive en mi memoria, y de la vida 
Alentado I esperanzas me asegura, 
Pasó ya de la muerte, la amargura. 
Eva será, por siempre, saludada 
Con el nombre dulcísimo de madre; (65) 
No de la humana estirpe solamente; 
Mas de todo viviente; 
Pues por tí vive el hombre , y por él vive» 
A su servicio todas destinadas, 
Las demás criaturas animadas • 
Dolorida y humilde Eva responde: 
¡Mal conviene ese título á quien triste ^ 
Tu desgracia ha causado desdichada, 
, Del Señor á tu ayuda dedicadal 
¡Y mas bien al desprecio es acreedora 
Esta mísera indigna transgresora! 
¡Pero oh! ¡de mi juez quanta clemencia! 
Dignándose hacer fuente de la vida 
jEn el mundo; á I4 madre de la muerte! 
Y á su exemplo también tu bondad crexe, 
Quando nombre la das, que no merece^ 
Mas i?l campo nos llama, y el trabajo, 
Que ai sudor nos obliga. 
Desde que es nuestra pena su fatiga^ 



( I «9 ) 

Y aunque insomne la noche hemos pasado 

Nuestras cuitas desdeña 
El al va entre las flores ya risueña: 
Vamos , que mientras no se acabe el dia. 
Jamas dexaré ya tu compañía, 
Por mas ruda que fuese , y trabajosa 
Nuestra impuesta tarea , que penosa 
No será, sin embargo, en demasia 
Dentro de esta morada deliciosa; 

Y aunque en un baxo estado , y abatida. 
Gustosa podrá ser aquí la vida. 

Así la primer madre humilde hablaba; 
Mas su deseo el cielo no atendía; 
Ominosa en el ayre se notaba, 

Y en las aves y bestias se veía 
Con diversas señales 

La natura anunciándole sus males. 

Tras de ui;l corto brillar de la mañana, 
De horror cubierto el sol se obscurecía, 

Y una águila lanzada allí cercana 
A dos ¿ves hermosas perseguía: 
No menos inhumana 

La fiera Rey de el bosqUe aparecía, 

Y primer cazadora, ya tirana 

A una cierva- y un ciervo acometía 
Que temerosos buscan en su huida 
Por h puerta de oriente la salidaí 



!|La fugitiva caza coa cuidado 
Observa Adán , y dice perturbado. 
!Gran novedad ¡ó Ev^l nos especa! 
El cielo nos la anuncia en signos mudos^ 

Y nos enseña a conocer severo, 
Quanto nuestro juicio fué ligero, 
Pensando, que la muerte diferida, 
Toda penalidad era abolida, 
¡Ignorados futuros 

Son duración, y suerte de la vida! 
¡Y solo son seguros 
Que el polvo d polvo le dará acogida! 
¡Estas dos fugas misteriosas miro 
De los quatro animales, perseguidos 
En «1 ayre y la tierra , y mas admiro 
Acia el mismo lugar los quatro huidos! 
Ni me suspende menos , todavía. 
La noche en el oriente encapotada, 
Quando no Uega^el sol al medio dia; 

Y la aurora que veo trasladada 

Al poniente en la nube , que desvia 
El azul firmamento con la nieve 
De su blancura, y lenta en su baxada 
De el cielo, al parecer, viene cargada! 
No se engañaba, porque al Paxaiso 
Una esquadra brillante descendia, 
Que de un cielo baxaba de Diaspro» 



(i9i) 

Y en un mont^ hacer alto disponías 
¡ Que espectáculo bello si á los ojos 
De Adán , en su quebranto, 

£1 temor no ofuscara, y el espantó!^ 

No visión mas gloriosa se le ofrece 
A Jacob en Manain sorprendido 
Al descubrir el campo y pabellones, 
Que guardaban angélicas legiones: 
Ni Con mas esplendor brillaba el mojete. 
Que cubierto de llamas á Eliseo 
En Dotan defendip de aquel rey Syro, 
Que. sin haberle guerra declarado 
A guisa de asesinp le ha insultado. 
' El príncipe celeste allí apostada 
En brillante estación dexó su tropa, 
Para que de el ¡ardin se apoderase, 

Y solitario el paso dirigia 

A donde nuestro padre residía: 
Adán lo advierte, y mientras se acercaba, 
Gran mensagero desde el cielo llega 
( A decidir quizá de nuestra suerte, 
O darnos nuevas leyes) dice á_Eva: 

De la fulgida nube , que alia el monte 
Cubrir miras, baxar he divisado , . 

Un celeste guerrero distinguido 
Entre toda la hueste; y en su porte 
Gran príncipe del cielo me parece, 



Según la magestad , que le esclarece. 

No me asusta terrible su semblante:^ 
Pero noble y severo, la blancura 
De un Rafael no muestra en su hermosura; 
Ni qu^l amigo inspira confianza; 
No se ofenda , tal vez , de mi tardanza» 
A salirle al encuentro me adelanto: ■ 
Tu retirarte puedes entretanto: 
Callaba Adán, y itiira ya cercano 
£1 arcángel vestido en trage humano. 
Sobre lucientes armas le flotaba 
Ún manto militar , aun mas hermoso 
(De escarlata el color, de iris la trama) 
Que la purpura tiria , ó melibéa 
De héroes, y antiguos reyes la preséaf 
Quando la paz ó tregua se trataba: 
De su yelmo estrellado la visera 
Alzada descubría su semblante, 
Y de joven mancebo es su talante, 
Lanza en hiesta su mano btande fiera. 
Terror de Satanás, lleva la espada: 
Humilde Adán se inclina en su presencia. 
Mas el ángel con regio continente, 
A que viene así dice de repente. 

. No á la orden de Dios quadran prefacios: 
Basta sepas^ tus ruegos ha escuchado: 
De tu ^muerte suspende la sentencia» 



('93) 

Que debiste sufrir quaqdo has pecado: 
La vida gozarás por lardos dias: . 
Su gracia te los dexa, pbrque puedas 
Con dolor de tu* culpa y buenas obras 
Kesarcii; una mala » y quizá entonce» 
Aplacado el Señor y generoso 
Del imperio te exima,. que en tu sueite 
Redama contra tí la voraz muerte, 
Pero qiíe este lugar feliz habites. 
No lo consiente mas: de él vengo á echartp, 
X á otro suelo mas propio tra.<Iadarte, 
A la tiq)(|a , de donde te ha sacado; 
Viviiáí^ .<^ulti vandola ocupado. 

Nada mas dixo porque tal mensage , 
De Adán el 'corazón hirió de suerte, 
..Qn^ ^l^sentidole-éml^ga y nada advierte. 
Mas Eva de 1^^ vista retirada. 
Con tisrribles lafni^ntos descubría 
£}. si¿)^dQ^4e> estaba i y todo oía: 
é Q. fplpí^ inesperado I ¡ ó golpe , grita ^ 
Mas qife la mqerte duro! ¡ó Parai^so , 
Suela mia natal afprt^nadol 
¿T^he de dexgrr? ¿habré de "abandonarte? 
¡O sombras! \ ó paseos! 
Dorios dioses hallaban sus recreos, 
Y tranquila, aunque. triste, me gozaba, 
Mienjtrasi que el mortal dia se tar4aba! 

TOMO II. K 



¡O ¿aras flores! ¡mi primer cuidado! 

¡Mi primera y mi ultima visita 

En lá dulce mañana, y tarde hermosa, 

Qué crecer no podéis en otro clinia! 

¿Os ha de abandonar? ¿ha de olvidaros 

ia mano que al abrir vuestros botones; 

CaHnósa ós cuidaba;- y sé plácia' 

En los- nombres diversos ¿ que o^ pónia? 

A los rayos de el sol bieíi or^enadaí ' 

'En tribus y familias^ divididas, 

¿Quien 08 pondrá? ¿y quién para ^regaros 

Ambrosía á su fuente irá z buscaros? •* ^ 

♦ - . . - — 

Y al fin de tí ¡nupcial lialamo caro I ' '; ' 
Do natura reúne su^íiqtiéza, ; " '; /^ 
Sus tesoros de aromas^, ybélleiá* '^^ ^-^ 
¡De tí' me he de ajpartferí j qué tristes cBihas 
Me darán acogida, vá¿a, errante ^ ' 
En ese inferior muhdo, comparadé^ 
Con estáTiermosá éstárttiá ; v^il y obscuro ?i. 
¿Como alentar utí :ayré'TOends ptófo?'¿..: ' * 

Y acostumbrada i frutos iñmort^léd .'.';-...'.• 
Cesa de lamentar tus liuévos males ' 
(Interrumpiendo á EVa con dulzura) 

El ángel dice; lo que tíí perdiste '■- 
Por tu culpa , renuncia con paciencia, 

Y no tu corazón de pasión lleno 

Con tal ansia se apegue á un don ageno: 



Lo qaé es tuyo, tu e$p<^V t^ contigo; 
No sola vas, y todo tu consuelo 
Donde él more, hallarás^ y un patrio suelo. ' 
De su desmayo, en tanto, Adán volvía, 
Y á Miguel así humilde respondía: 
Celeste forma seas quie^ tú fueres, '•• 
O uno dé los- tronos, ó el primero, ■ ' •"' 
Pues principe de principes pareces: '-'' 
Con tus dulces rasiones, ( '^ • . - 
Aliendiip míestfos tristes ^df^^ones: 
¡ DolorosOi pesar de otra tianera, '^ ^ ^ 
La vidaínos^uitara, y^oprimiera - 

Al dgop dé uha orden; ^uef" díerráma 
£n nosotros mas peiiíi^y ín&s'de^ecfaov ( 
Que4ufrirJp^ede nue^trc^ frágil pechol ' '- 
¡De este lugar felii' dül« íietirq, - ^ I ^^ 
De ni»stiiori<iijí>9 íinicóífcdnsúelo ?' - i^^ tCi 
Desterrados paírtir I j qilé i desconsuelot .". -• i 
fEri quififj»fc'^erem¿s ktdgSdos? ' • ' -^í 
¡Tristtói¿i¿feirtos^t^déd despoblados, :* i^ 
Allí seremiittP tan ^desconocidos, • '^-^ 

Como son de nosotros ígnoradosl . 
¡Si del ruego incesante- á^fos gemidos' " * 
Nuestros- males' pudieraín sertempladoi 
Inundaisdó' mis lagrimas él suelo. 
Nuestros gritos llegaran Iiasta el delo;^' í 
¡Pero 'conoa decretos absolutos • ' • 

K2 



De^rfHi Dios eqmipptente menos .^alsn ' ' 
Nuestros megos que:valft.un^Qplo Jeve» 
Cp[itra recio uracan, ^ue nuestro^ alientx> 
A^ Ij^ boca recha:^a mas violento! v ' . 
Sus maadátos receto y obedezco; .^i ; 
¡ Ausente, solo si^ntc^y desterrado . ' 
No ver j'amas su : aspecto; deseadol . 
¡Pues, aqyi» porjoimenos con frecuencia 
Le adorara devoto pii quant^sv^aiites: : 
Se dign6.consagraj: con su ^pp^esmoia!' 

Y á mis hijos .diria> en ^stetjmx^aiñin* ^^ 
Baxo aquel arb<)Urfen4:re aq^iieUo^; pinos. 
Se apareció el Señpfí. le yí^-JÍq bfe QÍd0;L 

Y 95ita de esjgrfoente ; ;^oíío; . ;. 
Me 4$cuc^b^^;y: lé:hablaba(^r«f^éfit0.e' 

A los sigk)5/iitefQÍ-;déíí*'k3iI ííJ » ^^ 
De su memoria efer^^moiíjwmtQSfc.s : • 

Y agijadecido aligares iabfarjgi. ; coÍjijm : r 
De las piedras'del rjo. las m^ !íbe|Ia%r: 

Y de <;e$]^edes verd«^, do eftJiáttot».- ¡ 
£1 incienso quémaTa, y. ofreciera i/* 
Gratisimos olores '■. ..- ..i rr r: >♦ J 
De las gomas f hi ftutos y laa^ores. 
PerQ alia ba:^o;;:i m esb infinio „nmndot 
De su brillanite -faz , y . de suj9 pafios 
Doi^dfe hallaré* señales, 

Que sirvan dei »>QaieJio á jMestras ^niale^ 



. v: 



Pues aunque ya, su cólera calmada 

Sucesión prometerme pueda , y vida, 

Mas itle gozo mirar de su alta gloria 

El remoto explendw»; y de sus plantas ^ 

Las huellas adorar , las huellas santas. 

Mirándole benigno Miguel dice: 

¿ Sabes Adán que Dios sú omnipresencia 

No limita á este monte ? todo llena 

En la tierra, y el mar , en ayre, y cielos: 

Quanto respira y vive 

Su calor y fomento de él recibe. , 

Ni la tierra, que entrega á tu gobierno 
Es despreciable don , ni pensar debes, 
• Que de Edén á la estancia limitada '- i 
Su presencia seria confinada, 
Quando en el paraiso persistieras; 
En él tal vez moraras, y vivieras: 
Tu corte, y capital fuera del mundo, 
Y de aqui por el orbe derramada 
Tu larga descendencia salir vieras: 
Con amor y respeto el mas profundo 
Otra vez sus obsequios recibieras; - 
Pues tu prole infinita y dilatada. 
De ver a su gran padre deseosa 
Siempre á Edén volverla cariñosa;. 
Estos altos destinos has perdido, 
Uiií mismo suelo te v^rá humillada, ^ 



(198) 

Al igual de tus hijqs reducido, r 

De la tierra al cdtiyo destinado; 

Mas en valles y jp^ntes de igual modo ' 

Dios jestá , conjo. aguí , presente á todo. 

Desu amor rodeado, y sus bondadp^i 

De sus pasos divinos y semblante 

Señas ckras tendrás siempre delante, (66^ 

Por disipar tus dudas y temores, 

Y mas bien confirmarte .estas verdades^ 
El Señor con piedad , á sus &vores 
Añade el que te muestre antes que partas 
De tus hijos la suerte ^ y sucesores: 
Variedades funestas verás hartas 

] Da virtud mezcla triste y de maldades ! 
¡ Combatiendo la gracia y el pecado 
En el hombre mortal) y depravado ! 
Verdadera paciencia de esta suerte 
Aprenderás en bueno y mal estado: 
Con el temor tepiplada la alegría, 
A sufrir y gozar acostumbrado, 
Segjiro esperarás tu final dia, 

Y con valor tranquilo, de la muerte 
Arrostrarás mejor el paso fuerte. 

Sube sobre este monte; dexa á Eva, 
Mientras lo por venir miras despierto. 
En sueño dulce queda sumergida, 
Con^o.tú, quando avino ella á la vida* 



.(^95^) 

Sube; segura guia por* do quieras, 
,( Responde Adaa humilde) ya te sigo, 
A la mano del cielo me someto 
Por sebero que sea .mi castigo; 
Mi corazón gustoso le sujeto: 
El sufrimiento solo irá conmigo, 
Por lograr del trabajo, si es posible 
Hacer mi situación menos sensible. 

Ambos de, Dios alas visiones suben; 
Monte del paraíso el mas erguido, 
De cuya cima entongo el emisferio 
A la mas/clara luz se descubria, 
No ma? alto, ni a ver mas alcanzara 
El monte desde donde le ha mostrado 
De la tierra los rey nos , y su gloria 
A nuestro nuevo Ada^i Satán malvado. 
De alli Adán con su vista dominaba 
Quantos sitios desj^ues.han ocupado . 
Las ciudades, y cortea j dé gran fama, 
Y de imperios soberbios capitales. (67) 
Pero á objetos ^^s nobles Miguel llama 
Su atención, y sus pjos pjeparaaido 
A mas altas ^visiones, c|e ejlos quitg.. .. 
La nube, que los cubre ocasioniada , 
De. aquella falsa fruta, que enprgja ,, 
Aüadir á la vista pareciar^ .... » 
Con la ruda los limpia , y con la eufrasia: 



( 200) 

En ellos todavía destilando 
Porque á ver muy de lejos le convida 
Tres gotas de las agiiás de la vida, 
De la vista mortal hasta el origen 
Tanto el fuerte colirio se introduce, 
Que desmayado Adán pierde el sentido: 
Mas de el ángel al punto socorrido, 
Abre, le dice, Adán, tus ojos, mira 
En algunos renuevos de tu prole 
Los ninestos efectos de tu crimen. 
Al arból prohibido no tocaron: 
Acción en tu pecado no tuvieron, 

Y con la sierpe nunca conspiraron;' 
Pero de tu delito deríbada, 

Y en horrores fecunda. 

La corrupción su corazón inundia,. 
Los ojos abre , un campo ve labrado» 
En una parte lleno de gabillas 
Recién segadas, y de el otro lado 
Los apriscos, los pastos y el ganado. 
El medio, como un límite, ocupaba 
Rusticó altar de céspedes her vosos. 
Do uíi segador sudando , ^in cuidado 
Ya verdes ya maduras arroja^ba 
Las primicias de el trigo, que segaba: 
Luego un dulce pastor de amable rostro 
Los ma^' liúdos <:ord€ros ' ** 



( 20I ) 

De el rebaño mejores; y primeros. 
Sacrifica y coloca con aliño 
Sobre el altar , y leña bien cortada, 
, Añadiendo también sus intestinos, 
De el incienso cubiertos , y su grasa: 
Según los ritos santos , y divinos; 

Y de el cielo baxar mira una llama; 
Que el holocausto inñama, 

Viva, propicia, y bella , consumiendo 
Con gratísimo olor su ofrenda pura; 
Intacta la de el otro conservada; 
No era sincera , no le fue aceptada, 
Mas la rabia y furor tanto le enciende. 
Que de envidia deshecho 
Alevoso al pastor le rompe el pecho, 

Y en mortal palidez su faz trocada, 
Entre sangre y gemidos por la herida 
£1 alma se le arranca con la vida. 

De horror Adán se pasma á tal aspecto, 

Y á impulsos de el pesar al ángel grita: 
¿ Que terrible desgracia ha sucedido 

Al amable pastor, que su holocausto 
Dignamente al Señor habla ofrecido? 
I Es acaso la ofensa 
Dé inocente piedad la recompensa! 
Conmovido Miguel, estos dos, dice; 
• Estos dos son hermanos y tus hijos, 



( aoa ) 

¡El injusto quitó la vida al }usto, - 
l^^nvidioso, que el cielo tan propicio 
De su iiermano aceptase el sacrificio ! 
Mas la sangrienta acción será vengada^ 
Y de el otro la fé recompensada, 
Aunque allí le ves muerto, 
De polvo y sangre con horror cubierto. 
Que desdicha el suceso, y el motivo! 
Exclamó Adán ; ¿ pero es lo que percibo, 
Miguel, quizá la muerte? ¿ese camino 
Me ha de volver de.ej polvo á mi destino? 
¡O de espanto, y de horror vista disforme! 
¡ Si al pensamiento horrible, 
Quanto sentirla debe ser terrible! 
De la muerte primera esta es la imagen 
Le replica el arcángel: mas diver^s 
Son las foriTias y sendas , todas tristes, 
Que conducen al hombre á su caverna: 
Horrenda cierto; pero cuya entrada 
Espanta mas, que la interipr morada. 
Ufia muerte violenta y prematura, 
£1 hambre, el agua, el fuego, 
Llevarán muchos al sepulcro ciego; 
Feró la intemperancia mas tirana 
Será aun con los. hombres é inhumana; 
Y por sí propios con horribles males 
Se abreviaran la vida los mortales. . 



í 



¡La inabstinencia de ]Eva, 

Ya verás quantos daños causar deba ! 

Vuelve la vista Adán, y en el momento 
Vé un obscuro lugar nauseoso y triste 
Que hospital parecia ^ donde yace. 
Multitud prodigiosa de dolientes 
Atacados de males diferentes: 
De el espasmo horroíroso y Ips dolorei. 
De la gota rabiosa, de el desmayo, 
Agonías , tristezas , y aflicciones, 
Ulceras intestinas, la jpiedra, 
Cólicos insufribles , frenesíes, 
Calenturas y reumas dolorosos. 
Hidropesías, asm^s, disenterias, 
La peste destructora, 
£1 marasmo, la tisis comsuptora. 
Lunática demencia, la atrophia, 
£1 negro humor, funesta apoplexia: 

Y en terrible tormento 

Profundo es su gemir, y su lamento,. 
Oficioso el despecho, visitando 
A cada enfermo, el tedio redoblaba: 

Y su dardo ferqz vibra la muerte 
Sobre todos triunfante de igual suerte. 
Aunque á veces su golpe dilataba 
Por burlar el dolor, que la invocaba, 

Y otro consuelo ¡misero! no alcanza. 



Que de su pronto fin , triste esperanza. ^ 
¡Por largo tiempo con enxutos ojos 
Un corazón de piedra no pudiera 
Perspectiva sufrir tan lastimera! 

Y aunque Adán de muger no ñle nacido 
Sin lagrimas mirarla no ha podido; 

Y sin reserva se abandona al llanto: 
Hasta que » al fin , moderan su quebranto 
Pensamientos mas firmes , y el aliento 
Cobrando así, renueva su lamento. 
¡Mísera humanidad ! ¡ que degradada! 
¡A que estado infeliz precipitada! 

¡O nunca á luz salieras! 

¿ Por qué te dan la vida, 

Para ser con tormentos destruida? 

O por nvejor decir ¿por qué se obliga 

Al hombre á recibirla? ¡si él supiera 

Lo qoe le dan , por cierto , no quisiera 

Vida admitir sujeta á tal fatiga; 

O con ansia rogara. 

Que renunciarla en paz se le otorgara! 

¡ De Dios la imagen noble , y ensalzada^ 

Aunque después culpada, y abatida» 

Con tan viles ultrages afligida ! • 

¡Baxo inhumanas penas 

Así i sufrir, Señor, tu la condenas! 

¿Tu semejanza en ella aun conservada, 



Porque de tal miseria no le abona?' - "' 

De su, hacedor la imagen abandona, . 

Miguel responde, al hombre envilecido 

Quai^or al vicio i^endido . 

Asemeja á quien sirve su persona^ > 

Perdijia la razón , y embrutecido 

De un grosero apetito dominíKloj 

¡Apetito infeliz! ¡d^ Eva el pecado! . 
Mas quando así no fuara, : ; ! I 

Y la imagen divina. retuviera, 
Justamente seria, castigado , - . 
l5e hoM-enda eiifeimedad abominable, 
El orden pervirtiendp saludable, ^ . . 
Con excedo indecíínte; 

Y á la imagen 4^. Pios desacamdp . 
En sí propio tratftijido irreveíe^nte/:/.: . > . 
Justo todQrCOñcodp;/me sug€l;o: - ., ' . ' 
Replica -^dan , ¿ mas; no hay .Qtrí^^calnína, 
Que menos horroroso nos conduzca ' 
A la muerte, y al polvo, nos i;e4u»;]a? ; 

Si, Miguel le responde: y bb^oíVando: 
En todo conduciría . itioderadp: :, : . 
JT fn nada dinmsvdo 
Como regla , y precepto respetando, . 
A ten^plaqza 'enseñado, 
De bebida tu el uso y los manjares 



o 



Buscando'' el alimento^ 

Menos como placer , que nutrimento, 

Por dilatados años, 

Libre de enfermedades, y otros danos 

Conservarás la vida: - ; : ,. :;. 

Hasta tanto , que caiga no cogida, '-^^^ 

Como fruta madura, -? "^"^ 

£n ¿l'S^iió materno de ¿atura: 

Dándote allí acogida 

Una muerte tardia con dulzura: 

Pero esta es la vejez, y en ella es fuerza. 

Que '.(tu brillante juventud pasada) 

Sobrevivan á edad tan- bien hadada, 

Viendo morir las juveniles flores 

Ajados y marchitos sus colores. 

Perdida su energía y su belleza, 

' Sus placeres , su gozo y fortaleza; 
£1 peló cano, el rostro macilento, 
Obtusos los sentidos. 
El paladar y gusto desabridos, * - ^ 

' Insensible al amor y la esperanza: 
La vivaz alegría y el contento . "^ ' 
Trocados ya , con mísera mudanza 
En triste hipocondría, :....- 

Que el fuego de la vida y el aliento '- 
Abatidos disipa árida y fria. 
' La vida prolongar, ó huir la muerte 



(ao7) 

♦ 

(Responde nuestro padre) en adelante 
No será mi cuidado , atento solo / 

A buscar , como pueda , de este peso 
Por la senda mas cómoda, y mas breve ^ 
Descargarme , y éii tanto con paciencia '\ 
El .término esperar de mi existencia. '.'- \ 
^dy le dice Miguel , no ames la vid¿ 
Tampoco la aborrezcas, corta, ó larga, ^ 
Qual te conceda el cielo, ] \ 

£1 vivir bien, será tu gran consuelo; 
Pero á visión mas grata té prepara. ' ^ 
Mira, ^ descubre en espacioso llano- * 
De diversos colores tiendas varias, ' ' 
Cerca de atguñas pastan derramados i '" I 
hsL yiárba'&esca y tierna los ganados; * 
En ofras resonaban armbhibsos ; 

El órgano, y eí harpa melodiosos, ' 

Y sus tecks y cuerdáí las tañían i- 

Hermosas manos, que también se véiaii," 
Cuyos dtíiús volando {>résurosos » \l 

Por diferentes tonos, modulaban ' '" ' 
Un prestísimo alegró' que tpcaban. 
Ve en otra^ parte unhórtibre trabajando,'^ ' 
Dos grandes masas sólidas labrando* ' ' = ' 
En su forja , de cobre ó fierro duro (68Í) ^ 
Descubiertas, tal vez, por el incendio 
De algún bosque , dó d fuego ^enetratidó 



Por las venas terrestres , derretidas 
Fluir las hizo en quiebras cavejrnosas^ 
O qui^zá de las tierras descarnadas 
Han sido por las aguas arrancada^. 
Este metal fundido en varios m^^es 
Preparados a posta distribuye 

Y antes de todp , fragua su herramienta. 
Para perfeccionar lo que con fuegO:, 

O después con cincel hacer intenta^^ 
Mas de ciertas alturas, do moraban^' 
Otros hombres al llano descendkiíy 
QuQ^ en su talante justos parecían: . ; 
£n adorar á Dios derechamente . 
Con puro culto siempre se empleabas^ 

Y en contemplar sus obras sabiamenie : 
Que manifiestas su poder mostraibaa^ . 
Conservar procurando diligentes > : 
ía, paz y y libertad entre las gentes* 

A poco rato de las tiendas salen 
Diversos coros de mugeres bellas 
Con lascivos adprnQS , y precio^s^ . . 
En pedrería ricos, y vistosos, 
Que , mostrando en ^1 harpa su destreza, 
Cantinela^ entonan amorosas; 

Y bailando con gala, y gentileza» 
Alegres se acercaban cariñosas. 

Los. hombres , aunque graves , las miraron» 



Ir stis:ü]as^siii fre^naasí ccyrneron^ : '; í ' " ' 
Que en las redes de amor <:ogidos fueron;' 
Con>ia beldad ma^. grata cada uno - . 
Dulcemente en coloquios pasa el ^i^i 
Hasta ^ue. el astro de. el 'amor amigó ' 
A la tarde en el cielo parecía: ^ : : . ^ 
£nt90.6es:todos á su dulce abrigó) < v 
CoinoidQ sus pechos vivo fuego ardia 
La nupcial tea enciefideoí:) y consiga 
Tomando cada«qual í la qué amaban : ' ^ ^^ 
Un desusado numen se iiivocaba; ' 
(Ar'Himeneo) ¡amas antes llamado ".^ 
De el matrimonio al rito consagrado: 

Y en las tiendas con fiesta y armonía i 
Rescaiaban los ecos>de alegría. 

Tan agradable escena,, y perspectiva' ^ 
!Óe juventud» de cantos y deaniores,- 
Depiírnaldas, de galas y de flores^: . i' .l 
Xa vista, y corazón derAdan encantan * I 

Y aL pkcer ( propensión de la natura) 
Por sí propio inclinado» • . 
Así exclama al arcángel» transportado, ' 
¡Qué agradable visión, ángel diviiu»! > 
¡Esta si que consuela mi esperanza!? /^ 
A mirar :en las otras odio y muerte ' > 
Mi vista y que has abierto » solo alcanza; 
Pero miS(Ofos hoy <K>n mejor suerte. -. . : 

TOMO II. o 



Ven de amor, y de paz, diasismpeaaj 
Snjque' natura todo su fin llena. ' ■> 

No lepUca Mi^el, no- te sédüzái. 
Lo mejor y y el placer equivocadon 
A la imagen divina,;jsanto y puro^j i; 
Para mas noble fin iuiste criado. ^ ;. 
Esas tiendas que Vesy dé reyna el goao» 
Tiendas. son de maldad: de el frattrloida * 
Mora en : ellas la xaza : seductora^; i i > : n 
A las artes civiles ápiicada,j ^ ^ .: . i 

Y de raros prodigios inventora,, u- I ^ J 
Que á su piedad debitado quanto-sáfaie^ 
Ningün agredecido :liay que leakbeb 

La bella tropa femenil ^^.que viste»- 

Y de diosas paréis (porque hécmósils 
De esa estirpe los hijos ^oñ gloriosos) l 
Tan, alegre, y gentil^ ha renunciado i 
La virtud, y el honor eá quéoonsist» 
De la muger el d(^¿ mas precios^o: '.■■ 
Al b^yle, y ;canto^'toda se ha. entrado, 
Al gracejo, y las artes deliciosas. ^ ^ . 
De excitar, :aley osa, las pasiones ' ^ 
Conisiis ojos', su lengua y sus acciones* 
Así la gente sobria. y religiosa, ' ^ 

V Que de hijos de Dios mereció el noidbrQ. 
A jas hijas de el hombre (69) . . 
^u fama y su virtud prostituida, . : 



» W; 



Fué con donayre , y risa artificiosa 
De estas bellas impia^ seducida^ 
Nadando entre placeres muy gozosa. 
Hasta que' en mar profundo sumergida. 
Nade después en lágrimas suniida; 
Quando en triste quebranto» 
Anegue su placer al mundo en llanto* 

De su breve contento Adán privado, 
¡O lastima 1 ¡ O venganza I respondían 
¿Los qué tan feliz senda han coníenzado. 
De ella huirán errantes todavía? 
¿O faltos lie vigor eñ el camino 
Quedarán, sin llegar á su destino? 
¡Mas de un principio , de la muger ve# 
Derivan quantos males 
Aflieen á los míseros mortales! 

Ese origen, mas bien á la flaqueift 
De el hombre afenkínado refirieras, 
(Le replica Miguel ) de fortaleza 
Datado, y de mayor salUduria, 
I^aútéhér su lugar iniejor debria; - 
Mas otra esceña la atención te llama: 
£n vastos^erritoriois derramadas - 
Mira alquerías^ villas y lugares. 
Castillos y ciudades bien muradas, 
De altas puertas y torres flanqueadas. 
Gentes mira también de todas suertes, . 



Xa justick, *k .^^^qncQrdia y pace^ 

Y con Jioble energía, . . 

El juicio 4? Pí^^s ;%^p?"^fl4ia; 
Pero á tsdes discanojst alterados 
IrOs jóvenes y viejos insolentes, 
De ofender],e trataban inclementes, 
Si de el cielo una nube na baxs(sej 

Y al bárbaro, furor no le arrai^iase: 
Mas feroz la violencia ii;en9vada^, , 
ía, ley solo domipa 4e. la espada: '^ v. 
Reyna^a^ la opresión ep.. todp éL4Ian9,; 

Y contra «lía .se,J;>psc^,^$ilo en. vano. ^ 
lí esliecho Adaii: €¡^ . lágr^ma^. :3iis"pira: 

;Qui¿a^n,.dice^.á su, ¿iiia^ estos portales 
Despechados miAisjtios de la inuerte?. .. 
Hombres no podrán, ser > pues .sus iguales 
Desppdazah feroces de tal suerte 
Que mil vec;es serian crimínale?. 
Mas que, el vil fratricida, . 
Que al pió hermano le quitó la vida. 
Porque quantq^ perecen á sus manos^ 
Si fueran hombres, fueran sus hermanos. 
¿Pero quién es eí justo, que de el rCielo^ 
A no sej con la nube socorrido. 
Por su propia, virtud fuera perdido? 

Estos hombres feroces^ Miguel dice, 
Producto.soñ de aquél infame enlace 



Entre buenos ^ y msio^ contraído» 
Desigqtl alian?» » de que nace 

Esa monstruosa raza aborrecida 

De girantes, soberbios^ poderosos,: ' i. i 

Y en la tierra famosos: ,(70) 
Porque entonces la fttetar» celebrada» 
Virtud sola, y valor» ^xk estimada, 
Ganar batallas» sujetar naciones» ", 
Ricos despojos adquirir » bañados . 
En la sangre de el hombre derramada 
Con cruenta victoria» >. 
Será eV colmo mayoif de humana .gloriaL 
De el tdunfp á la pompa, levantados 
Grandes conquistadoresj . - :,!. 
Con i jorres renombres decorados» 

Y de el género htmainQ protectores. ' . . 
Dioses, Q:4e ftUos hijos Venerado?: 1. ^ ' 
Serán aquellos» quejii9^:bie9 IUiq^qS: < 
Fueran peste de él hombre» y destrutctgfces» 
Pero su fama llenafá la tierra; . . i . . - r ! 
Mieptras » que en un sUencio y|} «^s^uro» 
El mérito y virtud to4a.se cierra , ;: 
Mas el que distitiguiste recto y piur^. . . 
Séptimo nieto es tuyo» y per$egp;dp; 
Porque el solo á ser justo hfé atu^vidp 
En un mundo peryer^p » malo , impufo> 

Y á enseñar k verd«i»;d4s.quj^ algún dia 



' . ^ 'f 




.''^ 



A juzgarjos seteró Dic» vendrisi. ' ' ' 
Pero en nube oáoúf^r^ el oiüy alto, : 
De caballos alígeros 'tkáda,^ 
Para si letarrebatíly:c0ñátíci(lo 
A dichosa mansíetii, -aunque ignorada; (71) 
Viste éí premio del bueno : mas conmigo 
De los«%aalos verás -presto el castigó. 
En efecto *la escena ve mudada: - 
Las metálicas fauces deja guerra * 
Ya no^ braman, y ¿1 ayre resonaba 
Solo en ecos festivos deálegría: 
Todo es bayles y juegos, todo go2ío, - 
Prostituciones, raptos y alborozo: 
Cada uno según su fantasía^ 
Quando grata llefmosura le alhagaba. 
Adúlteros énlace$ coiiietia; 
Mas el festín en duelótérminaba,' 

Y eti civiles contiendas todo ardia» 

¿ AI -fincelofo entre ellos se presenta 
Un Señor respetable , justd y buenos 

Y (eh !á$ füátas y &}sfas que frecuenta. 
Su licencia condena y desenfreno, . 
Pred&Én^oIeis pronta penitencia 
Qual'á reos, que espetan su «entencia, 
Pero kl Ver, que sin fruto es todo esfu^zo^ 
Cesa de |>oríÍar , y de contiendas 
Huyea^^ $eretifa^¿<^á sus tiendas 



A un rauoto lugar , donde cortando 
En el monte vecino árboles gruesos 
Un gran buque construye; su figura. 
En 10 largo, lo ancho y en su altura, 
A precisas medidas arreglando, 
Con pez entorno todo carenado, 

Y uina puerta dexa en un costado 

Por cl5 encierra gran copia de alimento, 
De los hombres y brutos al sustento. 
Luego se ven ] estrana maravilla! 
Concurrir toda especie de animales: 
Qtíadír&pedos , volátiles, reptiles. 
Que en parejas llegando siete á siete; 

Y dos ¿<los, se entraron ordenados. 
Como por alto impulso eran guiados* 

£1 venerable padre, 
Sus tres nueras, tres hijos, y sa madre, 
Los últimos entraron , y la puerta, . 
Que al Costado se abriera. 
Cerró Djios cuidadoso por defuera, (7a) 
Sus negras alas velozmente el austro 
Desplega entonces por el horizonte: 
Las nubes baxo el cielo recogía. 
En su ayuda exhalando todavía. 
Nebulosos vapores cada monte, 

Y el éter claro, y puro, 
Condensado, se trueca en velo obscuro; 



(ai8) 

En medio de este horror, impetuo^ . 

De las nubes en rios descendia 

La lluvia estrepitosa 

Que los mas mas altos montes stmiergi^^ 

Mas la nave flotante se elevaba; 

Y su proa rostrada se oponia 

AI furor de las hondas , que arrollaban, 
Quanto sólido y fuerte resistía. 
Mientras ella segura navegaba. 
Los suntuosos palacios elevados 
Yacen baxolas aguas derrocados; 

Y do el luxoi y k pompa antes reynaban 
Solo monstruos marinos habitaban. 

¡A todo el mar un nuevo mar cubría^ 

Que ninguna ribera detenia! 

¡Y del género humano populoso, 

£n el piélago hundido proceloso. 

Solo salvarse cabe 

£1 resto , que se embarca en esta navel 

iQué terrible dolor , Adán , el tuyo 

AI mirar de tu raza el fin horrible! 

¡De dolor, y pesar en un diluvio. 

Aun antes que tus hijos anegado, 

Un funesto desmayo te ha rendido 

Hasta que del arcángel socorrido. 

Pudiste alzar de el suelo 

Con el llanto , la pena y desconsuela 



(ai9) 

De un amoroso padre desdichado» 
Que á su prole crecida 
De repente quitar les ve la vida! 
¡Y apenas las palabras encontraste 
Con que. al ángel así te le quejaste! 
¡O. funestas visiones malhadadas! 
¡Ojalá para íní siempre ignoradas! 
Quanto mejor me fuera, 
iQue <le el futuro mal nada supiera! 
¡La parte de él, que me tocase al dia. 
Solamente yo entonces sufriria: 
y en verdad me sobrara. 
Sin que él de tantos siglos apurara! 
¡Pues por mi previsión soy afligido 
Desde ahora con todos quantos males 
Padecerán los miseros mortales! 
|Males á edades largas reservados^ 
Mas para mi dolor hoy abortados! 
|Por qué el mal conociendo inevitable, 
A sentirle ya empiezo perdurable! 

Nadie inquirir intente 
De sus hijos la suerte, ni la suya: 
La desdicha inclemente, 
El mal , vendrá seguro, 
Por mas que se prevea en lo futuro; 
Y futuro no menos que presente, 
Ko pudiéndole huir el mal se siente. 



C *^^ ) 

Pero inútil ahora es mi cuidadoy 
Pues hombres que instruir ya no han quedado! 
|E1 corto resto , que perdone el agua, 
En húmedos desiertos afligido 
Perecerá de el hambre consumido! 
Quando el furor cesar vi de la guerra, 

Y el contento reynar sobre la tierra, 
Lisongera esperanza concebía, 

Que todo fuese bien , y en paz el hombre 

Dias, largos gozase de alegcía; 

¡Mas quanto me engañé! ¡la paz profunda. 

La paz advierto fué tan corruptora 

Como ha sido la guerra destructora! 

Dime guia divina, si te place, 

¿Por qué esto así acontece; 

Y sí toda mi estirpe aquí fenece? 
Miguel responde: aquellos que tu viste 

Entre luxo brillando y las riquezas, 
Aquellos mismos son , que distinguiste 
Combatiendo gloriosos en proezas; 
Pero virtud ninguna les asiste: 
Su valor , sus hazañas y cruezas 
Altos nombres les ganan solamente. 
Sangre humana vertiendo ferozmente. 
Así después , que fieros sujetaron 
Las naciones mas fuertes y valientes, 

Y con sangrientCK^ rios inundaron 



("O 

Los campos que asolaron inclementes, 

Los bélicos trabajos olvidaron, 

Con suspropias pasiones indulgentes, 

Y en el ocio, la crápula y placeres. 
Su ocupación cifraren y^ deberes. 
Mas presto su soberbia y su luxuria, 
La amistad profanando con la injuria, 
Hostiles hechos de la paz nacieron, 
Qu^ a la guerra d^ nuevo origen dieron: 

Y con ella otra vez mas corrompidos 
Quedaron vencedores y vencidos. • 

En vil .esclavitud^ estos perdieron 
Libertad y virtud ; pues conK> vieron, 
Oue eut el combate; $h piedad fingida 
De Dios no fué' gn^p^tj^a , ni acogida, 
De su cuilto, y temdr pada curando 
Bu$i^o);ir solo licenciosa vida, 
Qúal de sus dueños les permite el mando. 
Porque la tierra á tpdos los convida, 
Esclavos , y señores , generosa 
En placer y regalos abundosa, 
^síen desorden tpdo^. corrompidos ' 
Sin verdad , sin modestia , ni justicia, 
Y; olvidada la fé , por varios modos 
Triste depravación es la de todos, 
A excepción de uno solo, único hijo 
'De la Iftz , en un siglo tenebroso. 



( M^ ) 

Bueno contra el exemplo, las costumbres^ 

Y alicientes de un mundo pervertido» 
De sus mismas virtudes ofendido. 

Este justo varón nada temiendo. 
Impávido á la burla» y al insulto^ 
El duro empeño arrostra de su enmieada; 
Trabajando en traerlos á la senda 
De rectitud, y pura, 
Que á la dicha, y la pa2, guia segura; 
Sobre su impenitencia ya inminente 
Anunciando la ira omnipotente. 
Fué con risa de todos escuchado; ; 
Mas Dios desde sü trono le ha obser^do^ 

Y que viva, decreta: á tal intento' 
Una arca prfxligiosa, qual tu viste^ 
Le ordena fabricar, do su familia 
Con él se salve de el común naufragio» 
Entre un mundo malvado» 

Al enojo, de Dios abandonado. 
Apenas en el arca su acogida 
Tendrán los destinados á la vida. 
Hombres y brutos, quando rompe el cielo 
Sus altas cataratas noche , y dia. 
De agua vertiendo arroyos en la tierra; 
Las fuentes de el profundó reventando, 
Al occeano hinchando, 
Saltará la barrera, que le encierra: 



( ^^3 ) 

La inundadon creciendo. 
Irá los jnontes todos sumergiendo, 
Y al aloque de sus hondas derrocado 
Será también el de este Paraiso; 
Juguete de las olas su hermosura. 
Sus árboles , sus flores y verdura 
De el gran rio , y corrientes arrastrado 
Hasta e} mar , do anray gándose , trocado 
En isla estéril servirá á las focas, 
Y^'á jas oreas de abrigo, y do las aves 
Marinas vocingleras sü graznido 
Mezclarán de los monstruos al bramido: 
Sabrás-asi que su salud en váno^ 
De un lugar santo, fiará el profano; 
Mas lo que ha de seguir , repara ahora. 

Tiende su vista Adah^ y ve las aguas 
En que el arca se mece , ya baxando. 
Porque de el norte el soplo penetrante 
Las nubes auyentaba, ^ 

Y la faz de aquel piélago encrespando 
La humedad •, seco y frió , disipaba (73) 
£n -elcristal , que líquido brillaba, 
También el claro sol se está mirando, 

Y por calmar la sed, que le abrasaba, 
Vapores abundantes levantando, 

£1 fluido estancado se apocaba, 
Ytqúal baxa marea se encogía. 



Dulcemente al abismo caminando. 
Que otra vez: en su seno le acogía. 
Sus compuertas hondísimas cerrando, 
Como también el cielo 
Las cataratas, con que inundó el suelo; 
De flotar, entre tanto dexa el arca, 

Y parece en la cumbre ya encallada 
De montaña sublime (74) pues á poco 
Como escollos á verse ya empezaron 
Las rocas qw mas. altas descollaron: (75) 

Y de ellas se despeiían con estruendo. 
Las corrientes al mar , <|ue se iba huyendow 

Explorador entonces de$de el arca - 
Al cuervo le despacha carnicero, i 

Y dos veces también íiel mensagero. 
La paloma veloz, tras de él se envía. 
Por si donde posar su pie ligero 

En árboles ó tí erra, descubría, 

Y la segunda en vuelo lisongero 
De la oliva un ramico. 
Pacifica seiial , trae en su pico. 

El suelo presto en|uto,el padre anciaM 
Con toda su viviente comitiva 
£1 arca dexa y í h tierxa baxa. 
Do las manos alzando, 

Y sus ojos devotos acia .el cielo, 
Gracias rinde al Señor su ardiente zelp: ^ 



» ' ^ 



Y en una nube aquosa que cubría 
Con explendor brillante su cabeza. 
Un ^rco tricolor aparecía 

De tres faxas ornada con belleza. 
Testimonio , que anuncia a su fé pura 
loL alianza de Dios , y paz segura. 

De Adán el alma , en penas abismada, 
A tal aspecto llena de alborozo, 
Así prorrumpe rebosando en gozo, • 
jO celeste maestro, que á mis ojos 
El velo quitas de el ni turo tiempo! 
De su eterna ruina libertada 
La especie humana me asegura el cteloi 

Y con ella igualmente preservada 
Tgda raza viviente sobre el suelo 
]La aflicción con que he visto sepultada 
La tierra en un abismo, y sumergidos 
Mis delinqüentes hijos pervertidos. 
No tan amarga ha sido, . 

Quantoes dulce el placer, con que he mirada 

Este justo , de Dios favorecido. 

Que su ira desarma , y aplacado 

De otro mundo por padre le ha escogido! 

¿Mas qué anuncian las listas arqueadas. 

Con belleza en el cielo recamadas? - 

De el benigno Señor desenojado. 

Si quizá no me engaiía mi deseo, ' ^ 

TOMO II. P 



( aa6) 

El grato sobrecejo dibujado 

£n su hermosura 9 y en su forma veoí 

Y aun pienso si esa faxa babrá ligado 
De la nube, que llena de agua creo^ 
Los^ cantos, porque nunca desatada, 
La tierra vuelva á ser de ella anegada. 

No te engañas, responde el bello arcángel, 
iDios mitigó su cólera piadoso: 
De haber hombres formado pesaroso, (76} 
Viendo la estirpe humana pervertida. 
La tierra toda de violencia llena* 

Y en sus vias la carne corrompidaí 
A una entera ruina la condena; 
Pero ya de su vista separada 

La iniquidad, que yace sümereid^. 
Este justo á sus ojos tanto agrada, (yy) 
Que desarma su ira , y de la pena 
A la estirpe humanal amenazada, 
Su bondosa clemencia ya se olvida: 
El hombre conservado, 
Otra vez será el mundo repoblado. 
Para siempre sus diques el mar cierra, 

Y las aguas de el cielo 
Segunda vez no anegarán la tierra; 
Con el justo hizo Dios esta alianza, 
De el hombre, y animales, por consuelo; 

Y si acaso turbasen su esperanza 



Negras nufces, será dulce recuer^d^ 
£1 arco tricolor^ de sti alto acuerdo. (78) 
Dias^ y íiochesy siembras y cobechas. 
La frialdad y' humedad y el calor seco^ 
Su cutso seguirán , hasta que luego^ 
AI muiido todo purifique el füégo^ 
Y otros cielos , y tierra i renovados^ 
De la justicia sean habitados (79)^ 



I^IK DXt CANTO ONCS« 



ADVERTENCU. 

Para mayor tnteltgencta díí canto docg 
Si jpong la nota s^uiente: 

La'uariacim de tiempos, pfeseníeifuf 
turoff y f asados, usada en esta narracionf 
aunque parezca impropia en nuestra estilo, 
is común en el de los profetas 1 j así la Usa 
el traductor sin reparo^ 



F 2 



CANTO DOCE. 



ARGUMENTO. 

Cambia en gozo , de Adán el vil quebrantOf 
Del Mesías y y Abrahan^ lafrofecía; 
A Eva j que afligida duerme en taniOy 
Consuela un dulce sueño , y da energías 
JDe la espada de fuego al terror santo^ 
Salen del Paraíso rata via; 
M^uel con gran bondad los acompaña^ 
JTlos dexa de Edén, en la. campaña, 

y^viüX viagero suspende su jornada 
Por mas priesa que lleve al (medio dia; 
Asi Miguel suspende su discurso 
£ntre el mundo perdido y restaurado^ 
Por si Adán decir algo pretendia; 
Mas luego dulcemente proseguia. 

£1 principio, y el fin, viste de un mundo, 
Y el hombre conservado , como ha sido 
Qual de otro nuevo tronco producido: • 
Mucho aun que ver te resta , mas advierto 
Que tu vista mortal se ha enflaquecido: 
Para objetos divinos grande esfuerzo. 



("9) 

(Que cansa; y debilita) 

£1 huioano sentido necesita; 

Así con referirte me contento 

Lo que hade suceder: escucha atento* . 

De este segundo tronco mientras pocc^ 
Fuoreo.sus /descendientes, y aun reciente 
El juicio pasado á su memoria 
Espantoso; y terrible se presente, 
A su Dios, temerán, y darán gloria; 

Y viviendo arreglados, 

Se^ en breve tiempo acrecentados. 

En, cosechas de trigo, aceyte y vino 

La tierra generosa . 

llagará sus trabajos abundosa: 

Les darán. sus rebáñeos. becerrillos; • . . > 

Caritos y balantes cprderillos, i 

Que ofrecerán á Dios en sacrificio^ 

Coft.muy* larga: efusión de vino ^víxoy > 

Y el Senqr aceptándolos propicio, 
Entire- fiestas sagradas y alegrías, .^ 
L^^^ Emilias y tribus largos dias ^ 
Gozarán en la pa2,.y con segurcí, 
Baxo^el mando paterno. 

Único entonces, y feliz gobierno: 
Hasta que se levante un ambicioso, 
! Mirando con enfado 
De paterna igualdad el dulce estado. 



Y el áomínio sin mérito orgulloso 

Se abrogue en sus hermanos ; de la tierra 

La concordia arrojando, 

y la ley de natura despreciando. 

A cazar dedicado ^ no las bestias^ 

J.OS hotñbres cazará con arte y guerra> ' 

Ante el Señor nombrado 

Potente cazador , ó por desprecio, 

Del celeste poder , ó porque ufano ' 

Pretenda ser segundo soberano; 

Y aunque acuse á los otros de rebeldes^ • 
De rebelión su nombre es deriyadoT(8o) 
£1 después, y otra turba que le jsigue; 

Y á sus órdenes marcha, ó le acompaña, > 
Caminando de £dén^ acia el ocaso 
Encuentra un llano, dó el infierno arroja 
Betún negro, y ardiente. 

Cok 0I aual, y ladrillos, formar trazn 
Una ciudad , y torre > que eminente • 
Hast^ el cielo se eleve, y sii memoria^ 
^uena, ó mala, le es todo indiferente^ 
Eterna le conseí-ve e)itre la gente; 
Temiendo su altivez y vana gloria, 
Que VíM vez por él mundo dispersada. 
Su fama fuera presto disipada; 
Pero Dios , que á los hombres con frecuencia 
Comidera invisible y los visita (8x) 



La torre viene á ver , antes que afrente. 
Como ellos imaginan , las del cielo; 

Y a sus lenguas por burla, les envia 
Un espíritu vario, que las turbe, 

Y en lu¿ar del lenguage acostumbrado 
Les inspire otro nuevo , y desusado. 

. Con bárbaro ruido 
Discordante rumor hiere el oido 
De voces , yde acentos ignorados, 

Y nadie, uno de otro, es entendidos 
Mutuamente creyéndose burlados, . 
£1 que manda se irrita enfurecido, 

Y todos alterados 

Se insultan , se acometen , se embrabecen^^ 

Y con gritos horribles se enronquecen.^ 
El estruendo, y tumulto clamoroso 
Grande risa en el cielo causar pudo, 

Y en confusión la torre abandonada. 
Quedó por eso, de Babel nombrada. 

Como padre ofendido , Adán entonces^ 
Así clamaba ¡ó hijo destestable! 
Qu e sujetar pretendes tus hermanos 
Usurpando de Dios en los humanos 
La autoridad , que no te há confiado. 
Sobre las bestias , pece? y las aves. 
Como un don , señorío nos ha dado; 
Mas al hombre, del ho&ibre no hizo dueño: 



(Tal tkulo á sí propio resetvadp),- . 
Libre al hombte, delhombre, le badexado. (82) 
¡Pero este usurpador con fiero argu^o 
De someter al. hombre no contento 
Auflf a I)ios con su torre desafia, 

Y sitiai;, quizá I el cielo pretendia! 

¡ Ah mortal infeliz ! ; cómo Uevarás 
Para tí, y el ex^rcito atrevido, .^ 
Provisión suficiente á tal altura? 

Y en |a etérea región, sobre Ig^, .^ubos 
¿Tu grosero pulmón cómo pudiera * 
Tan sutil aura respirar y puya? 

¡En verdad, que aun sobrante, el alimento^ 
]^^ij(r|as allí, fgJtp -de ^liento! - . . V 

JjL^Hamente aborreces, M^gj^l dice, 
Aquel hijo, que asi turb^ el «»^do 
Tranquilo y sosjsgado 
Del hombre , pretendiendo sujetarle^ 

Y su nativa libertad quitarle; 
PefP después de tu primer caida 
La libertad*h;gmana fué perdida: 
La libertad , sq. entiende verdadera» 
Con \fi recta razQ(i tan hermanada, 
Que ser no tiene, de ella separada^ 

La razón en el hombre obscurecida, 
o ya pp obedecida»; 
:Qua;ido,el des^o, y la pasión se a}teran, . 



C^33 > 

De sn gobierno al punto se apoderan, 

Y hacen esclavo al hómbreí 

Que antes de libre, blasonaba el nombre; 

Y como á tal dominio se sujete; 

Su exterior justamen^te Dios somete, 
{Baxo el yugo del vicio envilecido) 
A un injusto tirano aborrecido; 
Mas su culpa al tirano no le quita, 
Quesu injusta violencia Dios permita. (83) 

Naciones hay también tan depravadas^ 
Que toda interna libertad perdida, 
Son de Dios condenadas 
A esclavitud eterna, y aun malditas: 
Buen testigo aquel hijo irreverente 
peí constructor del arca , quando ha oido 
rPor la afrenta que irroga á su gran padre) 
La maldición pesada, 

Con que á servir de esclava dios esclavos f 
Fué su viciosa raza destinada. (84) 

Así el último, al par del primer mundo. 
De mal. en peor irá degenerando^ 
Hasta qué Dios cansado 
De suff ir sus maldades , y enojado, 
Sus ojos del ap^te; y á las gentes 
Abandone en s^s vias delincuentes^ 

Mas habrá, sin embargo, un^ escogid^l 
Xvíjacion a^nadaj que su nombre invoqucí 



( ^34 ) 

De uü 'hombre justo y lecto, procedidaí 
Mas acá del Eufrates residente 

Y entre los falsos ídolos criado: (8$) 
Porque ( no lo creerás ) el patriarca. 
Que escapo del diluvio aun será vivo, 

Y al vivo Dios olvidará su estirpe, 
¡De palo , ó piedra , dioses fabricando» 

Y por dioses sus obras adorando! 
Mas este fiel á Dios tanto le place. 
Que por una visión dexar le manda 
Sus parientes, sus Ídolos, su casa. 
Marchando sin cuidado 

Al país , que le fuere señalado; 
Debiendo salir del una dichosa 
Grande Nación , y ser bendito el mundo 
En uno de su prole venturosa: 

Y aunque do va, no sabe, de repente. 
Creyendo sin dudar, parte obediente, 
A tí verlo no es dado : yo le veo, 
Coh que fe de los suyos , y su patria 
(Vr de Caldea) intrépido se alejk: 
De Harán ya pasa el vado 

Con grande comitiva , acompañado 
D3 siervos y rebaños numerosos. 
No qual mendigo misero y errante: 
Sino todos sus bienes y riquezas 
Al Señor confiando , que le guia 



(¿3$) 

A la tierra ignorada dé, le envía. 

Arriba á Canaám : sus tiendas miro 
Junto á Sichen plantadas en el llano 
Vecino de Doreb; y Dios le ofrece 
Para su descendencia 
Las regiones, que tiene á supresencia^ 
Con quanto desde Hemat, que al norte yace, 
¿>e extiende hasta el desierto al medio dia, 

Y de Hermon , al oriente, 

Hasta el gran mar , que baña el occidente, 
(tos paises te nombro, que hoy sin nombrei 
Estos nombres tendrán en algún dia) (86) 
Mira allí Hermon, y el mar al otro lado; 
(Tpdo qual te señalo está situado) -• ' 
El Carmelo se encumbra en su ribera, ' - 

Y el Jordán allá nace de dos fuentes, - 
Terminando esta tierra acia el levanta ] 
Pero á Sennir (aquella cordillera 

De montes eminentes) 
Sus hijos llegarán en lo adelante.» 
Mas advierte, y pondera la promesa, - ' 
Que en su prole se ha hecho á las nacioaes 
Con oferta' de santas bendiciones: 
Ella tu gran libertador anuncia, 
Que de la sierpe oprima la cabeza; 
(Esto presto sabrás con mas certeza.) 
Mi justo patriarca yenturosp, - 



(«30 

Que te refiero (fiel Abraham llamado} 
Un hijo dexará , y de el un nieto 
De igual sabiduría, 
£n fe $u semejante , y nombradia. 
Quien con doce hijos luego acrecentado^ 
A gn páis pasará llamado Egipto: 
1^1 nieto ya atraviesa aquel undoso 
Kio» que estás mirando 
Por siete bocas en el mar entrando, 
AHÍ á morar un hijo le convida, 
(Quando gime Canaá de hambre oprimida) 
£)e los menores ; mas por sus virtudes, 
A j^e^undo en el reyno levantado 
Por su Rey Faraón, de ellas prendado^ 
Muerde en paz , y su prole numerosa, 
Tanijo luego en Egipto ha propagado^ 
Qu^.á jos reyes futuros temerosa, . 
Uno de ellos reduce , con ultrage/ .. 
A dura esclavitud el hospedage; 

Y á los hijos varones ¡homicida! 
Ordena que al hacer quiten la vida, 
Hftsta que al Señor plugo 

Romper del triste pueblo el duro yugo; 

Y á Moys^s., ya Ai^on su hermano envía, 
Que triiiníantes los lleven á la tierra 

De {Promisión , gran gloria cpnseguida. 
Pero Wes^ quiere, que el tirano impio 



Burlador de su Dios , y sus mensageSi 

Deba ser compelido 

Con terribles portentos , y afligido. 

Sangre serán las aguas , y de ranas, 
De sinifes , y moscas , plaga horrible 
£1 dilatado espacio 
Llenará de su reyno , y su palacio: 
Atacará sin que remedio baste, 
Mortandad pestilente á sus ganados, 

Y á los hombres, y todos los vivientes, 
Ulceras, y vegigas inclementes. 
Rayos, truenos, granizo tormentoso 
Kasgan el ay re , y en la tierra ruedan 
Con torbellino horrendo pavoroso; 

Y las yerbas, las frutas, ó los granos, 
Que de su estrago libertarse puedan, 
De langosta voraz furor insano, 
Dexará todo al punto devorado, 
Nada verde en Egipto conservado: 
Obscuridad palpable, 

Y á la mas viva luz impenetrable, 
Por tres dias el reyno cubre entero: 

Y al fin en todo Egipto un golpe fiero 
En el alto silencio de la noche 

Sus hijos primogénitos heridos (87) 
Hará morir con llantos y gemidos, 

Y aquel dragón del Nilo de esta suerte 



C ^38 ) 

Gon- diez plagas hollado , y abatida^ ' 
Del pueblo fiel consiente la salida; 
Su corazón soberbio y atrevido, 
A la orden del cielo 
Alguna vez humilde ha parecido, 
Pero después , como disuelto yelo, 
Volviendo á helarse, mas se ha endurecido^ 
Tornando á perseguir necio y furioso 
A los mismos que arroja presuroso; 
Mas el mar con su eifércitor le traga. 
Mientras aquellos salvos y seguros. 
De cristal caminaban entrer muros: 
Al uño , y otro lado separada 
Erguida se suspende la honda fiera, 

Y respeta su rápida corriente (88) 
La vara de MoyseS^ hasta que ganar 
Su pueblo rescatado la ribera^ 

¡Tal poder le da Diosl aunque presente. 
Por su ángel los guíí 
Con su nube cubiertos en el día, 

Y alumbrados de noche con el fuego 
De columna brillante, que de el campo 
La marcha y retaguardia aseguraba 
Contra el Rey , que obstinado caminaba 

Y en las sombras nocturnas fe seguia; 
Pero apenas el alba ha parecido, 
Mirando Dios, entre columna, y nube. 



El t^ror en sus huestes ha infundido^ 

Y los carros armados 

Rotas sus ruedas caen destrozados. 

A la orden de Dios, Moyses entonces 
Su vara extiende sobre el mar hinchado^ 

Y la señal potente obedeciendo 
Las olas á su curso se volvieron^ 

Y el exército entero sumergieron; 
Qual un plomo pesado 

£n el hündoso abismo sepultado. (89^ 

Salva y segura la escogida gente 
Marchando , sigue alegre y diligente 
Por las ásperas sendas del desierto. 

Y evitando encontrar los filisteos, 
£1 itifls corto camino abandonaron; 

No fuese que inexpertos los hebreos (90) 
Del temor acosados, 
Si á combatir se viesen obligados. 
Antes que á Cananea se acercasen. 
Retroceder a Egipto concertasen. 
Prefiriendo á ia muerte, 
De esclavitud la vergonzosa suerte^ 
¡Que la vida pacifica, es al cabo, 
De nobles , y plebeyos mas amada, 
Si su pecho no inflama un furor bravo, 
O la guerra por habito es usada! 
Otro bien de esta marcha conseguido, 



( a4o ) 

Pues con su detención en el desierto 
Su gobierno arreglaron , y escogida 
Fué de todas las tribus con acierto. 
Respetable senado, 
Que las leyes tuviese á su cuidado. 

Pero al son de la trompa estrepitosa 
Promulgar estas leyes Dios ordena 
iDe Sinaí en la cumbre tenebrosa, 
Que de horror temblará, y espanto llena, 
Quando con magestad allí descienda, ' 

Y en roxas llamas la montaña encienda. 
El estado civil, y religioso, 

ía. justicia , los ritos , sacrificios, 
Todo será por ellas arreglado: 

Y en las sombras de tipos y figuras 
Conocerán también las criaturas 
Al Redentor divino prenunciado. 
Que á romper destinado 

De la sierpe maldita la cabeza, 
Dexará no temida su fiereza, 

Y el humano rescate completado. 
Pero la voz terrible 

Del Señor, á su pueblo no es sufrible (91) 

Y humildes ruegan con temor piadoso 
Su voluntad les muestre generoso 

Por medio de Moyses ; y á Dios le place: 
Cesa el terror, y quedan instruidos. 



Mediadot necesita el mortal frágil; 

Y que á Dios no hay sin el^ acceso fácil: 
Así tom^ este encargo pásagero, 

En figura, Moyses, del verdadero 
Mediador, y Mesías, 
Anunciado de tantas profecías^ 

Ordenados los ritos ^ y las leyes, 
Tanto agradan á Dios todas las gentes^ 
A sus santos profetas obedientes, 
Que habitar quiere entre ellas , y una tiendn 
A Moyses' fabricarle allí encomienda: 
Tabeínaculo santo prodigioso, 
Cuyo noble modelo, 
Dibujado le entrega desde el cielo; 
Según el qual, de cedro un santuario 
Le construye cubierto de oro puro: 
Allí una arca j y en ella conservado 
Se guardará seguro 
Su pacto , y testimonio, consagrado 
Para eterno recuerdo en lo futuro, 
Do su piedad sobre ella colocado 
Un trono de oro, cubren sus confines 
La$ alas de dos áureos querubines: 
Delante siete lamparas ardían, 
(Emblema de los fuegos celestiales) 

Y mientras que la marcha suspendían, > 
Sombreaba la tienda y sus umbrales 

TOMO Ih Q 



(242) 

Una nube admirable por el día; 
Que brillante de noche relucia. 

Finalmente del ángel conducidos 
A la tierra llegaron escogida, 
A Abrahan y su estirpe prometida. 
Lo demasy referirte, largo fuera, 
¡Qué bat alias ! ¡ qué reyes no han vencido! 
¡Qué rey nos no han ganado, y destruido! 
¡Su poder todo arrolla ! el sol se para: 
La luna se suspende en su carrera, 

Y la noche ligera 

Detiene un dia entero el pardo vuelo^ 

Y dé un hombre la voz respeta el cielo; 
De un hombre, que al sol manda se detenga 
En Gilbeon , y que la bella luna 

De Afalon sobre el valle se contenga 
Mientras vence; y completa su fortuna 
Victorioso Israel ; así se llama 
De Abrahan el segundo descendiente 
Hijo de Isaac ; y así también nombrada 
Será su estirpe, y tierra conquistada (92^ 
Aqui Adán le interrumpe ¡ó ángel dice; 
Luz de mi obscuridad, nuncio del cielo! 
¡Quantas cosas me enseñas prodigiosas! 

Y las que de aquel justo me revelas, 

( De Abraham , y su prole) que graciosas» 
Ahora si que mi vista está sin velo. 



( ^"^ ) 

Mi corazón sosiega sin recelo, 

Y un aíbor ya diviso de alegría, 
Disipado el temor, qne me acosaba, 
Qu^do la suerte mia, 

Y de todos mis hijos meditaba: 
¡Mis ojos ya descubren aquel dia: 
Aquel dia feliz que en las naciones 
Derramará perpetuas bendiciones! 
No merecida luz al atrevido, 
Que la ciencia vedada 

Tentó adquirir por medio prohibido. 
¿Mas como tanta ley fue promulgada 
Al pueblo, do morar Dios ha escogido? 
Leyes, culpas arguyen y pecados:::: 
¡Y habitar puede Dios entre malvados!.. 
Son hijos tuyos, le responde eí ángel; 
:::Y al mal, por tanto, todos inclinados; 
Pero de su malicia amonestados 
Por las leyes serán^ quando en si adviertan 
Su inclinación maligna depravada 
Contra la ley luchando develada; 
Mas la ley , que el delito hace patente 
Verán para borrarle insuficiente > 

Con la sangre de toros y de cabras: 

Y una sangre mas noble, y mas preciosa 
Sentirán que á este efecto era forzosa. 
¡Si ciertamente solo la del justo 

Q a 



Puede espiar el crimen del írijustóf ' ' ^ . 
AI hombrfe por la fe justificado, 
Su jmtícfar y ^umeritxj imputado 
Solo así podrá ser, j eri paz tranquila 
Su conciencia vivif, y sosegado; * 
A lo qué ceremonias no -bastaran, 
Pues dé la ley con 'ritos no cumpliera . 
La mor» -parte, sin la que perdida 
Era toda esperanza ya de vida. 

Mas la ley los diápoñe á nuevo pacto, 

Y á íñejor^ alianza, quándo lleguen 
Los tiempos, que Dios tiene 'señalados:, 
Entonces" doctrinados, '• 

A simbólicas sombras y figuras. 
Seguirán -de verdad lasr luces puras> - ^ 

Y la carne "en espíritu trocada 

Será la ley en libertad mudada, * ^ •• 

Y en amor filial él dütcfe miedo; - 
Con Ubre aceptación • de dulce gracia. 
De las obras legales 

A las deJfé pasando liberales. 

Asi Moyses aunque dfe Dios amiado. 
Como era sólo de la ley ministró,. 
Introducir su pueblo no ha logrado 
De Canaaíi en la tierra prometida; 

Y á- Josué tal favor fué reservado; 
(De las gQnte$ Jesús también llamado') 






Que k sjijerpe .eneiTiig^a is^jetandQj ^; 
Al ho§^x^/eB este m]imaO; extray^o^ 
Por sus ásperas selvas ,vago erraa^t ;, r í 
Al Pasaiso llevará triunfante* • , . . r • 
Est^:E«fiya.ej5cpgf<lo;s ; ;.m<;i :::i 
En la Caiíjaa[t«FMOj»,i/i|ír,oducídí»;c3,c í.'. 
Dichoso.yivi^ pqy,;arg9 íieníBo»au c : .'^ 
Ifí^m. ^e SHJ peca4os iptfiirruiDi^ft .^(^ 
La quietvid.iiíc«?p|i,-,y^á,su casfjgo . m\ 

Del yugo de Ias.:8?8í9P.i i, . , -.. :i:, b <. . -' 
Los Ubeií%.prwn?r(ftíi>oj:Jwqes,;, c,-,-.-, . [ 

"í-pPÍ. reyes, v^íeíííe^,. . _ , ., ,-.,; -, ;• > 

Qué elqcte^.dpl ,Sf3g9r,tíarán síis v,^e|| ; 

Del pueblo en la^^gp?5i._^di^gent^}, '.. ¡ 

Y el rej;; segundo ;jP9{r, piedad famoso^ ; < 

En ju^,fcáa. y ea.^mpf ppdqroso,; '. ,;! ;, , 

La promesa cons^gu^rirrevofabl^,: ,, ^v. 

Que un reyno le ^ají^ij^* perdu^W^.. 

Prom^fíB: qye en g«f, qíptos ,. ..^r . '. 

Publican jtadqp losprpfetas sjniíps^ ... , . 

Cojji^.igu^ingnte.ciuedei reym^, tro'npo. 

De este<íey:,,que,David será.U^oíadp, . 

Saldrá de la muger 'fuella pf ql,e> r ^ 

Aquel,^iÍ9.,4 Al??ra^i,' y. á tí , apiwjciadoi 



PeO^oáo' él uriitrcrso la esperahiá, 

Y rey á cuyo rcyno fin rio alcanza. - 
Pero antes á David sucecfer debe* 

Larga lerie de reyes, y. su hijo, - 
En ciencia , y en riqueza prepotente, - 
Vn templo, al arca, labrará eminente^ ; 
Al arca «que entre rtul^es todavía, 
Baxo una tienda errante subsistía. 

De los reyes siguientes, parte buenos, 
Parte ñialos serán, y la memoria ' 
De estos mas' larga ée'.^Verá en lailtístoria; 

Y á Jas -tulpas del- ptieblo acumuhdos 
Sus delitos V vil idilátria, - ' - 

La cólera de Dios taiitü'cohcitánj '* ^ 
Que los reyes, su rey no, el arca , templo 

Y Guanto hay á su culto destinado. 
Sera con triste, exemplb, ' * 
Al «desprecio, y rapiñas entregado 
De la ciudad, do viste confundidas 
De su torre las obráis atrevidas. 
Setebta^ años alli serán cautivos, *' 
Mas después sus piedades recordando. 
Del pacto eterno con David jurado. 
Moviendo el corazón de sus señores^ 
Libertad les darán, y renovando- 

El templo arruinado, 
^Pobres viviendo, libres de temores, 



( íi47 > 

Un tiempo mantendrán porte arreglado; 
Pero ' creciendo en numero, y riqueza 
La disensión y la discordia empieza 
Por los mismos, que al culto consagrados 
A la paz deben todos sus cuidados; 
£l templo sediciosos profanaron 
Hechos dueños del cetro, y revelados: 
Del gran David los hijos despreciaron; 

Y él rey no pasa , al fin , á un extrange ro (94) 
Para que de esta suerte el verdadero 
Mesias^ rey uQgido, 

Obscuro nazca humilde y abatido. 
Mas anuncia á la tierra su llegada 
Una estrella jamas vista en el cielo, 
Con brillante explendor desconocido, 
Que alumbrando al oriente un santo zelo 
De adorar al Señor recien nacido 
£n sus reyes enciende, y con desvelo 
De mirra , incienso y oro, ricos dones, 
Los guia , á tributarle en oblaciones. 
Celestial mensagero al mismo tiempo 
Del' empíreo desciende , y donde nace • 
El Mesias revela 

A los pastores, por la noche en vela, 
Que allá corren con paso presuroso, ; 

Y escuchan con encanto 
Entonar á los angeles el canto 



048) 

_ ♦ ♦ ■ . <• 

Del himno naltalicip melodioso, " 
J Una virgen purísima ^s su madre 
JTelfoder del altísimo su padrel (9)5) 
Pero al trono subiendo hereditario, 
Se extenderá su reyno en todo el mundo, 

Y su gloria en el cielo , y el profundo. 
Calló el Ángel;:: Adán sobrecogido 

Del gozo , cuyo extremo al ^Sentimiento 

Koba el llanto y suspende voz y aliento; 

Mas luego reparado. 

Su placer ae esta suerte ha -rebosado. 

I O profeta de nuevas tan alegtés, 

Que completan y exceden mi espeíranza! 

¡ Ahora si clai^o alcanza 

Mi entendimiento ufano - 

Lo que siemprébüscüba,ysiempréen vano. 

De nuestra es^ectacfón él'graíi objeto 

Conlprénde ya porque será llamado 

Puole de la muger ¡ ó virgen madre ! (96) 

j O amor de lós^ cielos! \ Dios H- salve! ' 

¡Pe/ó tu de mi t tonco salir debes, 

Y de tu vientre .el hijo del muy alto ! 
....¡Asi con Dios. el hombrSs será unido !.,» • 
jAhl^pués coílíola sierpe enfurecida 
Evitar ya podré mortal hei'idá ? 

¿Mas dónde, y corno pa^rá el combate? 
I Y qué golpe romper pyede omiaoso 



El carcañal del vencedor hñcf^óf 

üo tai combate sueñes como un duelo» 
Miguel contesta; ni locales pienses 
Del talón, ó cabeza, las heridas: 
Ni que tal vez, por combatir más fiíerte 
A su ^ro enemigo, 
La humanidad consigo 
Junte ei hijo de Dios; no de €sta( suerte 
Se vence á Satanás: ¿qué golpe ^ crudo 
Quando.cayó del cíelo no ha sufrida? 
¿Y de muerte ^(mtódo herirle pudo? 
No es de ser destruido su destino; 
En tí, y tu prole (salvador divino). 
Vendrá á curarelmdl, que te ha 'causados 
Y dexatá su brázQ onmipo tenté ^ - 
Sui obras • y poder aniquilado, (97) ; - * 
Mas «hces debd ei mi^fho complaciente 
Sujetarise a la ley ^^ué^ has qu^bmntadOf 
Y'^lycastigo sufrir 'himníidemente, 
La muerte; pena triste! 
Que por. tu odiosa culpa mereciste/ ' 
La justicia de Dios d« otra manera: :- 
:!Ni satisfecha ni aplacada fuera, ^ - 
Pero la ley , que cumplirá obediexite (98) 
Por amor la cumpliera solamente; 
i Y a^ ,en carne morml vendrá amoioso. 
Para 'pagar tu pena merecida -- ^ ^ . 



(^50) 

Con in&me suplicio, y triste vida, 
La que dichosa o&ece á todos quantos 
£n su divina redención creyeren, 
En día solo su remedio vieren, 
Y de. salvarse funden la esperanza 
En su obediencia , méritos sagrados^ 
Que por la fe imputados, . 
Gozaran. coma propios^ advertidos . 
Que las obras mas justas : y leales 
No bastan á salvar a los mortales. 
Entre los hombres vivirá por eso^ 
Aborrecido, blasfemado y preso, 
Juzgado y condenado 
A una muerte afrentosa , en cruz clavado 
Por su misma nación^ (vil homicida 
Del que^ Vino á morir, por darle vida! 
Pero él clava en la cruz tus enemigos, 
X^a ley qu^ te condena, y los pecados 
Del hombre son con él crucificados» {loo} 
Ni mas ya dañarán al fiel creyente,. 
Que le conozca y áirva rectamente (lo i) 

Asi: muere, mas. presto resucita:. 
Breve imperio sobre él la muerte usurpa: 
Antes que el alba raye al tercer dia 
Jjt verán las estrellas matutinas 
De su tumba salir con mas frescura, (loa) 
Y mas brillante , que la aurora pura» 



Tu rcscaise pagado , y ftáiaúác» ;^ 
Con m muerte los liaQibres,\si lamida 
Que el Señor ies ofrece tan propidd^ 
No desprecian-, y abrazaii con fé - Viva 
nyficlhrasbuenkísfééüHdd)^ 03) 

í^or este ¿echo divino tu se¡iteüd% ] 

Y tu pena mortal:, son abolidas: 
De otra suerte en' pecado pereciera^ 

Y á la' vida feliz nunca' volvieras. - 
Este es el hecho que de &tán tostífñ' 

La cabe^) y destruye su potencia, • 

Desfkliyéñdo «1 pecado,,' y á la niuéfté 
De' su poder apoyo ,• -y brazo fuerüe:' 

Y aun contra él revelados^ en *sm \si^nés 
Clavarán mas profundas dardo¿ fieros^ ' 
Qued^oa la muerte temporal él pudo- - 
Quebrar el cajrcafial del Tictoriosb, ' ^' 

Y de quaútos redime -generoso, '' > ' 
Hecha piaso feliz á íninortal vida,-- ''[ ' * 
La muef'te á un suéñó dulce parecida* ^ 

Cortó tiempo después que resucite^ ' ^- 
Se detendrá también sobre la tierra> ' ^ 
Para ver- sus discípulos amados, : ' ' - 
En vida siempre compañeros fieles: •'^ 

encargarles que den á las nacioiles*, - 
Como del aprendieron , sus lecciones: 

La salud anunciando á los que creao^ - * 



Y en aMf fiUrá J«w^^ 

Selll/ofif' que suií'mtfienesibcMrrftda^ : * 
Son ^;)i&f $sinta;yyavreengeadíaáo(^ . 
Cop/ft^ioiQ constante V y p/eyeBÍ4o 
^§ i^ nwaeiíe: alrdigií©recjk)j y i *»feii*la, 

Y enseñarán! á todoTiel ^xbe ent^'^^; : : 
Porqpe ,á)^e aqí^L^anprf ^W*mi. * "' 
Stxi la silKíiíifti^ xiftrfplpil gqutílosj.' ;. ; 
Qi^4Í# Afetthifti t»p i^r'dfeKíBpdiefltes 
Sirio áJ{)R hijos 4fíVííífé» benitas í. r ^ 
E%j58rjpfofe tiS/g^!ftí§rí^tie,cseyejrWf ' 
Del mwi¿©ien^*qp^«r* pa?te qw^ v;i«*B 

DejspjJ^sísuj.cQijtttóosi, y Ips fuy^:», . , 
Subirá^|MW{^ ,6»e< /teiítarioso, : . : 

Y el pri^íiji^ ác^ay/ie.,' el dr^igon . fi^ro, 
Sorpreofl^or, bargaao' de cadepas ' 

Ser4iííe>.?llí.arrQJájdg«tera^me»tf> . ..- 
Arr^jfodo .vilmení^^-jvj . . '• 

Por n^p^dfi my^jj^A eternas peías. 

£n su glojáa <^pi^j$s t^riuiítante entrando 
A ocupartiYplveíáim.^íiguo trono, ; 
A lfs5tí§$^a de I^lpsipadre^ ensalzado 
Sobfejq^d^tobayin/^S/altpallf nombrada 
I>»¡ífe4?nde^ll^^a¿Q pi universa 






Al extremo fatal dé átímhia' 
De' J)óáe?'^ de gloría circundado '^ 

Vendtaá. juzgar los vivos y los muertos; 
Destinando los maloyal castigo, 

Y á los buenos UeVaodolos consigo^- 
A mansión mas feliz, y ^nturosa, ' ' '- * 
Que eíta tuya , ó Adán tan deliciosa. ' * *" 
Asi liablaba Miguel; p^rohace pausa ' ^ 
En eáte* gran periodo del mundo, • • - 

Y Adan-:grita de gozo transportado. > 
! O infinita bondad , bondad inmensa ! - 
Que el liial en bien trocado, - í 
Tan grande bien del alma has producido 
Con tnayor maravilla, que has criado - * 
El mundo de la nada, y laluz pura í 
De fós densas tinieblas ha salido! '-'~ 

¡ Al ver de' mi pecado . ' '. 

El efecto feliz inesperados 5 

Quanto crece la gldrm de tu nombre! '• ^ 
Quanto aüfás grande amor muestras al hombiíb 
¡Y tu gloría mayor piedad respira, L 

Que venganzas contra él, tu justa ira I '- 
....Dudoso miro ya la culpa mia; • « 

Y entre ^1 pesar fluctuó , y la alegría! ^ 
¿Mas sí debe el- Señor volverse al cielo,* i- 
Que será' de los pocos, cjué en su vida^ i 
Fieles^y justos sieitíj^ra W^iguiercíni-: ::-** 



CM4) 

¿Entre una grey . impía •' r* - . 
Quién podrá ser su amparo, quién su guia? 
¿Los que fueron con él lobos rapaces. 
Mas piadosos serán con sus sequaces? 
No sin duda, Miguel le respondia: 
Pero del alto cielo 
Atenderá bien presto á su consuelo, 

Y enviará (de su padre ya ofrecido) 
Espíritu sobre ellos, descendido (104) 
Que su pecho conforte , y en él grabe 
La l&y de fé, de amor obra suave; 

Y los guie en las sendas de justicia, 
Dé e&pirituales armas defendidos, 
Do se apaguen los dardos inflamados 
De Satanás contra ellos arrojados. 

No les asustarán de hombres algunos 
Amenazas , tormentos , ni la muerte: 
Los mas dulces consuelos interiores 
Gozarán entre penas y dolores. 
Venciendo su valor y su firmeza^ 
De los crudos tiranos la fiereza. 
£} Espíritu Santo derramada 
En aquellos apostóles electos 
Para dar testimonio a las naciones 
De las santas verdades y misterios. 
De dones prodigiosos adornados, 
Alcanzarán también los bautizados^ 



(»55) 

« 

Hablaran todas las lenguas, y de Cristo 
Imitarán con pasmo los milagros; 
De esta suerte gran numero de gentes 
Ganarán en el mundo, que asombrados 
Correrán á escucharles con anhelo 
Las noticias traídas desde el cielo. 
Su curso felizmente consumado, 
Dexarán de sus hechos y doctrina 
Monumentos y escritos; pero luego 
El común enemigo con su maña 
Sembrará astuto, errores y zizaña, 
X<as divinas verdades alterando, (105) 
Y la unidad con cismas inquietando 
Por lobos , que en pastores disfrazados 
Cpn&lso zelo para mayor daño, 
Penetrarán de Cristo en el rebaño. 
Pero en tantas discordias y aflicciones 
£1 Espíritu Santo que al gobierno 
Del fiel pueblo enviado 

Ffie por su salvador i^esucitado^ 

La fé sincera y pura, 

Inalterable guardará segura, 

Hasta que llegue el dia suspirado 

(De la malicia el rey no aniquilado) 

¡ Dia para los buenos apacible, 

Quanto horrendo á los malos , y terrible ! 

£n que al fin se verá sobre las nubes 



Brillante al i^dentor en alta gloria, 

Y triunfante gozando su victoria; 
Condenar entre llamas al profundo 
A Satán y los suyos : todo el mundo 
Será también entonces abrasado: . 

Y del fuego al ardor purificado,. 
Nuevos cielos saldrán y nueva tierra (i 06) 
Do en los siglos eternos , y entre gustos^ 
A presencia de Dios, para los justos 

£n dulce venturosa compañía. 
Amor todo será^ paz y alegría. 

Calló, y Adán por ultimo le dice: 
¡O profeta bendito, que ligero 
Has corrido los siglos fugitivos 
Del mundo pasagero hasta que al cabo^ 
Paró del veloz tiempo la carrera. 
Do la vista no alcanza; sino abismo 
De inmensa eternidad alli perdida, 
De tiempo , de extensión, toda medida! 
¡Gracias á tu bondad T ya de este sitio 
Partiré satisfecho el pensamiento, 
Habiendo en este vaso recogido 
Quantos conocimientos han cabido 
Mayor curiosidad fue mi locura^ 

Y quedo para siempre convencido, 
Que la única ciencia, noble, y pura> 
Solo de Dios (:onsiste en la obediencia: 



( 2^57 ) 

Qual si fuera seosible su presencia 
Vivirá con temor en su servicio, 

Y con amor le miraré propicio, 
Djcrramar en sus obr^ sii clemencia; 
Sacar del mal , el bien iba9 ventajoso 
Con alta providencia, y de las cosas 
Mas comunes, hacer las mías preciosas; 
Con la simple, dulzura^ 

Del soberbio humillar la cerviz dura^ 

Y la ciencia mundana, y arrogante 
Confundir por la voz del ignorante: 
También de la verdad por la victoria 
Sufrir y padecer tendré por gloria; 

Y creo firmemente que la muerte 
Abre al justo la puerta de la vida: 
Por exemplo y doctrina asi enseñado 
Del que ha de ser mi redentor amado* 

Miguel le dice por final respuesta: 
Eso , Adán , aprendiendo, 
Quanto importa saber has apurado; 
¡ Vano de saber mas es el cuidado ! 

Y si nombres, y numero alcanzaras 
De los astros brillantes con desvelo; 

Y la virtud de todos comprehendieras^ 
O los senos profundos penetraras, 
Koto de la natura el denso velo, 

Y de Dios los secretos entendieras, 

TOMO 21. It 



í 



(^58) 

Que en siis obras encierra, 
En los cielos , el ayre , mar y tierra. 
No de sabio mas nombre merecieras: 
Aun qúando todo el mundo gobernaras, 

Y sus riquezas todas poseyeras: 
Resta solo , que á tu sabiduria 
Corresponda en los hechos la energía 
De virtud, de paciencia, fé, templanza, 

Y amor , ó caridad después llamada, 
(Alma de todo) con la qual dichoso 
No te será gravoso 

Dexar del Paraíso la morada: 
Porque alegre contento y satisfischo 
Mas feliz le tendrás dentro de el pecho. 
Pero la hora de partir obliga 
A deXar de esta cumbre la atalaya: (107) 
La guardia mira, que aposté en el monte» 
Ya moverse desea , y á su frente 
Flanmigera lo indica aquella espada. 
Que allí ves ondear resplandeciente: 
No detención mas larga es tolerada: 
Vete, y despierta á Eva diligente; 
Tranquila esta, sumisa y resignada. 
Grato nuncio del bien le inspiré un sueño. 
Que calmó su inquietud, dulce, alhagueño; 
Dile oportuno quanto me has oido: 
Entienda especialmente con fé pura^ 



Que del género humano eternameiattí 
£a su prole la dicha se asegura; . 

Y ambos por largos años felizmente . 
Vivid con fiel unión,, pues la amargurSi 
Que vuestra culpa derramó en la vida, 
Templará el dulce fin > que ya oi cohibida^ 

No;dixo mas el ángel; y del monte 
Los dos baxando ^ Adán se le ad^lantay 

Y al bosquedillo corre presuroso, 

£n donde Eva al subir quedó dormida* 
Mgs ella ya despierta y consolada^ 
Así le dice amable , y alentada. 
Nada ignoro , ó Adán , se do estuviste^ 
Porque Dios aun durmiendo nos asiste, 

Y con sueños propicios 

De favores nos llena, y béneficiosí 
De esta muerte mi pena ha disipado, 
' Luego que á mi dolor quedé rendida: 
Mi corazón despierta confortado: 

Y Con valor resuelto á la partida, 
De presagios felices animado: 
Anda pues, ya te sigo, prevenida, 
Que todo mi consuelo 

En tí solo se cifra baxo el cíelo: 
¡En tí, por mi delito, mal hadado, 

Y de este feliz sitio desterrado! 
Pero mas :me conforta todavía, 

n 2 



(>^o ) 

Partir de aquí segura, que algún día, 
Por un favor, que indigna no merezco^ 
De mí saldrá k prole prometida, 
Por quien será salvado 
Todo lo que ha perdido mi pecado. 
•« Así la madre universal decia, 

Y Adán lleno de gozo la escuchaba; 
Mas no le respondía 

Porque cercano el ángel ya llegaba, 

Y d¿l frontero monte descendía 

La guardia, que brillante allí acampaba, 

Y en esquadron formada; 

Baxa á ocupar sus puestos deslizada, 
Qual terrestie Meteoro , ó Nieblina 
Por la tarde exhalada de algún rio 
Se extiende silenciosa ^ 
Sobre Ja húmeda tierra pantanosa,* 

Y al labrador , que dexa su fatiga, 
A doblar presuroso el paso obliga* 

BlandÍ43ndo fulminante 
La espada del Señor , brilla a su frento 
A inñamado cometa semejante; 

Y aquel clima templado ya resiente 
El tórrido vapor , que despedía, 

Y de Libia ayre adusto parecía. 
¡Así de nuestros padres , presu roo 

Miguel, aguija el paso perezoso! 



De sus manos los totna y los conducaí 
A la puerta oriental del Paraíso^ 
Do faóxando ligeros á la hondura ' 
Desparece , y los dexa en la llanura. 

Atrás vuelven su vista eii el.instaáté}. 
Y ala parte oriental de su morada 
La espada fulminante 
Ven en hondas flamígeras vibrada^ 
Ysu elevada puerta. 
Con armas centellagte^ ya cubierta 
De tremendos semblantes ocupada. ((08} 
* Verter les hizolágrimas natura, 
^ ...Mas la vista de un mundo , que anchuroso 
Lugares^ ofrecía á su reposo, 
Las erixuga , calmando siu amargura; 
Aunque errante su paso , y vagaroso, ' ^ 
Asidos de la mano con ternura, ' 
£ñ.el £den por solitaria via 
Siguen la providencia, quelos guia^ 

i 

FIN DJEL CANTO D0CX« . 



(a6a) 

NOTAS 

PEIí TOMO SEGUNDO. 

(i) La, fíbula de ^elerofonte es una ¡iivec-* 
f iva contra la vana presunción del hombre en sus 
temerarias (empresas; pues viéndose sobre un' ca- 
ballo con alas, en el que vencié á la quimera, -tentó 
▼olar alciplo; de :1o qiie Júpiter enojado. »nyi6 
lina mosca , que irritando* al bruto alado cof sus 
molestas picaduras dio en tierra sobre los pampof 
füeyos con jclpresMUtuoso' caballero, 

(3) Peus tentavit eos (^ justas ^ iijiveait ^fllof 
flignos se sapient. cap. 3. v. j. ; - 

(4) Esta expresión de Milton es repetida COD 
^eqüepcia por ^anta Teresa. 

(5) ; Xa' creación de ios hombres con objeto de 
reempl^^ar $> los ángeles perdidos es una opinión 
piadosa ^ y harto general entre los cristianos- f 
judíos ; y que' los ángeJes precedieron al niundo , es 
doctrina expresa' de S. Basilio, 3* Auibrosió j 
ptros í^tos doctores. ... '....; 

(6) Abisus sicut yestimentum atnictu £jus» 
psalin. 103. 

(7) Super montes stabunt aquo ab increpationp 
fuá fugienf-psal.'ioj v. áry.:/. • : 1 

Ascendgnt montes , et descendunt campi in lo* 
isum , quem fundasti civ. v. 8. 

(8) ...Last rose as ¡n dance the stately trees. 
Cp) Sigue Milton aquí la paráfrasis caMea 

que Ife J^feílina , donde la vulgata/«^«í^. 

Cip) Exultavit ut gigas ad currendam yiam^ 
ák^ Pmd del ^ol ^n ipl^almo 18, y. $, 



(i i) X49 pleiades naden cofi el sol en li |j|it. 
inarera; y parece «adoptó Milton la opinión piadon 
sa de los que fixan este dia la creación en ^t 2$ 
de marzo^- ' 

(12) Este parece ser el dragón deque babU 
David en el salmo 103 v. 26. 

(13) £n.el cap. 40 de Job. se habla del Eelie- 
snot como .'del mayor anipi^l terrestre : alguqo^ 
creen es. el elefante; perp h descripción que s« 
hace allí del no'le corresponde, ni á algún otro anír 
mal conocido ; . quizá se perdió su especie , como 
la de aquellos 'monstruosos esqueletos, que suelen 
bailarse en el. Norte de Ew^opa y en la América» 

(14) £1 hipopótamo , en el qual y el cocodcÜQ 
fttiere significar ,Milton todos los anfíbips. 

♦ (15): ATeasc: í Bufón p^ít f atender jnejqr 1<| 
que quiere decir Milton. 

^ (lí). Eá de Mniírar que bien aprovecha Millón 
delaxx^Srton sagrada del Qqtícsis factamus JfpfnJn 
ntm< ad tm^ginem fi sinúlii;udinem nostr^m : h(^¿(^'i 
ntoi^el homki'e^d.nuestY£^ sffnejanz^ para re^Izai; 
s|i;natt»riJe7a ^óbrci todo lo demás criado j que soIq 
parece obra del hijo querido se le atribuye en sin« 
guiar Ía'cre$ic¡op.: in frlncifio creavtt Deus ccílunk 
t terrantí. ctióJ}ios el cielo jf la tierra en' el prjnci^ 
fio : muestra que para la especial creación ó íbr-r 
macion ¡del hombre se habla en plural manifestan-n 
do el especial concurso del padr<q. 

• Y, es también de notar , que hablando la JEscri- 
tura del espíritu que discurría , ó volaba sobre el 
abismo se halla indicada ya la trinidad en el testa-* 
mentó viejo cotitra lo que muchos opinaron. 

(17) Ignorando Adán las alteraciones en el sis- 
tema del mundo , que siguieron al pecado, no podía 
cjLtendersc í pedir mas movimientos en la tierra. 



( 4^4 ) 

• '(tV'j líriftiSüfíí'trádtdit distHrtttfofif íeotéln; ut 
non Ipyeníat hoíno ópus , quod operaUlsíe&t Deut 
& initío usque ad finem. 

. í^lp) Se omite un verso que habla de cklos y 
tpicicloSy se cree: que con alguna e;]aivócadon del 
autor o su editor. < > { 

^ (26) Soles se 'ilattiíto los aatrOí; que brillan con 
luz propia , y lufhts los que la recaben' de otros i y 
ttsí alude Miltoñ aquií á las estrellas y' cometas, 
6 planetas posteriormente descubii^rtos / y que coda 
did se descubren ton 4os! telescopios; no á soles y 
lunas concebidos » y procr^dos míos de otros, 
como traduce aquípelille» atribuyendo 'á Miltoa 
tan grosero error con notoria injustfcík; í 

^ai) -Esta luz masculina y femenina •es un^ 
tbvéncion ridicula , oatúo otras mqchas dé ^a astro* 
logia judicaria. i .,> - 

'^' (2 2) Xlílton pone en boca del ángel los 'vanos 
discursos de los hombres, comoiefbeító-de su in*' 
quieta é inútil curiosidad ;• mas ho adopta como' 
6na vé'rdad , ú opinión propia siiyá^ , la* población 
dé k» astros, expresánEiente añadiendo en d v. 159 
9yes una cosa svhre que sé está disputandt^^Mhuii 
té dispute. Y rio és aquí menor la 'infiddlidad de- 
fe traducción citada/ haeiendo decir al atitor, que 
sin duda sop los asti'ós todos habitados, tradu-. 
ciendo la exprcáiólá -inglesa por eátá francesa' 
S^ns doute lis sont touts habiteés. En el verso 168. 
/ (23) Este es el verdadero y sencillo ♦ lenguage 
oe la naturaleza desnuda de enseñanza , y preven-' 
cion; pero dotada de la razón, que caracteriza üa 
ser radonal en su pfópia especie :; { y cómo uñ 
Ateo'con todos sus 'sofismas responderá a un salvage, 
^ue le hiciese las mismas preguntas? preguntas sí»' 
«rtificio, hijas necesarias del deseo y. natural curio- 



oes) 

•Idad del hombre eñ quálquierá esta'cbVet mas iti<« 
civil y br»tal> (Júc se le imagine, como se le 
suponga con la facultad (ínsita á su esencia ) do 
pensar ; pero curiosidad que le hace descubrir sm 
estudio la e^stencia de una mano desconocida , y 
bienhechora á quien debe el ser , que tiene sin ha- 
berlo él pedido ni procurado : de cuyas primeras 
ideas nacen consecutivas y necesarias las del agra- 
decimiento , amor y sumisión ]á quien tanto puede 
y tanto se le debe; y en seguida la de hacer cono- 
cer estos afectos por señales y demostraciones ex-, 
^ores i este ente invisible ^ de lo que dimanarla 
adoración interior , y el culto exterior que la- ma-» 
sifiesta : y especialmente el origen de los holocaus- 
tos y sacrificios ; así por ser la ofrenda natural 
expresión de l^^üatitud ; como porque el fuego pa- 
recía el vehiculo mas propio para elevarlos eil 
▼tfporá una superior esfera, donde era obio imagi- 
nar estariá oculto i la humana vista el ente bienhechor^ 
<{ue a hombre buscaría en vano sobi« la tierra. 
:- (a4) La multiplicación arguye insuficiencia de 
imo solo , y de aquí infieren los filósofos que la uni- 
dad es atributo esencial de Dios correlativo á la 
omnipotencia^ 

(25) Tal filé la de quien expresamente dixo? 
Jiie est films meus dilectus in fuo mihi cémplacuit^ 
& Máth# cap. 9. V* último. 

(26) Aquí anuncia Milton de una manera su- 
blime el misterio de la Encarnación «y cojno á una 
criatura .humana se comunicó por unión el carácter 
de la divinidad , llamándose juntamente Dios y 
hombre á Jesucristo. 

(27) Non est ¿fúñum kominem tsse solum. Genes* 
cap. V. 

jt í^a8) Hécc vocaUtur vir ago quia di vkú sun^tSk 



(266) 

€ff f dicé el Geficsis t Adán la dio sombré , qót 
explicase su naturaleza > pero esta analogía se pier-* 
de en el latín , y otras lenguas : mas en el ingles se 
conserva : man » hombre lüoman muger « son corre- 
lativos : así dice Milton ivoman ishername ofman 
9XtracUcd\ lo que procuré conservar en la traduc-» 
cton por la analogía de hembra y hombre , pues 
aunque hembra es general á todo animal femenino^ 
es por antonomasia propio de la muger ^ particular* 
mente en España. 

(20) "Whom to lovt ts ta ohty : dice Milton se* 
gun las expresiones, del mismo Jesucristo en los 
cap. 14. y i 5. del evangelio de S« Juan. 

. (30) Aquí añade el original : 
Mas obedientes á su voz ^ que. fueron 
A ta de Circe aquellos desdichados, 
£s rebaños laníferos mudados. 

- (S') En este discurso. indica Milton quantcr 
después derramó la astucia diabólica por el mundo, 
para extender la idolatría , rebaxando la divinidad 
c6n multiplicarla ; y quanto dictó á los Ateos de 
todos Jos ^iglo$;y así le : hace parecer * exactamente 
terosimili.. .c 

(32) Milton sostiene en todo este discurso cL 
carácterjdft.eínbüiagueil con- ^ue supone ,á Eva. • 

- (33) LaiAjr .d^ :que se. habla, no es la del. 
árbol 1 sino aquel rosicler, ó nevado, de la fruta^ 
^ue en Andalucía se llama ñor* 

(34)' Así. lo escribe San Pablo á Timoteo- 
cap. 2. V. 14.. Aáam non est seductus ^ muliet 
autem leduet.a tst in f reinar katione sua. 

(35) En Egipto se conoce una higuera -de lar- 
gas hojas , que los naturales llaman de Adán. 

,(3^) Aquí Milton se dexa llevar de los senti'^ 
snientQa que k causó su muger huyendo de 6Ui:|sa 



á la de sus padres , con motivo de la fefigloñ cát& 
lica que estos profesaban | y ¿1 partido que tomó 
€U marido.. 

(37) Manifold In sin, 4icé sabiamente el orI*> 
ginaL 

(38) Oblatus quia ipsc voluit. psalm. 53. V*. 7. 

(39) Maledicta térra in opere tuo. Genes, 
cap. 3. V. T7. ' 

(40) Parece exageración poética lo que es una 
verdad física: el miedo es una preparación á U 
muerte que no se oculta áuñ naturalista experto, 
y menos al instinto de estas aves , que se cree al- 
canza mas de quinientas leguas. * 
' (41) Esta flotación es un fenómeno observiídQ 
en las islas producidas por los fuegos y volcanes* 
submarinos. 

(42) Este el significado del nombre' de Satáfa 
en hebreo» r ,, 

. (43) ...Ye have th'accunt ' •* 

Of my performance: ¿what remains ye gods ' ^ 
Sut üp^ and^enter now into fuil bliss^ ' ' ' , 

C44) Isla llamada de las serpientes. ' ^ ^-^ 

(45) Sobre este dragón de la fíbula es digno 
de verse el cielo poético de el abad Pkche y que? la 
reduce á tm verdadero géroclifíco. 
' (4^) • Esta es la que .vulgarmente llaman man-^ 
zanas de Scdoma, y de la que hace memoria Salo- 
món en el cap. . 1 o. v.. 7^ de la Sabiduría. ^' 
. (,4f) E^t^s burlas y la^ invención de Milton ha^* 
cen reir á sus incrédulos censores ; pero «1 poetar 
ingles muy iamiliarízado con los libros santos co- 
noce bien que la burla, y la irrisión de los malos 
entra en el plan de la provincia > así en el cap. 1 z 
de la Sabidofía se lee en {0% v. «5. y ti6: Proptér 
}ioc Un^uam pueris insensatís^ jaditium in deristrnti 



(2(58) 

dedkti jui autem ludiMis , et incripatiambúf'fUH 
iunt corréctix omitimos varios otros lugares rela- 
tivos á la historia del pueblo hebreo , que ¡usti- 
ncanla verosimilitud juiciosa deLpoeta, se le hacen 
freqücntcmcnte cargos á Milton , que indican lo 
fKKo versados que muchos escritores están en la 
leyenda de la Escritura; y es de admirar que el tra- 
ductor Deliile sea uno de ellos. 

> (48) Alude á la visión de S. Juan en el Apo« 
calipsi. 

(49) Salm. 2 j. inimicus impropera vit Domino 
tnemento improperiorum tuorum : superbia eorum^ 
^uite odcrunt ¡ascendit semper : con este carácter 
pinta Milton á los diablos; pero no sin risa de sus 
críticos poco inteligentes del lenguage sagrado. 

(50) Esta expresión de Milton parece tomada 
4^1 ^p^. 21 de el Apocalipsí donde se lee: Et cgo 
Joannes vid! sanctam civitatem Jerusalem novam 
descendititem de calo h Deo faratam > sicut spon^ 
jam or^atam h viro luo. 

,CiO Po&ntes vij:tute faclentes verbitm illiut 
dice David. 

<> ÍS^> ' Orion. 
i C&$). I'Ss tiada$. 

(^4) El abad Pluche sigue este sistema; pero re- 
firmándole al tiempo del diluvio en su cielo poético. 
-' CSS) Xos grandes dias setentrionales á pesar 
de la distancia del sol sazonan las mieses en menos 
tiempo^ porque su calor es mas largo, y aunque 
a^nas remiso , mas activo». 
• CS^) Estotiland i o tierra del labrador. 
í (57) Vientos de la parte aquilonar, 
c (58) Milton fomó por modelo á Job en snt 
^cjasj.pero con mucha variación como hace sicm» 
[pfe en $u9 imitacioaeSft 



: (5p) Milton pone en boca de Adañ sus dis-> 
gustos ocasionados con la fuga de su muger á casa 
$e su padre, v la imposibilidad de unirse en ma- 
trimonio con la que él amaba : así es que el hombre 
marca sus obras y discursos con el egoismo y amor 
propio: hizo muchas apologías sobre el divorcio; al 
cabo se reunió con su muger. 

(6 o) Non accendit omnem iram suam. saL 77 

• (61^ Algunos traductores á quienes o&nden las 
fábulas gentílicas omiten unos siete versos de Milton^ 
^e aquí siguen : yo por no interrumpir la seguida 
del discurso , los traslado á esta nota , y dicen asú 

Mas de vil pretendiente no es su portCj 
Ni menos importante su demanda 
Que la de Pirra casta y de su esposo^ ' 
De Themis suplicando restaurase 
Toda la raza humana sumergida: 
Fábula antigua ; pero mucho menoS| 
Que la verdad con estos sucedida. 

En esta fábula se escóndela tradición clara del 
diluvio universal , y de No¿ ¿ce. conservada entre 
los gentiles, como otras muchas ¿verdades de nues<* 
tra historia, disfrazadas en fábulas y alegorías. 

(62) S. Pablo en su epístola á los hebreos cap. 7 
da expresamente este nombre al hijo de Dios, 
quando dice; que el sacerdocio de Melchisedec 1« 
asemejaba al hijo de Djos ashnilatus filio Dei apli- 
cando por eso á Jesucristo el v. 4. del ps. 109: Tu 
€s sacerdos in éeternúm secundum ordinetn MeU 
chisedech, 

(63) En voluntad , y aun respectivamente en 
la naturaleza por la unión hipostatica de la divina 
con la humana en Cristo. 

(64) Esta Ironía , que tan impropia parece á al« 



(a/o) 

güilos críticos 'i es literal en el Genes, capr. 3. V. 22.; 
Miiton como debe , se ciñe en el lenguage , qu0 
atribuye á Dios á lo que resulta de los libros santos, 
y no á los delirios de la humana eloqüencia. 

(65) Esto era lo que significaba su mismo nom« 
bre , según la Escritura santa. 

(66) Es común entre los santos padres, y re* 
•ulta de la sagrada Escritura que Dios conversaba 
fi-eqüentemente con los hombres ^ y aun después de 
hcchados del Faraiso , y así se le ve hablar y repre- 
hender antes y después de su pecado á Caín. 

(67) Para conservar mejor la unión en el dis«« 
purso y nos ha parecido, trasladar á esta nota Jos 
versos que se intercalan en el texto original desde 
el 388 hasta 41 2 » en que sigue la traducción , con- 
servando en esta la debida exactitud; sin omitirlos 
del todo como hace Delille según su costumbre de 
pasar en blanco quanto juzga menos poético en 
Miiton , ó mas dificil de acomodar á la poesía 
francesa. 

; De el Catay , do estará la corte | mira 
De Cambalú en los muros encerrada: 

. Donde á orillas de el lago Samargana 
De Themir trono; do Pequin famosa, 

• Do Agrá entre los chinos y mogoles 
De sus reyes asientos principales: 
Luego baxando al áureo Chersoneso, 

■ Do de Persi^ las grandes capitales, 
Ispahan nuevo y Ecbatana antigua 
De Moscou de los zares de la Rusia 
Kesidencia » y do la de fiisanzo 
De el gran Sultán de Turquetan oriundo: 

. Y' también distinguirle era muy fácil 
^ D^ Negoz el imperio y allí 
De sus puertos el último , y á varios 



! Otros cortos marítimos estados 

. De Mombaza , Quiloa y de Melinda, 

. Y de Sofala (antiguo Ofir creída) 

Con el rey no de Congo , y el de Angola 
. Pat la parte del Sur cerca la línea; 

Y de el Niger, después , al monte Atlante^ 
Los reynos de Almanzor, Fez, Suz , Marruecos 
Argel y y Tremecen : luego en la Europa, 

. Do Roma capital será del mundo, 

Y en espíritu , acaso , vio asimismo 
Do remaría un tiempo Motezuma» 
A México la rica , y la gran Cuzco 

. £n el Perú sujeto a Atabalipa: 

Y en la Guaiana entera y floreciente 

. La gran ciudad » que llkman el Dorado 
Los hijos de Gerion aun al presente. 

(68) Aquí se aludirá á los inventores de ias« 
trumentos músicos ^ y de el labor de los metales, 
^ue señala el Génesis. 

(69) Estas eran de la estirpe de Caín , como 
aquellos de la Seth , y algunos padres dicen de la 
út sii hijo. 

C70) Gigantes erant super terrani in diebua 
lilis f pOBtquam enim ingresl sunt ñlii Del ad filias 
hominum, iliaeque genuerunt, istl sunt potentes á 
itaecuio viri famosi. Genes, c. 6. v. 4. 

(71) Hemos substituido esta expresión llena do 
"verdad á la de Milton : : : in Salvation ^ and the 
dimes of Bliss , exemft from Deathz : : pues aun- 
que S. Pablo usa de otra semejante ad hebreos 
cap* 1 1 ver. 5 ; S. Juan Crísostomo , Teodereto , y 
otros padres de la iglesia afirman positivamente es 
desconocido el lugar á donde fué llevado 9 y ia Es* 
CjTÍtura dice solamente tulit eum Deus ^ lo llevó 
Oíos , anduvo con Dios ; pero no a donde. 



C «75 ) 

(72) Esta es la expresión de la Escritura en *el 
cap. 7 del Genes, v. i¡ ef tnclusit eum Domhms 
de foris , á que corresponde el texto de MUton..« 
and god made» 

(73) Adduxtt Spiritum super terram, et im« 
minutx sunt aqux : Genes cap. 8. v. i; 

(74) Super montes Armenias , dice el texto 
■agrado. 

(75) Décimo enhn mense prima die mensis apa» 
ruerunt cacumina montium p dice el v. 5 cap. 8 del 
Genes : : : Esto es dos meses j medio después de en« 
callar el arca , pero como en la visión de Adán solo 
se conservaba el orden de los sucesos , y no la du- 
ración de los tiempos ; por eso se dice bien p que £ 
poco empezaron á verse como escollos las mas altas 
rocas. 

(76) Delibo inquit Hommem quem creavi d 
facie terree* . . fanitet mi fecitse eum Genes. 6 v. 7; 

(jf) Noe vero invenit graíiam coram Domino, 
Genes. 6. v. 8. 

(78) Genes. 9. v. 13 , 14, 15. 

(79) Cali ardentes solventur , et elementa igni» 
radore tabescant novos vero coelos , et novam terram 
secundum promisa ipsius spectamus p inqaibus jus* 
titia habitat. S. Petr. ep. 2. cap. 3, v. 12. 13. 

(80) Nimrod , ó Nemrod en hebreo suena 
como Apostata ó rebelde. 

(81) Descendit autem Dominus p ut videret 
Civitatem , et turrim p quam edificabant p filii 
Adam. Gen. cap. 1 1 . v. 5. 

(82) Toda autoridad legítima viene de Dios 
solamente: dice S.Pablo, non est Potestas ; nisi 
^ Deo , y esto es lo que dice Milton en boca de 
Adán quando condena á Nemrod por la usurpación 
de un poder , que Dios no Is habla encargado, no por 



oponerse al ¿rdeti gerarquico establecido por Díod 
mismo entre los pueblos , dándoles gefes que los 
gobiernen , según la Escritura misma previene ( in- 
unanquamque gentem posuit rectorem) y así Mi- 
guel dice luego á Adán , que es deuda la obedien** 
cía del hombre después que perdió su nativa liber- 
tad por el pecado. 

(83) Esto es lo que prácticamente enseña la 
historia délos judios, oprimidos por Dios, y, cas- 
tigados sus opresores. 

(84) Así dice el teicto original de estos seis 
versos: ::: Witness th* ¡rreverent son 

Of him who built the ark' who for the shame 
Done to hís Father , heard this heavy curse, 
Servant of servants , on his vicious race. 

Aristóteles conoció también que habia pueblos 
destinados por naturaleza á la esclavitud. 

(85) Aunque criado en la idolatría ^ como dice 
Milton :::: l^red uf in idól^^úrship , opinan muchos 
sabios doctores ^ que nunca ofreció incienso , ni 
adoró á los dioses del país; y que Dios preservó 
á Abraam del contagio común por los cuidados de 
Sem : por lo que es muy atrevida , y nada exacta 
la traducción de este pasage por Delille ... d ses 
dieux impuisans lui memí offroit , helas ! un ido^ 
latre encens, 

(86) Things by their ñames ! cali 1 though y^ 
unnamed, 

Hasc tune nomina erunt; nunc sinu nomine 
terr« , dixo también Virgilio. 

(87) cPcro podria creerse que Delille traduxese 
recien nacidos , por primogénitos ^ 6 jirst born que 
dice Milton> siguiendo la verdad sagrada? pues así 
se lee en el verso 215 de este libro. £n fija L'angf 
d^ M^rt fond sur les nouveaux neis. 



(274) 

Lo que no es posible atribuir i ígfiofaticia i sin* 

kI deseo de a justar un verso ntas elegante , y cier-> 

támente que á sacrificar ia verdad á la belleza aun 

• en español sonaría mejor : sus hijos morirán recién 

nacidos. 

(88) Stetit unda fluens , dice el texto sagrado* 

(89) Descenderant sicut planebuml dice el 
texto sagrado. 

(90) Aquí es fuerza aclarar mas el - texto de 
Milton con estos dos versos , siguiendo el traductor 
el juicio de los mas sabios* escritores. 

(91) Tu voz quiebra los cedros del libaBO> 
y hace abortar ei;i los bosques á las ciervas^ 
solía decir á Dios David en sus salmosi» . 

(92) So cali the third. - 
Fróm Abraham , son of Isaac aud fimo Kim 

. His wolé descent, who thus shall Canaan wín 
ves. 268, 69 770 cotegensecon ellos los de Deiille 
y desde el 303 hasta el 309. 

(93) ^o solanoente Jos gentiles como aquí dice 
Mil ton y llamaron Jesús á Josué » sino el mismo 
San psteban , según refieren las actas ►de los at)os- 
toles al cap. 8 quando peroraba á los jüdtos ; y este 
nombre se le da igualmente en otras partes de Ja 
Escritura. 

(94) Herodes Iduméo. 

(95) Yirtus Altíssimi obumbrabit tibi> &c. 
S. Lucas ca*p. i. v. 35. 

Qc^6) , Así dice literalmente el original:*.: Fir- 
¿in Moíher, kaiL 

C97') Para destruir las obras del diablo vino 
Cristo al mundo: dice S. Juan en la ep. 38. 

(98) Factus obediens usque ad mortem , mor- 
tem autem crucis , dice el texto sagrado. 

Cpp) Milton conforma en esto con lo que not 



I 



I 



( 375 ) 

fliscna "particularmente él evangelio de S. Juan. 

(loo) S. Pablo ad colosens c. 2. v. 13 et 14 
donans vobls omnía delicta: delens quod adversas nos 
erat Chisographum decreti , quod erat contraríum 
nobís et ipsum tulít de medio aüigens illud crucí. 
Este decretó ya se sabe era el que condenando el 
Iiombre á la muerte por su desobediencia habla cer<- 
rado á toda su estirpe la puerta del cielo. 

(i o i) San Juan en su evangelio cap. 17. v. 3. 

(102) Fresh asthe da dawning light.. 

(i 03) Milton se produce como el mejor Cíltó- 
líco cñ éste lugar , y se ve pensaba muy diferente- 
mente que los protestantes de su tiempo i así dice á 
la letra en los versos 426, 2/ y 58w 
.,.As many as offerd Ufe 
9yNegUct not , and the Benejit embrace . 
yyByfaifh not void of Works, 

J|^io4) En el cap. 14 ¿el. evangelio de S.Juan 
se verá la conformidad de Milton con el íenguage 
de la Escritura santa. 

(105) Así empezó á suceder desde el tiempo 
de los apostóles , y las epístoUis de San Pablo 
y San Pedro lo acreditan plenamente.^ - • 

Pero la extensión que los enemigos de la iglesia 
romana dan á sus textos y su maligna aplicación es 
injusta; y mas bien, conformándose con la verdad de 
la historia , son ellos el objeto de sus propias 
sátiras. 

(106) San Pedro epístola 2. cap. 3j v, 1 2 y 13. 
Isaías &c. &c. 

(107) Thls top of speculatlon. 

(108) Esta es la opinión también de algnnos 
doctores católicos» 



ERRATAS :? 

DEL TOMO SEGUNDO. 

Pág. 28 lío. 23 donde dice del, léase de el. 
Pág. 29 lin. 24 donde dice segradas, léase san- 
gradas. 
¥ag. 5 5 Un. 9 donde dice complecencia , líase 

complacencia. 
Pág. 72 lín. 26 donde dice desvero ^ léase 

desvelo. 
Pág. 142 lín. 4; donde dice Gilbeon, léase 

Kjribeoitn 
Pág. 252 lín. 13 donde dice qualquiera, léase 

qualquier. 
Pág. 2 5 5 lín. I donde dice todas las lenguas» 

léase todas lenguas. 
Pág. 260 lín. 26 donde dice presnrooi léase 

presuroso. 
Pag. 262 el ntím. 2 puesto sin nota es una 

errata. 
Pág. 267 Kn. 33 donde dice Provincia , léase 

Providencia. 
Pág. 273 lín. 22 donde dice de laíSeth» léase 

ae la de Seth» 



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